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martes, 31 de julio de 2007

Paso a paso.

Llega a su final el mes de julio, y nuestro blog sigue su andadura, paso a paso, creando un espacio para el encuentro, para el compartir la búsqueda de lo Otro, y elevarnos de alguna manera, en medio de nuestras miserias cotidianas, a la estatura del hombre Cristo. Estoy feliz porque recibo mensajes de algunos amigos que dicen que este esfuerzo les vale para algo, y porque finalmente ya tengo un buen librero en casa, que parece nuevo, pura caoba, y con olor a barniz y goma laca, y estoy organizando los libros para la biblioteca de espiritualidad, alrededor de la cual quiero crear un espacio para la reflexión y el saber espiritual.
Agosto vendrá con sus calores, y todo baja de intensidad en estos días, pues la gente se va a la playa o al campo, o simplemente permanece en casa, huyendo del sol. Yo estaré armando mi espacio, pequeño, pero abierto a todo aquel que desee adentrarse en el conocimiento de lo místico, de la experiencia contagiosa de los maestros y testigos de la fe.
No se trata sólamente de un nuevo saber, sino de un nuevo ser, de una libertad y una paz que hacen posible lo imposible, y que es pura gracia, don de Dios.

lunes, 30 de julio de 2007

Habla Henri Nouwen.


A propósito de estos finalizados juegos panamericanos, recojo un pasaje del último diario de Henri Nouwen, escrito el 1 de agosto de 1996:


"Me cuesta creer que toda la tensión, toda la intensidad, el ganar y el perder contribuyan a crear un mundo más pacífico y compasivo".


Otro pasaje de ese mismo libro hace referencia al lugar que ocupa la familia en la vida espiritual:


"En la familia nos hacemos adultos, personas maduras, pero tenemos que abandonar nuestras familias para cumplir nuestra vocación más profunda. La familia nos proporciona raíces, pero para encontrar nuestras raíces más profundas, las que nos unen a Dios, tenemos que alejarnos de los que pretenden conocernos para descubrir la fuente más honda de nuestra vida. Nuestros padres, hermanos y hermanas no son nuestros dueños. No podemos ser plenamente libres sin dejarlos y escuchar a Aquel que nos eligió antes de nacer.

Jesús tuvo que decir a veces no a su familia para poder decir un sí pleno a su Padre del cielo".


El sábado 17 de agosto apuntó:


"Dios quiere vincularse a nosotros

y eso es la alianza.

No hay que temer a Dios,

hay que amarlo"

San Juan de la Cruz lo sabía muy bien.

Este es un pasaje del libro de William Johnston "Cartas a contemplativos", que mencionamos en la entrada anterior.

"Después de su visita a Dharmsala en el norte de la India, Merton observó en tono de broma que el Dalai Lama había preguntado si los votos de los monjes eran sólo una promesa durante la vida o si tenían otro significado. Evidentemente el Dalai Lama pensó (Y Merton estaba de acuerdo con él) que los votos conducirían a algún otro sitio, a las experiencias místicas, a la iluminación o alguna otra parte, al igual que la meditación budista conduce a la iluminación, y finalmente a la suprema iluminación que es el nirvana. Frecuentemente los cristianos contemplativos no saben a dónde van. Pero San Juan de la Cruz lo sabía muy bien. Su meta era la visión de Dios; su sufrimiento, la triste condición humana, que le impedía ver a Dios cara a cara. "Descubre tu presencia", grita él "y máteme tu vista y hermosura"."

William Johnston: Acerca de la mística.


William Johnston, nacido en Belfast, 1925, es uno de mis autores favoritos, y cuyos libros he leido con placer y provecho. Este sacerdote jesuita, estudió en Liverpool y en la Universidad Nacional de Irlanda, luego se unió a la Orden de los jesuitas y en 1951 se trasladó a Japón, lugar donde ha residido desde entonces. Es doctor en teología mística por la universidad de Sofía, Tokio, y ha realizado además estudios específicos sobre budismo, participando activamente en el diálogo entre el budismo Zen y el cristianismo.

Entre sus libros, los que tengo a mano ahora mismo, destaca "Enamorarse de Dios".Práctica de la oración cristiana, publicado por Herder,1998. También una trilogía acerca de la mística, cuyos títulos son: "La música callada", "El ojo interior del amor", y "El ciervo vulnerado". Además, "Cartas a contemplativos", su "Teología mística. La ciencia del amor", y más recientemente "Mística para una nueva era. De la teología dogmática a la conversión del corazón", publicado por DEsclée de Brouwer, 2003.

Este autor, en sus libros, cita abundantemente a Thomas Merton.

domingo, 29 de julio de 2007

Descubrir a Dios como Padre.


Para este domingo la liturgia nos propone el tema de la oración. Es increíble cuánto se puede manipular y empobrecer lo más sublime cuando la rutina y la comodidad toman cartas en el asunto. Sucede así con la oración, que de una actitud de vida pasa a quedar simplemente en una fórmula para cumplir un precepto. Hace unos días publicamos un texto de Ernesto Cardenal que nos ayudaba a entender que la oración es la propia vida asumida conscientemente como don de Dios. Todo es oración, porque todo es amor, diría Cardenal; pero a esta certeza se llega progresivamente, y tomando como punto de partida el descubrimiento básico de la fe: Dios me ama. Cuando los discípulos ven orar al Señor sienten el deseo de pedirle que les enseñe a ellos también eso que le hace ser y actuar de una manera única, y Jesús les ofrece, no una fórmula, sino un modelo. Y ese modelo tiene como eje el descubrir a Dios como Padre. La oración es un diálogo vital, y a través de él yo descubro mi propia condición y la de mis hermanos, quienes, junto a misma creación, formamos parte de un proyecto de amor que llamamos "Reino de Dios".La voluntad de Dios es que caminemos en esa dirección, porque en ella conseguimos plenitud.

He ahí el por qué es importante que oremos sin desfallecer, y en cualquier circunstancia; orar es crecer en conocimiento de Dios y en conocimiento propio, y es crecer, avanzar, hacia esa plenitud que es meta y promesa: "Yo vine para que tengan vida y la tengan en abundancia".

Nouwen: El arte de enseñar.(2)

Para Henri Nouwen, influenciado por los autores ortodoxos, la oración, la comunidad y el ministerio son elementos esenciales de una auténtica teología. Esto quiere decir que el estudio mismo de la teología necesita poseer una característica oracional. Nouwen no negaba la importancia del análisis crítico en la lectura de los textos históricos, pero consideraba que únicamente podía ser fecundo en el contexto de la obediencia, es decir, a la escucha atenta, de la verdad. Nouwen acostumbraba a recordar a sus alumnos el significado original de la palabra teología en la tradición cristiana.
Así, los Padres del desierto hablaban de tres estadios de oración:
1- Praktike: la disciplina consistente en poner a la persona entera, con todos sus sentimientos y pasiones en presencia de Dios.
2- Teoría physike: la contemplación de la creación de Dios y de su plan providencial tal como se visibilizan en la naturaleza y en la historia.
3- Theología: la comunión directa e íntima con Dios.

Luego, con el tiempo, este sentido originario de la teología se perdió, pero Nouwen insistía en que este vínculo entre teología y oración no debía perderse nunca. Y que nunca debía hacerse teología al margen la comunidad de fe. Este último aspecto considero que es muy importante, pues a menudo los teólogos viven alejados de la existencia cotidiana de la gente, y aunque sus reflexiones son profundas les falta encarnación y sentido práctico.

Michael Ford nos advierte: “La vocación de Nouwen consistía en reafirmar a los alumnos en su propia búsqueda sagrada, y entonces, en una vulnerabilidad común, entrar junto a ellos en la búsqueda, permitir que sus preguntas resonasen en lo más profundo del alma, escucharles sin miedo y descubrir las conexiones con su propia vida. Sin embargo, no surgirá ninguna nueva intuición, a no ser que proceda de una fuente que trascienda tanto al discípulo como al maestro”.

sábado, 28 de julio de 2007

Nouwen: El arte de enseñar.



En esta relectura que estoy haciendo de la biografía de Henri Nouwen, escrita por Michael Ford, he podido recordar algunas claves importantes de su ministerio, y de un modo muy particular, de su manera de enseñar y trasmitir las verdades de la fe. En un progresivo descubrimiento de sus necesidades y capacidades Nouwen fue de Holanda a los Estados Unidos, y allí fue también recorriendo algunos sitios importantes vinculados a la enseñanza de la psicología pastoral y la espiritualidad. Fue a comienzos de la década del 70 que llegó a Yale, tercera universidad en antigüedad de Estados Unidos, de origen protestante, en la que Henri fue uno de los primeros profesores católicos que enseñó en ella. Fue llamado a esa institución por su formación en psicología, pero coincidió con un momento de cambio en el propio Henri, que estaba entonces más en sintonía con la espiritualidad y el ministerio. Las clases de Nouwen en Yale se convirtieron en un verdadero acontecimiento espiritual, y la razón de ello la apunta el libro en cuestión:

“Por encima del espacio físico, en sus clases había también una dimensión piadosa, pues siempre comenzaban con lecturas bíblicas, silencio y oración de intercesión. Ello no solo cultivaba la quietud interior, sino que también era un reconocimiento consciente del texto evangélico que dice: “Donde están dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos” (Mt 18, 20). Esa práctica creaba un espacio en el que la atención se dirigía a Cristo, en cuyo nombre iban a ser pastores los alumnos". (Página 161)

La visión del ministerio que Nouwen ofrecía estaba fundamentada en la vida contemplativa y emanaba de ella, y creía que el espacio físico tenía una significativa influencia en la calidad de los encuentros, pues aspiraba a proporcionarles un espacio a sus alumnos en el que estos pudieran ser ellos mismos. Para Nouwen, el aula, la oración y toda su actividad académica estaban al servicio de la obediencia a la verdad. Es decir, que debían percibir cuánto ama Dios a esta humanidad y cómo debía responder a ese amor desde una libertad creativa.

“A nosotros no se nos pide que enseñemos una disciplina como las matemáticas, la física, la historia o los idiomas, sino que pongamos nuestra fe al alcance de los demás como fuente de conocimiento. Ser profesor significa verdaderamente entregar la propia vida por los amigos, convertirse en “mártir”, en el sentido original de “testigo”. Ser profesor significa ofrecer a los alumnos la propia experiencia de fe, la soledad, la intimidad, las dudas y las esperanzas, los fracasos y los éxitos, como un contexto en el que puedan luchar con su propia búsqueda de sentido. Ser profesor significa decir a quienes quieran aprender lo que Jesús dijo a sus discípulos: “Vengan y vean” (Jn 1,39)”. (Página 163)

Me siento fuertemente identificado con esta visión de Henri Nouwen, y va en la línea de mis propias inquietudes respecto a la trasmisión de la fe en el mundo académico. Lo mismo que a él, también me cuestiona la manera en que están concebidos los títulos académicos, y me resisto a dejarme encerrar en un límite formal a la hora de desarrollar intuiciones espirituales que considero importantes para la vida interior.

viernes, 27 de julio de 2007

La noche.

"La noche no fue hecha para ocultar el pecado,
sino únicamente para abrirle caminos infinitos
a la caridad y para enviar nuestras almas
a jugar entre las estrellas"
Thomas Merton, Diario.

jueves, 26 de julio de 2007

Ernesto Cardenal. La oración.


“La oración es algo natural en el hombre, como hablar, o suspirar, o mirar, o como el latir del corazón enamorado; y en realidad es una queja y un suspiro y una mirada y un latido enamorado. Es algo natural en el hombre y es un instinto, pero el hombre con su naturaleza caída tiene que aprenderlo de nuevo, porque es un instinto olvidado
La oración no es más que establecer contacto con Dios. Es una comunicación con Dios, y no necesita ser con palabras ni aun con la mente. Uno puede comunicarse con la mirada, o la sonrisa o los suspiros, o con actos. Fumar puede ser también una oración, o pintar un cuadro, o mirar el cielo, o beber agua. De hecho todos nuestros actos corporales son oración. Nuestro cuerpo formula una profunda acción de gracias en sus entrañas cuando sediento recibe un vaso de agua. O cuando en un día de calor nos zambullimos en un río fresco, toda nuestra piel canta un himno de acción de gracias al Creador, aunque ésta sea una oración irracional, que puede ser sin nuestro consentimiento, y aun a veces a pesar nuestro. Pero todo lo que hacemos podemos hacerlo oración El trabajo es una oración existencial. Y el Señor dijo a Angela de Foligno que Él se complacía en todos los actos de ella, lo mismo cuando comía o bebía o dormía; que se complacía en todo su ser y en el ejercicio de todas sus funciones orgánicas”.( Tomado de: “Vida en el amor”, Ernesto Cardenal)

miércoles, 25 de julio de 2007

Dos libros excelentes.

Estuve revisando el librero y redescubrí dos publicaciones de la editorial TROTTA que compré hace unos años y que entonces leí. Me refiero a "La gravedad y la gracia", de Simone Weil, y "Vida en el amor", de Ernesto Crdenal, con prólogo de Thomas Merton. Simone Weil y Ernesto Cardenal son dos autores que disfruto leyendo y en los cuales descubro muchos elementos de esta espiritualidad que pretendo vivir y compartir acá en este blog.

"No hay que socorrer al prójimo por Cristo, sino con Cristo. Que el yo desaparezca de tal modo que Cristo, por el intermedio de nuestra alma y nuestro cuerpo, socorra al prójimo. Ser el siervo que el amo envía para llevar auxilio a un desdichado. Cristo no padeció por su Padre. Padeció por los hombres por la voluntad del Padre" (Simone Weil).


"La alegría puede ser también una oración perfecta, porque es un acto de confianza en Dios, y la seguridad de que no nos puede pasar nada malo en el universo. Y la alegria puede ser también heroica". (Ernesto Cardenal)

Los dos textos anteriores pertenecen al los libros citados.

martes, 24 de julio de 2007

Hay cosas que cada uno ha de elaborar siempre de nuevo.


“Tengo que llegar a conocer algo de la física moderna. Aunque yo sea un monje, no tiene sentido vivir en un universo newtoniano o, lo que todavía sería peor, aristotélico. Después de todo, el hecho de que el cosmos no sea exactamente como Santo Tomás y Dante lo imaginaron tiene cierta importancia. Ello no invalida ni a Santo Tomás ni a Dante ni a la teología católica, pero es un hecho que todo teólogo debe comprender y tener en cuenta. Es inútil exigir y vivir en un universo en expansión con fisión atómica una posibilidad omnipresente y tratar de pensar y actuar exclusivamente como si el cosmos estuviese anclado en un orden inmutable centrado en la tierra del hombre. La física moderna tiene sus repercusiones en el monasterio, y para ser monje uno debe tenerlas en cuenta, aunque eso no contribuya en modo alguno a hacer ni sencilla ni atractiva la propia espiritualidad.
Uno tiene que ir tirando sin la seguridad de soluciones atractivas y sencillas, ya preparadas de antemano. Hay cosas que cada uno ha de elaborar, siempre de nuevo, por sí mismo”.

(2 de noviembre de 1957) Thomas Merton.

Para abrirse paso a algo nuevo.

Una de las virtudes crecientes de Thomas Merton fue su empeño en descubrir sus propias tendencias al acomodamiento y la rutina, al autoengaño y la complacencia, convirtiendo este propósito de superar las falsas ilusiones en uno de los carriles fundamentales de su espiritualidad. Su conocido sentido del humor y la ironía con que calibraba su propio entorno fueron instrumentos precisos en esta tarea de constante superación propia para adentrarse en el camino de la Gracia. Así aparece en esta entrada de sus diarios, cuando reconoce que su disponibilidad para Dios no ha de suponer pasividad y mera aceptación de lo dado.

“En el monasterio, o en todo caso en el coro, me he estado olvidando de cómo se piensa, y sólo desde hace algunos días me he dado plenamente cuenta de lo peligroso que esto puede ser. Me estoy refiriendo a la pasividad constante y habitual en que caemos. Independientemente de que el ambiente sea franco y la doctrina creída en ese mismo ambiente limpia, nadie puede permitirse el lujo de mostrarse pasivo y de limitar su pensamiento a una simple repetición, en su propia mente, de lo que se dice a su alrededor.
No somos tan francos como nosotros pensamos, y nuestra doctrina no es tan pura como esperamos. Por nada del mundo puedo permitirme el lujo de estar pasivo en este lugar”.
(2 de mayo de 1958).

Un par de días después, escribe:

“Pensando en la lucha nueva y necesaria que se desencadena en mi vida interior. Finalmente estoy saliendo de la crisálida. Mis años anteriores me parecen extrañamente inertes y negativos, aunque supongo que esa pasividad era necesaria.
Ahora experimento el dolor y los contratiempos de luchar para abrirme paso hacia algo nuevo y mucho más importante”. (5 de mayo de 1958)

domingo, 22 de julio de 2007

Acción y contemplación.


El vinculo entre acción y contemplación aparece reflejado con claridad en la vida de los grandes maestros espirituales. Tanto en Thomas Merton como en Henri Nouwen vemos que a lo largo de sus vidas se da una tensión entre el deseo de estar en soledad y silencio y la llamada a servir y comprometerse con el mundo en que viven. Cada uno a su manera tuvo que vivir esa experiencia y trató de encontrar una salida propia a esa tensión. En el evangelio de este domingo no debemos quedarnos en la disyuntiva acción o contemplación, sino mas bien comprender que siempre es básico estar a la escucha de la Palabra para poder alimentar y sostener el compromiso. En Merton vemos que su vida contemplativa le hizo abrirse al dolor de su tiempo y ser parte de causas sociales; en Nouwen su vida inquieta encontró reposo en la intimidad de Dios y también sentido. Cultivar la vida de oración y meditación, aprovechar los momentos de soledad y silencio en algun momento de la jornada diaria, nos permiten tener luz para discernir el compromiso y actuar siempre segun la verdad.

sábado, 21 de julio de 2007

Aniversario de ordenación sacerdotal de Henri Nouwen.



Luego de varios días sin poder conectarme al BLOG por dificultades técnicas, regreso esta mañana para recordar el aniversario 50 de ordenación de Henri; en estos dias estoy releyendo su biografía, de la que he comentado en entradas anteriores, y volviendo a descubrir los inmensos dones que se pueden recibir a través de este hombre. Seguiré con el tema en los próximos días, y también volveremos con Merton. Gracias a estos maestros del espíritu, que nos ayudan a caminar el camino de la fe.


Algunas Ideas Acerca de la Vida Espiritual en Henri Nouwen:


1-El ocultamiento es una cualidad esencial de la vida espiritual. Soledad, silencio, tareas ordinarias, estar con los pobres, dormir, trabajar, jugar: esa es la vida que Jesús vivió y que nos pide vivir a nosotros. Si no tenemos una vida oculta con Dios, nuestra vida pública para Dios no puede dar frutos. El ocultamiento es lugar de purificación: saber prescindir de la utilidad, del éxito, del reconocimiento. La soledad y la pobreza nos ayudan a proteger nuestra vida oculta.
2- El gozo y la tristeza son los padres de nuestro crecimiento espiritual. Ellos nunca están separados. El gozo está escondido en la tristeza y la tristeza en el gozo.
3- Uno de los mayores riesgos en la vida espiritual es el auto rechazo. A menudo se nos hace creer que despreciarnos a nosotros mismos es una virtud que se llama humildad. Pero la humildad es lo opuesto al auto rechazo. Es el reconocimiento agradecido de que somos preciosos a los ojos de Dios y que todo lo que somos es puro don. Para crecer más allá del auto rechazo debemos tener el coraje de escuchar la voz que nos llama hijos e hijas amados de Dios, y tomar la determinación de vivir nuestras vidas según esta verdad.
4- La comunidad: sostenida por la soledad; una cualidad del corazón; el perdón es el cemento de la vida en comunidad. El perdón es un camino de libertad. (Darlo y recibirlo).

“Una vida espiritual es una vida en la que nuestra seguridad no se basa en ninguna de las cosas creadas, por mejores que sean, sino en Dios, que es amor eterno”

5- La disciplina es la creación de límites que mantengan un tiempo y un espacio abiertos para Dios. La soledad requiere disciplina, la adoración requiere disciplina, ocuparse de otros requiere disciplina. En la vida espiritual la disciplina es el esfuerzo concentrado para crear el espacio y el tiempo donde Dios pueda llegar a ser nuestro Señor y donde nosotros podamos responder con libertad a la guía de Dios.

6- El mayor obstáculo en la vida espiritual es el miedo. La oración, la meditación y la educación no pueden darse en el miedo. El miedo crea sospecha, distancia, actitud defensiva e inseguridad. El amor supone intimidad, cercanía, mutua vulnerabilidad, y seguridad.
7- Una de las tareas espirituales más difíciles es vivir sin prejuicios. Llegar a ser libres de juzgar, libres para la misericordia.

“Conocerse uno mismo no es analizarse. Nuestras vidas tienen mucho de misterio y no pueden ser explicadas en su totalidad. La soledad, el silencio y la oración son a menudo el mejor camino hacia la comprensión de uno mismo. No porque ofrezcan soluciones a la complejidad de nuestras vidas sino porque nos ponen en contacto con nuestro centro más sagrado, donde mora Dios. Es el lugar de la adoración,la acción de gracias y la alabanza.”

martes, 17 de julio de 2007

La búsqueda de la Verdad: Henri Nouwen

He tomado un pasaje del libro de Henri Nouwen del que les hablaba en una entrada anterior; tiene muy buenas ideas para la meditación personal, en especial para la vivencia del ministerio sacerdotal en la Iglesia:


Para Henri Nouwen, la contemplación estaba en el centro de todas las cosas y era la disciplina de vivir en presencia de Dios. A través de la fidelidad en la oración, se despertaba a sí mismo al Dios que estaba en su interior y le dejaba penetrar en sus latidos y en su respiración, en sus pensamientos y en sus emociones, en su oído, su vista, su tacto y su gusto. Nouwen estaba convencido de que los líderes cristianos debían reivindicar la mística, a fin de que cada palabra que pronunciaran, cada sugerencia que hicieran y cada estrategia que pusieran en práctica, surgiera de un corazón que conociera a Dios íntimamente.
Decía Nouwen:

“Tengo la impresión de que muchos de los debates en la Iglesia en torno a temas como el papado, la ordenación de las mujeres, el matrimonio de los sacerdotes, la homosexualidad, el control de la natalidad, el aborto y la eutanasia tienen lugar a un nivel fundamentalmente moral. En este nivel las distintas facciones batallan en torno al bien y el mal. Pero tal batalla suele estar alejada de la experiencia del amor primigenio de Dios que subyace a todas las relaciones humanas. Para describir las opiniones de las personas se emplean términos como derecha, reaccionario, conservador, liberal e izquierda, y muchos debates parecen más batallas políticas por el poder que búsquedas espirituales de la verdad”. (En el nombre de Jesús, PPC, 1998)

Según Nouwen, los pastores cristianos, mediante actos de devoción y adoración, tienen que aprender a mantenerse a la escucha de la divina voz del amor y encontrar en ella la sabiduría y el valor para abordar los problemas contemporáneos. Sólo entonces les será posible:
1- Ser flexibles sin ser relativistas.
2- Estar convencidos sin ser rígidos.
3- Estar dispuestos a entrar en confrontación sin ser ofensivos.
4- Ser amables y perdonar sin ser blandos
5- Ser verdaderos testigos sin ser manipuladores.

(Lo anterior, tomado de: “Henri Nouwen, el profeta herido”, Sal Terrae, 2000)

Es evidente que el propósito de Henri era espiritualizar el ministerio para que no se convirtiera simplemente en una profesión más. El ministro ha de ser un hombre espiritual, ha de tener la propia experiencia de encuentro con Jesús. Se me hace evidente cuán necesario es esto al escuchar anécdotas y planes pastorales que se quedan en lo superficial, en “pequeñas batallitas” mientras se pierde de vista lo esencial, lo profundo, lo auténticamente espiritual y evangélico.

lunes, 16 de julio de 2007

El profeta herido.


“Henri Nouwen ha sido uno de los más prolíficos autores espirituales de los últimos tiempos. Para miles de lectores en el mundo entero, Nouwen articulaba la búsqueda de Dios y del amor de un modo que sintonizaba con su propia experiencia personal y sus anhelos. Era el guía espiritual por excelencia.
Pero ¿Quién era Henri Nouwen?; ¿Qué clase de persona era?; ¿Cuál fue su peripecia vital?
Michael Ford presenta un convincente retrato de un atractivo y complejo ser humano; de una persona para la que el sacerdocio era el elemento central de su vida, pero que tuvo que luchar para vivir hasta el final su vocación. Nouwen era una persona cálida y generosa que luchó duramente contra los demonios interiores de su inseguridad y su ansiedad. Esta biografía proporciona un retrato honesto y comprensivo que examina todas las áreas de la vida de Nouwen, incluida su educación en el seno de su familia, su vocación sacerdotal, sus excepcionales dotes de escritor y orador, sus amistades, su sexualidad y su profunda inquietud.
Henri Nouwen, el profeta herido es un libro imprescindible para todos cuantos han bebido en la obra de Nouwen, porque presenta un valiente y ameno retrato de un hombre cuyos libros, de gran profundidad espiritual, brotaron de un alma herida y en búsqueda”.

El texto anterior está tomado de la contraportada de la edición en español del libro citado, y es uno de los libros que he leído varias veces y seguiré leyendo por mucho tiempo más, mientras Dios me de vida. Me gustaría agradecer personalmente a Michael Ford el que haya escrito este libro. Y me gustaría recomendarlo a todos los amigos de este blog.

Me gustaría compartir algunos textos que he subrayado en mi ejemplar del libro, y que tienen un significado especial para mí:

Toda la obra de Henri Nouwen brota de “una intensa visión” y nos permite “avanzar y profundizar en la búsqueda de un Dios que ama”.El Dios de que Henri nos habla en sus libros es “un Dios del que todos queremos estar cerca”. Para Nouwen, “la vida espiritual es un proceso de búsqueda de nuestro ser más íntimo, de nuestros congéneres y de nuestro Dios”. Nouwen fue “un artista sumamente sensible que ayudaba a la gente a sintonizar con su vida espiritual mediante la gracia implícita en sus propias dificultades”; para él, “la contemplación estaba en el centro de todas las cosas y era la disciplina de vivir en presencia de Dios”.

Creo que me gustaría seguir hablándoles sobre este libro.

domingo, 15 de julio de 2007

El prójimo y la epifanía de Louisville.

Este domingo las lecturas bíblicas nos proponen meditar acerca de la invitación de Jesús a convertirnos en prójimos de cada ser humano que encontramos en nuestro camino. Enseguida recordé el famoso pasaje de Thomas Merton que conocemos como la “Epifanía de Louisville”, y lo leí en la celebración. En el reciente viaje al Cobre un sacerdote con el que comparto el interés por Merton me comentaba también acerca de la riqueza espiritual de ese pasaje. Descubrir al otro, al hermano, incluso al desconocido, es crecer en la COMPASIÓN, ser solidarios, abrirnos al descubrimiento de que somos uno en Cristo.

“Ayer, en Louisville, en la esquina de las calles Cuarta y Walnut, comprendí de pronto que yo amaba a todo el mundo y que nadie me era o podía ser totalmente extraño. Fue como si despertase de un sueño: el sueño de mi distanciamiento, de la vocación “especial” a ser diferente. Realmente mi vocación no me hace diferente del resto de los hombres ni me coloca en una categoría especial si no es de manera artificial, jurídicamente. Yo sigo siendo un miembro de la raza humana, y ningún otro destino es más glorioso para el hombre, si tenemos en cuenta que la Palabra se hizo carne, convirtiéndose también en miembro de la Raza Humana”.

Este descubrimiento supuso para Merton un salto en su camino espiritual. El 5 de mayo de 1958, escribe: “Está muy bien decir que yo he estado viendo a Dios en Sí mismo. Pero no lo he visto. Yo sólo lo he visto en un mundo monástico muy pequeño. Éste es demasiado pequeño”.
La meta de Merton es ahora mayor: “Debo ver y abrazar a Dios en el mundo entero”.Para eso, dice: “Debo conocer el mundo en que vivimos y en que se supone que luchamos a favor del Reino de Dios”. Ya no es el monje que huye del mundo, que reniega de él, sino que algo ha despertado y le permite vislumbrar una Presencia en ese mismo mundo. Esa es la fuente de su creciente sentido ecuménico también, además de su compromiso con las causas nobles de su tiempo.

“Tengo que escribir y hablar, no como el individuo que se ha distanciado del mundo y desea que el mundo lo sepa, sino como la persona que se ha perdido a sí misma al servicio de la inmensa sabiduría del plan de Dios de revelarse a Sí mismo en el mundo y en el hombre”.

sábado, 14 de julio de 2007

Autores: L.Evely. Llenos de Dios.



"Puede ser que algunas personas no estén en estado de gracia, pero no obstante, todas están rodeadas de gracia, amenazadas de gracia, invadidas de gracia, empapadas de gracia, empapadas por ese paciente, humilde y maravilloso amor de Dios". (L.Evely)

Intuiciones espirituales.


"Separada de la experiencia cotidiana, no hay vida religiosa, de ahí que el satori sea un suceso de la vida diaria en medio de sus penas y alegrías" (Citado por T.Merton; de Graham, 1968, en DIARIO DE ASIA).


"La razón de que lo más bajo pueda ser a la vez lo más alto es difícil de formular, pero esa es la última realidad de la experiencia religiosa".(igual).


En estos dos textos aparecen expresadas dos importantes intuiciones espirituales que también yo he podido descubrir y experimentar. Me dió satisfacción en su momento verlos descritos tan breve y claramente.

viernes, 13 de julio de 2007

Estamos de regreso.

Ya estamos de regreso a la Habana, luego de unos dias en el santuario de El Cobre, en Santiago de Cuba, al oriente del país. Unos días especiales de convivencia, junto a otros hermanos en el sacerdocio. A los pies de la Virgen, donde depositamos los propósitos espirituales de todos los amigos de este blog.

sábado, 7 de julio de 2007

Seguimos comentando la poesía de TM


THE TEARS OF THE BLIND LIONS (1949)
En 1949 Merton publica una nueva colección de tan sólo diecisiete poemas de pequeño
formato que logran el óptimo equilibrio entre las dos instancias centrales, la experiencia
personal y la estética. Dedicada a Jacques Maritain los titula "The Tears of the Blind
Lions". Aparte de su brevedad, lo que de verdad importa destacar, según muestra su diario
The Sign of Jonas o artículos como “Poetry and Contemplation”(1948), es que por estas
fechas se acentuaron las dudas del monje respecto a la utilidad de la poesía para la vida
contemplativa
.
De hecho, el libro comienza con una cita de Léon Bloy (1846-1917) que
corrobora su conflicto entre su vocación religiosa y literaria: “When those who love God
try to talk about Him, their words are blind lions looking for springs in the desert”. La
imagen del desierto, la ceguera, y la incapacidad para la expresión verbal sugieren la
preferencia de Merton por la vía negativa o apofática en su búsqueda de Dios
: “night is
our diocese and silence is our ministry” escribe en uno de los poemas más conocidos de la
colección “The Quickening of St. John The Baptist”. Un camino de oscuridad, silencio y
vacío que quizá puedan explicar los ocho años que separan la aparición de este volumen y
la publicación del siguiente: The Strange Islands (1957).
Tampoco podemos olvidar que los poemas de Tears… fueron escritos la mayoría poco
después de la publicación de su autobiografía. Por tanto, es inevitable que la poesía de este
período refleje el dilema que Merton describe en el epílogo de The Seven Storey
Mountain y con el que continuó luchando a lo largo de las paginas de The Sign of Jonas,
a saber, un miedo capital a que su sombra de escritor le impidiese ahondar en su vocación
Por otro lado, cabe señalar que el libro se caracteriza por un nuevo estilo, más sobrio en
imágenes, y un aumento en el uso de la primera persona frente al colectivo nosotros. Es el
peremne soliloquio de Merton, quien en estos años se debate a su vez entre su imagen de
monje perteneciente a una orden de estricta observancia y un deseo cada vez mayor de
soledad que le llevaría a plantearse el convertirse en ermitaño.
En “The Quickening of St. John the Baptist” expresa de una manera más imperativa que
nunca su anhelo de soledad en el contexto de un monasterio cada vez más amenazado por
el ruido y por una religiosidad distanciada de sus intereses y pretensiones espirituales. En
medio de este vendaval, la voz lírica contrasta su estar silencioso en el mundo con el de
“otros”: “Silence is louder than a cyclone/ In the rude door, my shelter/... I eat my air
alone/ with pure and solitary songs/while others sit in conference/... I no longer see their
speech/ and they no longer know my theater”146, escribe el poeta probablemente desde el
ático del cobertizo donde se retiraba una o dos horas a escribir cada vez que el horario
monástico se lo permitía. La impresión general es la de una poesía más directa, concisa y
vigorosa, que atiende a los pequeños detalles de la experiencia personal y evita la
sobrecarga de símiles o los excesos en la dicción.
La contemplación y la recepción de la Palabra en el silencio son dos de los temas centrales
alrededor del cual gira la producción poética de este momento.
Otros poemas de The Tears of the Blind Lions presentan una visión muy pesimista acerca
de la situación crítica de ese mundo de finales de los años cuarenta asolado por la Guerra
Fría. En la última estrofa de “The Captives- A Psalm” (versión moderna del salmo 136 en
la que la Babilonia cautiva es comparada a la esclavitud provocada por el materialismo
reinante en las urbes modernas), Merton lleva al límite la polaridad agustiniana entre la
ciudad terrenal (la Babilonia de Louisville) donde “the windows shiver with business”, y
el Sión de Getsemaní150, morada de contemplación y de visión, en la vuelve a aparecer el
símbolo recurrente en la poesía mertoniana de la ventana entendida como apertura a una
realidad trascendente :
May my bones burn and ravens eat my flesh
If I forget thee, contemplation!
May language perish from my tongue
If I do not remember thee, O Sion, city of vision,
Whose heights have windows finer than the firmament
When night pours down her canticles
And peace sings on thy watchtowers like the stars of Job.151


Tanto en este poema como en “The City After Noon”, la ciudad es percibida una vez más
como una prisión de la que hay que despojarse y un anhelo profundo en el corazón del
poeta de vuelta al mundo natural como espacio de libertad: “what if the wild confinement
were empty/ and the polices were all gone! (...)/ what if the wild confinement were
full/and there were nothing left in the world/ but fields, water and sun/ and space went on
forever to eternity, without a rim.”152 Este dualismo, sin embargo, se verá transcendido en
su siguiente etapa poética, cuando Merton nos hable de la posibilidad de construir una
nueva Jerusalén a orillas del Ohio.
En definitiva, el poeta seguirá escribiendo composiciones en las que persiste una
dicotomía entre mundo sagrado-mundo profano. “Christopher Columbus”, uno de los
poemas más largos y ambiciosos del volumen, presenta a Cristóbal Colón como un
gigante que atraviesa el Atlántico “head and shoulders above the horizon” llevando la
Buena Noticia al Nuevo Mundo (“the great Christ-bearing Columbus”), pero siendo,
malogradamente suplantado en las ciudades de America (“the sarcastic towns”) por los
profetas del dinero, el sometimiento, el materialismo y la explotación: “the devils... sailing
for your harbors/ launching their false doves into the air to fly for your sands/ they bend
over their tillers with little fox faces,/ Grin like dollars through their fur...”153 O en “To the
Immaculate Virgin, on a Winter Night”, oración a la Virgen en el que la oscuridad y el frío
representan la muerte espiritual en un mundo de tintes apocalípticos donde no hay lugar
para la oración :
Junto a estas composiciones que dan título al volumen y que podríamos definir como
“lágrimas” ante los males del mundo, se perfilan otras en contraposición con lo secular,
que corresponden a la vida y los rituales monásticos.
Por lo tanto hay indicios para pensar que los dos elementos integrantes que aglutinan The
Tears of the Blind Lions son, por un lado, el desierto espiritual del mundo secular, y por
otro, la esperanza en el amor redentivo cristiano
. Ambos quedan recogidos de forma
ejemplar y en claro contraste en el último poema de la colección, “Senescente Mundo”
escrito por un Merton que acaba de ser ordenado sacerdote.
En The Tears of the Blind Lions es evidente que Merton sintió una importante inspiración
poética (que en su diario identifica con la Nineveh bíblica), y sin embargo, va a luchar
contra ella en su anhelo de viajar rumbo a “Tharsis”, la vida puramente contemplativa.
Este conflicto vital sumerge a Merton en una contradicción profunda e inacabable (el
vientre de la ballena de Jonás) que podría explicar la pausa de ocho años en su producción.
Pero este exilio comenzó a crear nuevas raíces como lo evidencia la aparición de un nuevo
libro The Strange Islands en donde finalmente “la ballena” le condujo a las orillas de su
auténtico destino: el de poeta-ermitaño contemplativo y crítico.

REINADO DE DIOS (Domingo XVI del Año)



"No estén alegres porque se les someten los espíritus; estén alegres porque sus nombres están inscritos en el cielo" (Lc 10, 1-12)


Somos enviados de Dios. Jesús no era un vendedor de ideas; era alguien que vivía una experiencia. Y nosotros no estamos para compartir y aceptar simplemente una doctrina, sino para vivir con Jesús una experiencia. Experiencia que llama San Pablo “ser criaturas nuevas”. ¿Qué significa ser un enviado de Dios para el mundo? ¿Para qué somos enviados?. Una parte esencial de nuestra misión es llevar liberación, alegría, justicia y paz. Todo eso y más es el Reinado de Dios. (Domingo 14 del año)

Esta semana próxima no habrán entradas nuevas hasta el sábado, pues como les he dicho iré al santuario nacional de NUESTRA SEÑORA DEL COBRE, Patrona de Cuba, para participar de la convivencia anual de sacerdotes. Este es siempre un viaje especial pues vamos recorriendo la isla casi de punta a cabo, compartiendo con viejas amistades, y además sintiendo la cercanía espiritual de Thomas Merton, quien realizó este viaje hace casi 70 años. Al regreso les contaré como fue todo. Esta misma semana estará celebrándose en la Habana una importante reunión del CELAM para implementar acciones concretas, luego de la Conferencia de Aparecida.

Y luego, como carmelitas, comienza hoy la Novena a la Virgen del Carmen, nuestra Madre del Carmelo; serán días movidos, de mucho trabajo. Tendrán que perdonar si en algún momento las entradas de este BLOG no son tan frecuentes como es habitual. Al regreso les resarciré con NOVEDADES. Gracias a los hermanos y hermanas que me han escrito, gracias por leer y aprovecharse.

¡!!Nos vemos!!!

viernes, 6 de julio de 2007

K:considerar el sexo de otra manera.


De un diálogo entre Krishnamurti y Asit Chandmal:

“No estoy contra el sexo. Es natural cuando se es joven. Pero ahora, mira si puedes considerar el sexo de otra manera.
- ¿Qué quiere decir con eso? – pregunté.
- No lo reprimas, pero no te le entregues. Y no huyas de él.
- ¿Entonces qué haré si no lo reprimo, si no le huyo, y si no me entrego a él?
- Inténtalo; ya verás.

Lo intenté. Sentí una energía asombrosa, una sensación de estar totalmente vivo. Dijo que podía percibir el cambio en mí. La sensación duró una semana y nunca he podido recobrarla”.


“El sexo es un escape cuando es la única cosa en donde usted se siente libre de la diaria miseria, del esfuerzo y la contradicción cotidiana; y así es como el sexo resulta ser una puerta por la cual usted puede escapar. Y si escapa de tal modo, ese mismo escape engendra temor. Pero si se da cuenta lúcidamente de que ello es un escape, entonces todo cambia”. (K)

jueves, 5 de julio de 2007

Krishnamurti: sin amor no hay castidad.


Para seguir reflexionando en el vínculo entre cuerpo y espíritu, les propongo estas notas que tomé hace unos años mientras leía a Krishnamurti. Son notas que parten de la propia necesidad personal de quien las toma, en busca de respuestas, y complementan, enriquecen y ayudan a la visión cristiana del tema.

Para Krishnamurti, la mente es la generadora del problema sexual:
1- El conflicto: ¿El problema es el acto sexual o el pensamiento acerca de él? ¿Por qué a hombres y mujeres nos obsesiona tanto el sexo? ¿Lo que siento en mi cuerpo me hace pensar? Es la mente la que prefiere ocuparse con eso, porque le sirve para evadirse. Mientras pienses en el sexo o lo practiques, puedes olvidarte completamente de ti mismo. Parecería que no hubiera ninguna otra manera mejor de lograrlo.
2- La explicación: ¿Mis negocios, mi religión, mis actividades políticas y sociales? Todo lo que hago me placer. Eso es lo que crees. Todo eso acentúa y da vigor a tu “yo”. La única vía de escape es ese momento sexual en el que te olvidas de tu yo y crees ser feliz. Pero se trata de una felicidad que tapa tu sufrimiento.
3- La Resolución: ¿Cómo hacer convivir lo espiritual con tanta insinuación sexual? ¿Debo ser casto? El problema sólo cesa cuando el yo es olvidado y se torna inexistente. Represión no es castidad. La castidad no es una virtud que merezca ser cultivada. Sólo conocerás la castidad cuando tengas verdadero amor… Y el amor no es de la mente.

La mente desconoce el amor, y sin amor no hay castidad. Cuando hay amor, lo sexual no se convierte en problema. El problema no es sexual, sino de educación

(Lo anterior está tomado del libro “Krishnamurti para principiantes”. Autores:; Juan Carlos Kreimer y Martín Arvallo. Colección Era Naciente. Errepar).

“…Hay que comprender el hábito antes de que podamos esperar resolver problemas sensorios y emocionales. Estos problemas no se superan mediante meras resoluciones y por el simple ejercicio de la voluntad, sino volviéndose reflexivos. El hábito, la costumbre es, por su misma naturaleza, irreflexivo, y la irreflexión no genera libertad. Hacemos algo irreflexivamente en nuestra juventud, lo cual gradualmente se vuelve un hábito; si nos decimos que no debemos ceder a ese hábito, la constante determinación de no ceder sólo crea otro hábito. Es únicamente comprendiendo el hábito, percatándonos de él, tornándonos reflexivos al respecto, que podemos ponerle fin” (K)

“El sexo se convierte en un gran problema puesto que, a través de él, escapamos del estrecho y compulsivo ego. Es un alivio, y así se convierte en un hábito. El hábito es irreflexión. Tenemos que volvernos reflexivos tornándonos atentos. A través de la atención comenzamos a percibir los múltiples hábitos de pensamiento y sentimiento. Estos hábitos tienen que ser cuidadosa y plenamente considerados y percibidos y han de verse todas las implicaciones de los mismos” (K)

(Estos textos tomados de Boletín Fund. K, sept, 1989)

miércoles, 4 de julio de 2007

Competencia espiritual: Anselm Grün.



“La fortaleza de una persona se pone de manifiesto, entre otras cosas, en dejar que los demás desarrollen sus facultades. El sacerdote no puede dominarlo todo; ni como teólogo ni como guía de su parroquia tiene que ser el mejor. Debe dejar que las facultades de cada persona sean fructíferas para su comunidad. Si conserva el equilibrio en su vida, si celebra los servicios religiosos y atiende a las personas a partir de una intensa relación con Cristo, conocerá el respeto de los demás. En el futuro, al sacerdote se le va a exigir sobre todo competencia espiritual.
Competencia espiritual significa para mí que el sacerdote mismo siga un camino espiritual y haga experiencias espirituales. Y significa también que entienda a las personas que acuden a él para hablarle de sus experiencias espirituales. Por eso el sacerdote tiene que ser, ante todo, un hombre de oración. Lo cual no significa que deba recitar muchas oraciones, sino que viva a partir de la oración y que conozca y practique los métodos de la meditación y del camino interior.
La verdadera autoridad del sacerdote debería basarse en su deseo de despertar la vida en el ser humano y en procurar que esa vida siga creciendo después”.


Anselm Grün.

martes, 3 de julio de 2007

Teilhard de Chardin: El medio divino.




“La tarea asignada a nuestra vida es la de subir a la luz franqueando, para llegar a Dios, una serie dada de criaturas, que no son precisamente obstáculos, sino puntos de apoyo que hay que superar, intermediarios que pueden ser utilizados, alimento que tomar, savia para depurar, elementos que hemos de asociarnos y arrastrar con nosotros” (Teilhard de Chardin)

Este texto pertenece al libro “El Medio Divino”, y comparte la idea de no contraponer a Dios con las criaturas (bueno/malo, es decir, irreconciliables) tal y como aparece, por ejemplo, a primera vista, en San Juan de la Cruz. Me resulta interesante la idea de “la fuerza espiritual de la materia”. (“reivindicar y exaltar aquello que el Señor quiso revestir, salvar y consagrar: la santa materia”.)

¿Qué es la materia?: el conjunto de las cosas, de las energías, de las criaturas que nos rodean, en la medida en que estas se presentan a nosotros como palpables, sensibles, naturales. Será el medio común, universal, tangible, infinitamente móvil y variado, en cuyo seno vivimos sumergidos.

Es una fuerza bifásica:
1- Es la carga, la cadena, el dolor, el pecado, la amenaza de nuestra vida. Es lo que lastra, lo que sufre, lo que hiere, lo que tienta, lo que envejece. Por la materia somos paralizados, vulnerables, culpables. (“¿Quién nos librará de este cuerpo de muerte?”).
2- Pero, también la materia es, al mismo tiempo, la alegría física, el contacto exultante, el esfuerzo virilizador, la felicidad de crecer. Es lo que atrae, lo que renueva, lo que une, lo que florece. Por la materia nos hemos alimentado, elevado, ligado al resto del mundo, hemos sido invadidos por la vida. Leer 2 Cor 5,4.

El ascetismo gusta de detenerse tan sólo en la fase primera, es decir, la que está vuelta hacia la muerte. Pero, “¿Qué sería de nuestros espíritus, Dios mío, si no tuvieran para alimentarse el pan de los objetos terrestres, el vino de las bellezas creadas para embriagarse, el ejercicio de las luchas humanas para ser fortificados?”.

Oración: Por la virtud de tu dolorosa encarnación, Señor, descúbrenos y enséñanos luego a captar celosamente para ti la fuerza espiritual de la materia.

“Ningún alma se une a Dios sin haber recorrido a través de la materia un trayecto determinado, el cual es en un sentido una distancia que separa, pero en otro sentido, es además, un camino de reunión. Sin determinadas posesiones y ciertas conquistas, nadie existe tal como Dios lo desea”

“No intentemos evadirnos del mundo antes de tiempo”.

lunes, 2 de julio de 2007

Los primeros cuadernos de poesía de T.Merton.

Early Poems son versos de un poeta en ciernes
escritos con ímpetu y perseverancia, esencia de una clara dicotomía entre el espacio
exterior y el espacio interior, entre lenguaje y verdad, entre conocimiento y amor. Un
dualismo latente durante toda su juventud que, si bien más tarde fue trascendido, le llevó a
buscar formas alternativas de estar en y frente al mundo para conducirle finalmente al
retiro en el monasterio de Getsemaní. A lo largo de este volumen, Thomas Merton busca
la palabra adecuada para nombrar aquello de lo que quiere hablar, nos introduce en el
camino a ninguna parte de este absurdo y desorientado mundo, una tierra baldía en donde
apenas queda resquicio para la poesía:


THIRTY POEMS
(1944)
Publicada en
1944 por New Directions, la obra apareció en la sección de “Poets of the Year” y recibió
una gran acogida por parte de los críticos que reconocieron en el monje una nueva e
importante voz lírica. Aunque incluye composiciones escritas durante su noviciado, la
mayoría se remiten a su estancia como profesor en la Universidad de St. Bonaventure
(Olean, NY) durante el año académico 1940-1941. Se trata, según ha señalado Ross
Labrie, de un período muy fecundo en la vida de Merton, desde el punto de vista de la
creación literaria:
Desde el punto de vista formal, estos poemas presentan una estructura más definida que
los de su anterior libro.
la influencia de poetas metafísicos
ingleses en lo que se refiere al uso de comparaciones ingeniosas, hipérboles, paradojas,

Temáticamente, encontramos en Thirty Poems breves poemas que podrían ser clasificados
en dos grupos: poemas seculares y poemas de carácter religioso. En todos ellos deja de
lado el profuso mundo y expresa un único anhelo: morar en el amor de Cristo.
En lo que concierne a la poesía secular de este volumen, puede observarse que la crítica
de las metrópolis pasa a un segundo plano para centrarse en la denuncia de la política
hueca y puramente cosmética de los dirigentes de la época ante un mundo acosado por las
guerras47. Así por ejemplo, en “Iphigenia: Politics”, la voz rebelde de Merton se sirve de
la conocida leyenda griega48 para dirigir un ataque feroz contra aquellos jefes de gobierno
que sacrifican la verdad en aras de sus propios intereses económicos mientras soldados
inocentes mueren en los campos de batalla.


“The white girls lift their heads like trees
The black girls go
Reflected like flamingos in the street
The white girls sing as shrill as water,
The black girls talk as quiet as clay.(…)
Because the heavenly stars
Stand in a ring:
And all the pieces of the mosaic, earth
Get up and fly like birds”.

Precariedad y hermosura serían en síntesis los caminos interiores que ha recorrido Merton
en estos Thirty Poems en donde va desgranando con pavor y maravilla el conflicto de los
hombres, no sólo exterior, sino fundamentalmente interior: “the appetites and the disorder
in your own soul... are the causes of war”, y frente al imperativo bélico nos ofrece las
riquezas insondables del cristianismo. Su anhelo de una humanidad transfigurada en el
Amor de Dios es principalmente aquí la sustancia misma de su mirada.

Ser parte de todo...

¡Oh Dios! Somos uno contigo. Tú nos has hecho uno contigo. Tú nos has enseñado que si permanecemos abiertos unos a otros Tú moras en nosotros. Ayúdanos a mantener esta apertura y a luchar por ella con todo nuestro corazón. Ayúdanos a comprender que no puede haber entendimiento mutuo si hay rechazo. ¡Oh Dios! Aceptándonos unos a otros de todo corazón, plenamente, totalmente, te aceptamos a Ti y te damos gracias, te adoramos y te amamos con todo nuestro ser, nuestro espíritu está enraizado en tu Espíritu. Llénanos, pues, de amor y únenos en el amor conforme seguimos nuestros propios caminos, unidos en este único Espíritu que te hace presente en el mundo, y que te hace testigo de la suprema realidad que es el amor. El amor vence siempre. El amor es victorioso. AMÉN.
-Thomas Merton-

Para intercambiar comentarios sobre Thomas Merton y otros maestros contemporaneos del espíritu.