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viernes, 29 de febrero de 2008

Bautismo y Transformación.

El 16 de noviembre de 1938 Thomas Merton es bautizado con su amigo Ed Rice como padrino en la ceremonia. Su camino de conversión había comenzado propiamente un año y medio después de su lectura de un libro de Gilson. . Puntualiza que en un primer momento se trataba sólo de una conversión “intelectual”, pero le ayudaron a poner los medios necesarios para buscar obedecer a lo que llamaba en lo hondo de su ser, y decide asistir a misa por primera vez, descubriendo a su salida que todo a su alrededor estaba transfigurado.
Cuando, después de ser bautizado, recibe su primera comunión, ello supuso la transformación de su persona en templo de Dios, el nacimiento de Cristo en su interior, convertido en nuevo Belén, así como su incorporación personal al eterno movimiento gravitatorio de Dios.
Merton descubre, con Cristo y en Él, su nueva identidad, su patria eterna y su verdadero nombre; una vez bautizado empieza a transformarse en nuevo Adán, a anticipar el sentido real de ser “persona”, y a caminar de regreso del exilio ontológico hacia el Paraíso perdido, que culminará en la abadía de Getsemaní y en su nueva comprensión de América.
Sin embargo, la completa conversión mística tuvo su inicio en el viaje a Cuba; lo ocurrido en la iglesia de San Francisco, de carácter único, precede y provoca un primer estadio de prácticas de ascesis y purificación, y surge la resolución de ser sacerdote católico.

(Apuntes de la lectura del libro “La memoria encendida”, de Fernando Beltrán Llavador)

jueves, 28 de febrero de 2008

Camino de conversión en TM.


En la vida de Thomas Merton diversas circunstancias concurrieron para precipitar su proceso de conversión., y cada una de ellas acentuaría su sentimiento agudo de soledad y extrañamiento en medio de la sociedad de su tiempo, de la que se sabía hijo adoptivo.

1- En primer lugar, la tremenda movilidad de su vida en su más temprana juventud; hay que observar que, cuando Merton contaba con dieciocho años de edad, había viajado más de lo que podría hacerlo una inmensa mayoría de personas en toda su vida. La vida de Merton quedó configurada, desde su nacimiento, por un continuo cambio de residencia; la abadía de Getsemaní habría de ser el primer lugar físico estable, aunque en lo interno Merton jamás pudiera renunciar a su impulso peregrino. De ahí que el cambio constante, la impermanencia y la imprevisibilidad constituyeron el clima de si infancia.
2- Otro de los factores decisivos en la búsqueda de la fe del joven Merton fue su temprano y repetido encuentro con la muerte de sus seres más cercanos: la de su madre, a los seis años, precedida de una, y la única carta que ella misma escribiera al niño explicándole de una forma adulta la situación; la de su padre, diez años más tarde, carente de sentido y más allá de toda lógica para el entonces adolescente Thomas; la propia experiencia personal de la presencia de la muerte en un momento de enfermedad, un año más tarde; y la de sus parientes más cercanos: la de su tía Maud en 1933, y con ella, la muerte de su niñez, y la de sus abuelos, con la diferencia de tan sólo un año entre ambas.
3- Igualmente decisiva en la historia de su conversión fue la conciencia creciente de su condición de pecador y su proporcional necesidad de perdón; este es uno de los elementos decisivos en la reorientación de su vida y en su ingreso en la orden cisterciense de la estricta observancia, una “comunidad de perdón”. Varios pasajes de su Autobiografía confirman lo anterior, y el lector, ante afirmaciones algo fuertes no ha de olvidar que algunos elementos de su historia personal fueron censurados en el texto, el principal su involuntaria paternidad.

Ciertamente que Merton entró en la orden cisterciense desengañado del mundo y con la intención de no quedar atrapado en sus múltiples reclamos engañosos, pero al hacerlo proclamaba la necesidad de una sociedad mejor, y perseguía una alternativa comunitaria a lo que había experimentado en el orden secular.
Para Merton, el error central de los innumerables equívocos sociales, ese sistema corporativo de autoengaños, residía en que la actividad social carece de aliento contemplativo y está falta de raíces espirituales. Ese alejamiento del centro espiritual, auténtico axis mundi de la soledad y la sociedad de las personas es, para nuestro crítico contemplativo, el responsable último de la alienación humana.

miércoles, 27 de febrero de 2008

Silencio y Confianza.


Recorrer el camino cuaresmal para alcanzar la Pascua interior es redescubrir los aspectos fundamentales del proyecto cristiano. Estos pasajes de Thomas Merton nos invitan a encontrar lugar para el silencio y la confianza en nuestra vida, en medio de un mundo ruidoso y egoísta.


“El silencio no existe en nuestra vida solamente porque sí: está ordenado a algo más. El silencio es el padre de las palabras. Una vida de silencio tiene por finalidad una postrera declaración que pueda ser expresada en palabras, una declaración de todo aquello por lo cual se ha vivido”.

“El silencio de la lengua y de la imaginación desbarata la barrera interpuesta entre nosotros y la paz de las cosas que existen sólo para Dios y no para ellas mismas. Pero el silencio de todos los deseos desordenados deshace la barrera interpuesta entre nosotros y Dios”.

“Si en vez de confiar en Dios confío sólo en mí entendimiento, en mis fuerzas, en mi prudencia, me fallarán todos los medios que Dios me ha dado para encontrarlo. Ninguna cosa creada es de uso final sin esperanza. Poner la confianza en las cosas visibles es vivir en la desesperación”.

Thomas Merton.
Los hombres no son islas.


El rato de silencio que tenemos cada mañana, después de rezar juntos los frailes el Oficio, alimenta el resto de la jornada, y le infunde al día un espíritu diferente. Buscar el silencio interior en medio de la vida cotidiana es necesario a todo aquel intenta recorrer los senderos del espíritu.

martes, 26 de febrero de 2008

En busca de la verdad.

Los últimos días han estado copados de las más diversas informaciones relacionadas con Cuba, tanto a causa de los posibles cambios gubernamentales como por la visita del secretario de estado vaticano a este país. Al revisar los diferentes órganos de prensa internacionales descubro que a menudo no presentan una visión realista de los hechos, e ignoran por otra parte situaciones y acontecimientos que podrían ayudarles a tener una mirada más cercana a la verdad. Aunque estos blogs no tienen como prioridad hacer una valoración política de la realidad tampoco pueden desentenderse del medio en que vive su autor, y además la espiritualidad no se opone a la política, todo lo contrario, la ilumina y la enriquece. Por esa razón he querido compartirles este breve comentario para aclarar así algunas preguntas de los amigos y amigas de este espacio. En Cuba ninguno de los acontecimientos políticos o eclesiales de estos últimos días han supuesto un cambio esencial e importante en este país. Todo sigue igual. Y no creo que la Iglesia cubana esté viviendo lo que algunos han llamado una “nueva primavera”; eso podría ser si se entendiera que en lo oculto aguardan las semillas para fructificar, pero no hay que pensar o hablar de un crecimiento importante en los últimos tiempos. Alguien dijo que el 60 por ciento de los cubanos es católico: Sólo si “católico” se le llama a los creyentes sincréticos, religiosidad popular, creencias afrocubanas. Los que viven y practican su fe cristiana con cierta coherencia y compromiso son una minoría. Lo importante es que estos trabajen por el Reino, con oración y entrega, con amor y esperanza. Porque, definitivamente, todo es Gracia, y nosotros esperamos en Cristo, y actuamos al mismo tiempo esa esperanza. El tiempo dedicado a estos blogs sigue brotando del deseo de contribuir al “cambio” verdadero, el cambio integral del ser humano, que lo abarca todo: lo corporal y lo espiritual, lo político y lo religioso. Sigo entonces aquí, compartiendo en lo posible, mis propios pasos en busca de la Verdad.

Vivir en esperanza.


Leemos en el oficio de esta mañana un pasaje de los sermones de San Pedro Crisólogo que nos recuerda otra vez texto evangélico que leímos el miércoles de ceniza, y que hace referencia al ayuno, la limosna y la oración, como tradicionales ejercicios cristianos en este tiempo de Cuaresma. Ya en esta tercera semana en el camino de preparación a la Pascua seguimos compartiéndoles algunos textos de Thomas Merton que tratan sobre la ascesis cristiana. Son textos para meditar, para orar también, para vivir por supuesto. Lo que ha de hacer el discípulo es encarnar la Palabra, hacerla vida, y transformar este mundo desde dentro; y para ellos ha de aprender a mirar el mundo con los ojos de Dios, con ojos de misericordia.

“La esperanza es la médula del ascetismo. Nos enseña a negarnos a nosotros mismos y a dejar el mundo; no porque nosotros o el mundo seamos malos, sino porque sin una esperanza sobrenatural que nos eleve sobre las cosas temporales no estamos en condiciones de usar perfectamente de nosotros ni de la verdadera bondad del mundo. Mas nosotros nos poseemos y poseemos todas las cosas en la esperanza, pues en ella las tenemos, no según son en sí, sino como son en Cristo: plenas de promesas. Todas las cosas son a un tiempo buenas e imperfectas. La bondad da testimonio de la bondad de Dios y la imperfección de todas las cosas nos recuerda separarnos de ellas, para vivir en esperanza. Son de por sí insuficientes. Hemos de pasar sobre ellas hacia Aquel en quien ellas tienen su ser verdadero.
No abandonamos los bienes de este mundo porque no son buenos, sino sólo porque no son buenos para nosotros más que en cuanto integran una promesa. Ellos, en cambio, dependen de nuestra esperanza y de nuestro desapego, para el cumplimiento de su destino. Si lo usamos mal, nos arruinamos junto con ellos; si los empleamos como promesa para los hijos de Dios, los llevamos, junto con nosotros, a Dios”.

Thomas Merton.
Los hombres no son islas.

sábado, 23 de febrero de 2008

Semillas de contemplación.



“Después de décadas de influencia cada vez menor en los asuntos mundanos, de nuevo se promueve la reflexión sobre los principios espirituales como un antídoto para el sufrimiento de nuestro tiempo”. (Marianne Williamson)

“Solo hay un viaje. Adentrarse en uno mismo”. (Rainer María Rilke)

“Ser religioso significa preguntarse apasionadamente sobre el significado de nuestra existencia y estar dispuesto a recibir respuestas aun cuando estas duelan”.(Paul Tillich)

“Si un hombre empieza con certidumbres, terminará con dudas; pero si se siente bien empezando con dudas, terminará con certidumbres”. (Francis Bacon)

“Costará algo ser religioso: costará más no serlo”. (J.Mason)

“No debes decir: Dios está en mi corazón, más bien: Estoy en el corazón de Dios”.
(Kalil Gibran)

"El mejor nombre para Dios es compasión”. (Meister Eckhart)

“No es asunto mío pensar en mí. Mi compromiso es pensar en Dios. Es asunto de Dios pensar en mí”. (Simone Weil)

“Todos desean los dones de Dios, pero no desean a Dios”. (Hannah More)

jueves, 21 de febrero de 2008

Ascetismo y espiritualidad.



El siguiente texto de Thomas Merton, que probablemente ya haya puesto alguna vez en este blog, me ha iluminado siempre a la hora de vivir en la Cuaresma la dimensión penitencial de la “conversión” del corazón.

“No podemos hacernos santos solamente tratando de huir de las cosas materiales. Poseer vida espiritual consiste en poseer una vida que sea espiritual en toda su plenitud; una vida en la que los actos del cuerpo sean santos por el alma, y en la que el alma sea santa por Dios que mora y actúa en ella. Cuando vivimos una vida semejante, los actos de nuestro cuerpo van dirigidos a Dios por Dios mismo y le dan gloria; y al mismo tiempo ayudan a santificar el alma.
El santo no es, pues, santificado sólo por el ayuno cuando debe ayunar, sino por la comida cuando debe comer. No es santificado sólo por las oraciones en la oscuridad de la noche, sino por el sueño tomado en obediencia a Dios, que nos hizo lo que somos. No solo la soledad contribuye a su unión con Dios, sino también el amor sobrenatural a los amigos y parientes y a los que viven y obran junto a él.
Una persona da gran gloria a Dios al vivir en este mundo usando y apreciando las cosas buenas de la vida sin preocupaciones, sin ansiedades, sin pasión desordenada”.

Thomas Merton.
Los hombres no son islas.

Y a propósito, recordé ahora que en uno de mis “cuadernos de apuntes” o diarios personales, de 1994, puse el siguiente texto como inspiración en su primera página; tal vez complemente lo anterior:

“Tengo que volver bueno para mí todo lo que haya ocurrido… tengo que transformar todas y cada una de estas cosas en una experiencia espiritual. No hay una sola degradación del cuerpo que yo no deba convertir en una espiritualización del alma”

Oscar Wilde.

miércoles, 20 de febrero de 2008

QUISIERA.....


Quisiera ser la leña que se quema
Para dar calor y lumbre
Lentamente en el fogón,
Quisiera ser como esa flor pequeña
Que con su color alegra el más humilde rincón.

Quisiera que mi andar no hiciera daño,
No tener nada en mis manos, sólo el cotidiano pan,
Y sembrar mi propio ser para el mañana
Sobre la tierra callada,
Mansamente y nada más.

Quisiera ser el eco de algún canto
Que a los hombres haya dado
Unos momentos de paz,
Quisiera ser la mano de la brisa
Que al peregrino acaricia cuando en la tarde se va.

Quisiera olvidarme de mí mismo,
No seguir el espejismo
De una gloria que al final
Es tan sólo como un sueño que se acaba
Con la luz de la alborada que nos hace despertar.

Quisiera no perderme inútilmente,
Que en mi pequeñez la gente
Claridad pueda encontrar,
Que no importa ser la chispa de un momento
O de otra luz el reflejo, lo que importa es alumbrar
.

Quisiera que cuando el final llegara
De mi existencia quedara
Una huella sin dolor,
Quisiera que cuando me recordaran
Y mi nombre pronunciaran lo hicieran con amor.

Quisiera hablar con Dios como un amigo
Sin que penas ni castigos
Me hagan enmudecer,
Y pedirle que perdone mi miseria,
Que se queda en un quisiera que no llega nunca a ser,

Que soy sólo un hombre que camina a tientas,
Con su cruz y con su guerra,
Con su paz y su dolor,
Que se pierde para siempre en las tinieblas
Si no le llega en la niebla el auxilio del Señor.

R. Hernández. (Cantoral nacional cubano).

lunes, 18 de febrero de 2008

Para hablar de Dios.


“Los que decimos que amamos a Dios ¿Por qué no procuramos ser tan perfectos en nuestro arte como pretendemos desear serlo en nuestro servicio a Dios? Si no intentamos ser perfectos en lo que escribimos, acaso se deba a queden fin de cuentas, no escribimos para Dios. En cualquier caso, es desalentador que tantas gentes que aman y sirven a Dios escriban tan mal, mientras los que no creen en El se esfuerzan por escribir tan bien. No me refiero a la gramática y la sintaxis, sino a que un autor debe tener algo que decir y decirlo con frases que no parezcan sin vida.
Un libro malo consagrado al amor de Dios sigue siendo un libro malo por mucho que se consagre al amor de Dios. Muchos piensan que por haber escrito sobre Dios han compuesto buenos libros. Pero las gentes toman esas obras y dicen: “Si los que afirman que creen en Dios no tienen mejor cosa que aducir al respecto, su religión no puede valer mucho”.

Thomas Merton
“El signo de Jonás”

ESO ES LO REAL.


La semilla.

Trae un higo de esa higuera.
Aquí lo tienes, señor.
Ábrelo.
Está abierto.
¿Qué ves en su interior?
Estas diminutas semillas, señor.
Abre una.
Ya está.
¿Qué ves en ella?
Señor, no veo nada en absoluto.
Hijo mío, esa esencia sutil que no ves
Es el ser de todo el universo.
Eso es lo real.
Eso es el ser.
Y tú eres eso.

Los vedas (hacia el 1000 a. C.)

domingo, 17 de febrero de 2008

Diarios personales.(febrero 2007)


Hoy, segundo domingo de Cuaresma, la Iglesia se detiene a meditar en el hermoso pasaje evangélico de la transfiguración, verdadero símbolo de nuestra condición espiritual. Vale la pena escuchar o leer detenidamente este texto bíblico y dejarlo estar dentro de nosotros, para que nos revele toda su riqueza, toda su fuerza, toda su luz. Mientras tanto les dejo otra entrada de mis "Cuadernos personales", en los que reseño lo vivido el pasado año por estas mismas fechas. Gracias a los amigos y amigos que siguen fielmente este blog, y gracias a María José, que quiso premiarlo también.


25 de febrero: Primer domingo de Cuaresma. Tengo el propósito de presentar esta mañana a la comunidad parroquial el camino cuaresmal como “primavera sacra de la iglesia”. Las lecturas bíblicas de este día son todas ellas una profesión de fe; con esta prenda de salvación nos adentramos en el “desierto”. Hay dos posturas frecuentes, ambas erradas: una, pensar que todo se consigue a través del esfuerzo personal, de la voluntad; que todo depende de mí. La otra, pensar que no hay que hacer nada, total pasividad, cruzarse de brazos, dejarlo todo a Dios. Lo cierto es la confianza: Dios toma siempre la iniciativa, da el primer paso, pero precisa de la respuesta nuestra para llevar a cabo su obra. La propuesta: redescubrir el valor de la ascesis cristiana (conjunto de esfuerzos mediante los cuales se quiere progresar en la vida moral y espiritual), pero, importante: esto no tiene un fin en sí mismo, sino que apunta siempre a un fin de orden mayor: la integración y plenitud personal, el crecer en comunión con Dios y con los hermanos. Tenemos que recoger la experiencia de la tradición cristiana sobre estos temas (ayuno, penitencias, austeridad) y preguntarnos por las formas actuales de vivirlos.

26 de febrero: lunes. Estoy tratando de reconocer mis propios mecanismos psicológicos, mis motivaciones e impulsos, mis temores y deseos. Puedo ver que la gracia de Dios va conmigo y me hace crecer, lo mismo que comprendo cuáles son mis pecados y debilidades. Ciertos sentido de la culpa puede encender también el deseo de renovación, y pido en la oración que esta primavera del Espíritu me ayude a florecer para Dios y todos mis hermanos.

27 de febrero: Cuaresma es enfrentar los demonios en el desierto; es reconocer nuestra propia complejidad. Ir al desierto significa enfrentarnos directamente con nuestro caos interior, y entender que todos nosotros tenemos muchas personas diferentes en nuestro interior.

28 de febrero: Acaba el mes, y mi trabajo con el blog dedicado a Thomas Merton y la espiritualidad dio ayer un paso de avance, pues conseguí enriquecerlo en contenido y en imagen. Las temperaturas vuelven a ser cálidas, incluso de noche. Nuestras Madres Carmelitas elegirán nueva priora el sábado próximo, aprovechando la presencia del P.Vicario, que hace la visita en otra de nuestras casas.
Volví a luchar ayer con la tentación, y aunque no logré superarla del todo, tuvo menos efecto y poder sobre mí, gracias a la acción de la “Santa Palabra”; es importante acudir a la Escritura como fuente de constancia y luz en el camino evangélico.
“Sé que por cada invierno hay una primavera”.

Esta mañana tuve una especial comprensión de lo que llama Jesús “el signo de Jonás”, y lo entendí como una Palabra de Dios para mí en el otro, el prójimo, y sobre todo en los más alejados. Es la conversión del otro, su vida como testimonio, lo que aparece ante mí como Voz de Dios.

viernes, 15 de febrero de 2008

El verdadero viaje es interior.


Para Thomas Merton, el auténtico viaje para alcanzar la integración final es una metánoia, un camino de transformación, una auténtica “conversión del corazón”, que en su caso, y usando su propio juego de palabras, fue realmente una continua “conversación” del corazón, con el corazón y hacia el corazón; un viaje desde una identidad falsa, reducida al “yo”empírico, una máscara superficial ilusoria, y presa de las obsesiones de la cultura del momento, hasta un “yo” auténtico, una realidad incuestionable, una identidad profunda, más allá incluso de la convención monástica.
Al seguir este camino, según algunos autores, Merton se revelaba como un autor plenamente americano, en la línea de escritores puritanos que fueron pioneros de la identidad de esa tierra, y es de hecho un símbolo de Norteamérica y un símbolo del tiempo que le tocó vivir. Toda la obra de Merton hay que situarla en ese contexto de “metanoia” o viaje de transformación; ese viaje arquetípico cristiano se actualizó de diversas formas en la trayectoria existencial de Merton: en su peregrinación desde Europa, pasando por América y terminando en Asia, peregrinación que no sólo fue geográfica, sino también espiritual, y que le convirtió indudablemente en un “católico”, según la verdadera acepción de esa palabra.
En la obra de Merton, la caída del hombre no es otra cosa sino su pérdida de identidad, el olvido de su “yo” verdadero. Adán es cada uno de nosotros, también hoy, en nuestra condición de separación de la Tierra Pura, del Paraíso. Adán no es una figura bíblica y lejana, sino una realidad sin tiempo en nuestro interior. La paradoja del hombres caído resulta de su aspiración de ser como Dios, pero sin Dios; en efecto, el hombre es creado a Su imagen y semejanza, pero no para sustituir a Dios y así considerarse creador de sí mismo. Ésa es la arrogancia, la ignorancia del ego, el acto de hubris que en su misma comisión está condenado a corregirse según leyes que operan por encima de la comprensión del “egoísmo” humano. El egoísmo es literalmente, la percepción del ego como “ismo”, “isla”, “fabricación propia”, aunque en realidad Merton nos recuerda, para fraseando a Donne, que “los hombres no son islas”.


Notas de lectura de "La encendida memoria" de Fernando Beltrán Llavador.

Diarios personales.(febrero 2007)

Les sigo compartiendo algunos pasajes de mi cuaderno de apuntes, correspondientes a febrero de 2007. Me gusta releer estas notas que voy reuniendo, esta memoria espiritual que voy dejando, como una manera de poder comprender mejor el camino que recorro, las luchas que voy entablando conmigo mismo, y la luz que voy recibiendo de Dios. Tal vez en algún momento me decida a conformar con todo esto un pequeño libro.
20 de febrero: La comunidad está de fiesta, pues ha recibido al Padre Vicario, que está haciendo una de sus visitas, para ayudarnos a recuperar el sentido de comunión que hemos de tener con toda la familia del Carmelo Teresiano. Nos hemos reunido con él, para conversar sobre aquellos temas que nos inquietan: la formación de los nuevos miembros, la vida en común y el trabajo apostólico. Es importante que alguien que no está dentro de la casa eche una mirada sobre la manera en que vivimos, y me alegra que sea alguien joven, y nacido en el Caribe, con mucho deseo de trabajar por la Inculturación del ideal de Teresa en estas tierras. Durante su visita hablará con cada uno de nosotros, visitará las parroquias, y animará a nuestros estudiantes. A mí de modo particular me ha pedido que asuma la promoción vocacional, y yo le he compartido mi situación actual en la comunidad, y algunos proyectos personales.
Hace frío, y estoy preparando la celebración de mañana: dos eucaristías, con imposición de ceniza. Dice Merton: “El tiempo es un medio que hace presente a todos los hombres el hecho de la redención”.

21 de febrero: miércoles de ceniza: Quiero ayudar a los hermanos y hermanas de la parroquia a descubrir el sentido del ayuno y la renuncia voluntaria como camino de sanación y libertad interior.
Cuaresma: “cuarenta días para experimentar la locura del amor de Dios” (Benedicto XVI)
Cuaresma: “un tiempo para sentarse sobre cenizas”, “un tiempo para acercarnos más al Señor”.
La Cuaresma es una nueva llamada a la vida. Aprovecho esta jornada especial para visitar algunos enfermos.

22 de febrero: La Cuaresma es tiempo de gracia: en el libro de Thomas Merton, “Tiempos de celebración” vuelvo a encontrar luces para vivir esas jornadas, así como otros textos que me sirven para poder comunicar a mi alrededor un ambiente de confianza y esperanza. La visita del Vicario a la parroquia fue muy positiva, y yo pude además resolver un pequeño incidente que se había suscitado con la secretaria parroquial. La cuaresma es tiempo de reconciliación.

24 de febrero: Nuestra Señora de la Confianza; me gusta este título mariano, más que otros más tradicionales. Hoy el P.Vicario terminó oficialmente su visita a nuestra casa con una Eucaristía, y en su reflexión se refirió al vínculo existente entre consagración y compromiso social. Utilizó en varios momentos de su visita una frase simpática: “El carmelita no es un llanero solitario”. Además comunicó formalmente que yo me haría cargo de la promoción vocacional y de la formación de los postulantes. Acepté esta responsabilidad, consciente de mis limitaciones para ejercerla, pero a falta de otra persona, quise ayudar en lo posible al Carmelo cubano. Por eso, ahora que estamos comenzando la Cuaresma, vuelvo la mirada hacia la Virgen de la Confianza y Madre del Carmelo; ella pondrá su mano sobre las mías para que yo sepa animar, consolar y sanar, siempre en el nombre de Jesucristo.
Al terminar el Vicario nos exhortó a desarrollar una pastoral de la espiritualidad, propia de nuestro carisma, y alabó la iniciativa del pequeño boletín “Luz del Mundo”, que he venido sacando con cierta regularidad, para compartir textos de maestros espirituales que ayuden a la oración.

miércoles, 13 de febrero de 2008

Encontrar a Dios en todas las cosas.


“Dios emplea cuanto sucede como un medio para guiarme a la soledad. Cada criatura que entra en mi vida, cada instante de mis días, tendrá por objeto ceñirme a la convicción de la insuficiencia del mundo, hasta que alcance aquel grado de desprendimiento que me permita no encontrar más que a Dios en todas las cosas. Entonces, y únicamente entonces, todo me deparará alegría”.
Thomas Merton.
“El Signo de Jonás”.
Siempre en Cuaresma me regala Dios alguna pena, para que le acompañe en el camino de la cruz. He aprendido a recibirlas con agradecimiento, hasta con alegría, pues lo veo como una señal de su preferencia. Alguna noticia, alguna diferencia en la comunidad, e incluso causas naturales, pueden servir para purificarnos; pero es bueno saber entonces que Dios está en todas partes.

martes, 12 de febrero de 2008

Diarios personales.

Cuaderno de Apuntes: febrero de 2007.

14 de febrero: Es el día del Amor, signo muy especial para comenzar este cuaderno, y que necesariamente recogerá las vivencias de Cuaresma y Semana Santa de este año. Justamente el mensaje del papa está centrado también en el amor, por lo que lo recibo como una invitación del mismo Dios para vivir este tiempo en la misma clave. Como acontecimientos destacables de las últimas jornadas han estado la visita a la Feria del Libro y la celebración de los 80 años de una hermana de mi abuela, excelente y sufrida mujer, que ha servido a toda la familia, incansablemente.

15 de febrero: Es muy importante que me trate a mí mismo con el amor y el respeto que merece un querido hijo de Dios. También que recuerde que el amor de Dios transformó mi vida y ha sanado mis heridas interiores de una manera muy especial. Sé que Dios me ama tal como soy, por lo tanto, mientras trabajo espiritualmente por ser mejor, conservo la paz y no soy devastado por las críticas. Puedo reconocer cuando me equivoco, pero celebro mi apasionamiento por las cosas que valoro con todo mi ser.
Anoche en la parroquia celebramos la Eucaristía con motivo del día del amor: tuvimos bendición de matrimonios, y cantos al final. Fue un encuentro hermoso, donde todos parecían sentirse a gusto, y yo también lo estuve. Contento además por haber conversado con Alex en la mañana.

16 de febrero: En la tarde de ayer volví con Ray a visitar la Feria del libro, y encontré algunas cosas interesantes, que me garantizas unas cuantas horas de buena lectura. Para esta mañana tengo el encuentro de espiritualidad en la parroquia, donde quiero terminar de comentar los 12 pasos de Alcohólicos Anónimos. El tema ha encontrado receptividad, y he podido conseguir incluso que algunos miembros de AA participen en los encuentros. Para mañana, los jóvenes quieren que les hable sobre la castidad y el celibato; imagino algunas de las preguntas que me harán, pues son muy audaces y desinhibidos a la hora de cuestionar algunas cosas, aunque también son sensibles a valores espirituales que intuyen y buscan conocer.

17 de febrero: Mi gata se ha paseado por encima de mi mesa de trabajo, y ha dejado las huellas de sus patas sobre este cuaderno. El tiempo ha cambiado desde ayer en la tarde: llueve y hace fresco, y anuncian frío para los próximos días. Estuve leyendo algunos libros comprados en la feria, y además compartí con Ariel y unos amigos suyos de Matanzas que se quedaron en la parroquia este fin de semana.
Voy preparándome anímicamente para el comienzo de la Cuaresma: releo los textos habituales, y especialmente recurro a Merton, que tanta luz me dio en el último Adviento. Citándolo, debo tratar de “ser capaz de encontrar realidad donde esta no es visible con los ojos de la carne” (Diarios I, 194). Quiero decir, recrear desde Dios toda mi vida, encontrando luz en la oscuridad, alegre y esperanzado siempre, a pesar de todo y de mí mismo.

18 de febrero: Cumpleaños de mi amiga Bárbara. En el evangelio Jesús nos invita a amar a nuestros enemigos, presentando la llamada “regla de oro de la moral”. Animado por Ángel, otro amigo que vive ahora en España, acabo de crear un blog personal para hablar de Thomas Merton.
M.Valls.

Los frutos de la auténtica soledad.


En un estudio sobre la soledad en Thomas Merton, Richard Anthony Cashen descubre cinco frutos de la auténtica soledad que aparecen también en la obra de Merton:
1- Unidad: como consecuencia directa de la recuperación de nuestra verdadera identidad.
2- Libertad: por reconocer en nuestra identidad la imagen y semejanza de Dios, Quien es a la vez pura Libertad y Amor puro; en términos negativos, la libertad humana es una autentica liberación de las fabricaciones ilusorias de nuestro ego individual y colectivo.
3- Pureza de corazón: con las anteriores supone otro elemento constitutivo del “verdadero yo”, y que también con ellas, testimonia la recuperación del Paraíso. Todas ellas son el principio de una nueva etapa en el camino que ha de trocar la búsqueda en servicio, en donación amorosa en cada encuentro con el otro.
4- Compasión: mucho más que un mero sentimiento de empatía, es ante todo la personificación de la caridad cristiana, en acciones de responsabilidad y compromiso.
5- Perspectiva: una nueva forma de ver las cosas, por identidad y unificación a la vez que con desprendimiento, libre de la percepción ilusoria colectiva, libre de las confusiones de las imágenes manufacturadas y de los mitos y ficciones secretados en buena parte por los medios de comunicación de masas.

Merton expuso las claves más significativas de su pensamiento en torno a la soledad en uno de sus ensayos más radicales y controvertidos, “Notes for Philosophy of solitude” (Notas para una filosofía de la soledad), publicado en el libro “Cuestiones Disputadas”, también publicado como “Humanismo cristiano”.

lunes, 11 de febrero de 2008

Arrepentirse para ser renovados.


“Sabemos que cada vez que nos arrepentimos,
el amor se renueva y crece.
Pero ¿Qué es el arrepentimiento?
Pues hay una clase de arrepentimiento, de este mundo,
que nos hunde en una pena aun mayor,
nos hace quejumbrosos,
y nos sumerge en la duda.
Este tipo de arrepentimiento se atasca en la miseria
y no conduce a nada.
En cambio, el arrepentimiento que viene de Dios
es completamente diferente.
Porque, no contentos con nosotros mismos,
nos elevamos por fin a Dios y damos la espalda
a todo pecado, con voluntad firme.
Dirigiéndonos a Dios, encontramos certeza,
y el calor de un gozo espiritual que nos eleva
sobre todas nuestras miserias y nos une con Dios.
Y cuanto más débiles somos,
Cuanto más hayamos pecado,
Más nos sentimos urgidos
A unirnos con Dios en amor puro
.


Maestro Eckhart.

Semillas de contemplación.


"La oración contemplativa es el reconocimiento de que somos Hijos de Dios, una experiencia de Quién es Él y de su amor hacia nosotros, fluyendo de los efectos de tal amor en nuestras almas. La oración contemplativa es la voz del Espíritu gritando en nosotros: “Abba, Pater”. En toda oración válida, es el Espíritu Santo quien reza en nosotros...El Espíritu Santo es el alma de la Iglesia, y es a Su presencia en nosotros, a la que se atribuye la santidad de cada uno de los elegidos. Ruega en nosotros; ya como Ama de la Iglesia, ya como Vida de nuestra propia alma; pero la distinción es sólo real en el orden externo de las cosas. Interiormente, tanto si nuestra oración es privada como pública, es el mismo Espíritu quien ruega en nosotros. Pulsa en realidad distintas cuerdas de un mismo instrumento".
(El signo de Jonás, 21 de marzo 1950, Fiesta de San Benito)

*
"Existe un punto donde puedo encontrar a Dios en contacto real y experimental con Su infinita realidad: es el punto en que mi ser contingente depende de Su amor...Dios me pronuncia como una palabra que contiene un pensamiento parcial de Sí mismo. Una palabra no será nunca capa de comprender la voz que la pronuncia. Pero si soy fiel a lo que Dios emite en mí, si soy fiel al pensamiento de Él que debería encarnar, estaré lleno de su realidad y Lo hallaré dondequiera en mí y no me encontraré a mí en ninguna parte. Me habré perdido en Él".
(Semillas de contemplación: Ruego por hallarte a ti mismo)

*
"Cuanto más estamos solos tanto más estamos juntos; y cuanto más nos hallamos en sociedad, la verdadera sociedad de la caridad, no de las ciudades, tanto más estamos con Él a solas. Pues en mi alma y en la tuya hallo al mismo Cristo que es nuestra Vida, y Él se halla a Sí mismo en nuestro amor, y todos juntos hallamos el Paraíso, que es compartir Su Amor por Su Padre en la Persona de Su Espíritu".
(Semillas de contemplación: Somos un Hombre)

sábado, 9 de febrero de 2008

Día de retiro.

Este texto está tomado de "El Signo de Jonás", que estoy releyendo en estos días, aprovechando la Cuaresma. La última frase me ha parecido siempre genial, y la he conservado siempre como un mantra para animarme en tiempos de oscuridad. Ahí se las dejo, como consuelo.
“He estado esperándote todo el día, con mis facultades destilando el veneno de su actividad no reprimida… y he estado esperando que Tu silencio y Tu paz, Señor mío, las restañen y las limpien.
Tú curarás mi alma cuando quieras hacerlo, porque he confiado en Ti.
No quiero volver a herirme con los pensamientos y las preguntas que me han rodeado como espinas: es una penitencia que Tú no me pides.
Tú has creado mi alma para Tu paz y Tu silencio, pero ella está herida por el ruido de mi actividad y mis deseos. Mi mente está crucificada todo el día por su avidez de experiencia, de ideas, de satisfacción. Y no poseo mi casa en silencio.
Pero yo fui creado para Tu paz, y Tú no vas a desdeñar mi anhelo de alcanzar la santidad de Tu profundo silencio. Señor mío, no me dejarás eternamente en esta congoja porque he confiado en Ti, y esperaré, en paz y sin quejarme más, Tu buena disposición. Y lo haré en honor de Tu gloria.
Estoy contento de que estas páginas me muestren tal y como soy: inquieto, lleno del murmullo de mis defectos y pasiones, y con las enormes heridas abiertas que dejaron mis pecados.
Lleno de mi propio vacío. Y, con todo, pese a que mi casa está en ruinas, ¡Tú vives en ella!”.

4 de mayo de1947. Día de retiro.
Thomas Merton.

viernes, 8 de febrero de 2008

Ayunar es orar con el cuerpo.

"Cuando ayuno, descubro, en primer lugar, quién es mi adversario. Con la buena comida y bebida puedo reprimir muchas cosas. No pueden desaparecer en absoluto ni el vacío, profundamente asentados en mi corazón. Con el ayuno me encuentro conmigo mismo, encuentro al enemigo de mi alma y al que interiormente me tiene prisionero.
Precisamente con el ayuno me desprendo de muchas satisfacciones compensatorias que, con bastante frecuencia, me aturden o me ciegan, reconozco mi verdad más profunda. Con el ayuno quito la envoltura que hay sobre mis bulliciosos pensamientos y deseos. Así puede salir fuera todo lo que hay en mí, mis deseos y nostalgias no realizadas, mis apetencias, los pensamientos que solamente giran alrededor de mí, de mi éxito, de mi propiedad, de mi salud, de mi afirmación y los sentimientos como la cólera, la amargura y la tristeza".
Anselm Grün.

Los hombres no son islas.2


"Sólo cuando nos vemos en nuestro contenido humano verdadero, como miembros de una raza que está planeada para ser un organismo y un "cuerpo", empezamos a comprender la importancia positiva, tanto de los éxitos como de los fracasos y de los accidentes de nuestra vida. Mis éxitos no son míos: El camino para ellos fue preparado por otros. El fruto de mis trabajos no es mío: Porque yo estoy preparando el camino para las realizaciones de otros. Ni mis fracasos son míos: Pueden dimanar del fracaso de otros, mas también están compensados por las realizaciones de otros. Por consiguiente, el significado de mi vida no debe buscarse solamente en la suma total de mis realizaciones. Únicamente puede verse en la integración total de mis éxitos y mis fracasos, junto con los éxitos y fracasos de mi generación, mi sociedad y mi época. Pueden verse, sobre todo, en mi integración dentro del misterio de Cristo. Eso fue lo que el poeta John Donne comprendió durante una grave enfermedad, al oír que las campanas doblaban por otro. "La Iglesia es Católica, universal -dijo-; luego todos sus actos, todo lo que ella hace, pertenece a todos... ¿Quién no inclina el oído a la campana que en alguna ocasión tañe? Y, ¿quién puede suprimir de ese tañido la verdad de que un pedazo de uno mismo está saliendo de este mundo?" Todo hombre es un pedazo de mí mismo, porque yo soy parte y miembro de la humanidad. Todo cristiano es parte de mi cuerpo, porque somos miembros de Cristo. Lo que hago, para ellos y con ellos y por ellos lo hago también. Lo que hacen, en mí y por mí y para mí lo hacen. Con todo, cada uno de nosotros permanece responsable de su participación en la vida de todo el cuerpo. La caridad no puede ser lo que se pretende que sea, si yo no comprendo que mi vida representa mi participación en la vida de un organismo totalmente sobrenatural al que pertenezco. Únicamente cuando esta verdad ocupa el primer sitio, encajan las otras doctrinas en su contexto adecuado. La soledad, la humildad, la negación a uno mismo, la acción y la contemplación, los sacramentos, la vida monástica, la familia, la guerra y la paz: Nada de esto tiene sentido sino en relación con la realidad central que es el amor de Dios viviendo y actuando en aquellos a quienes Él ha incorporado en Su Cristo. Nada, absolutamente nada tiene sentido, si no admitimos, con John Donne, que "los hombres no son islas, independientes entre sí; todo hombre es un pedazo del continente, una parte del todo".

miércoles, 6 de febrero de 2008

Ascesis: Thomas Merton.


Ascetismo y sacrificio: Thomas Merton.
(Tomado de: “Los hombres no son islas”)

1- Si mi alma silencia a la carne por un acto de violencia, la carne se vengará infeccionándola secretamente del espíritu de venganza. La amargura y el mal humor son las flores de un ascetismo que solamente ha castigado el cuerpo. Porque el espíritu está por encima de la carne, pero no completamente independiente de la carne: cosecha en sí aquello que siembra en la carne. Si el espíritu es débil con la carne, encontrará en la carne la imagen y la acusación de su debilidad. Pero si el espíritu es violento con la carne, sufrirá por la repercusión de la carne contra la violencia. El falso asceta comienza por ser cruel con todos, porque es cruel consigo mismo; pero termina por ser cruel con todos menos consigo mismo.
2- Sólo existe un ascetismo verdadero: el que es guiado por el Espíritu de Dios y no por el espíritu de uno mismo. El espíritu del hombre primero debe sujetarse a la gracia y entonces podrá traer la carne a la sujeción de la gracia y de sí mismo. “Si por el Espíritu mortifican los hechos de la carne, vivirán” (Romanos 8, 13).La Gracia es caritativa, misericordiosa, amable, no buscadora de su interés. La gracia inspira en nosotros únicamente el deseo de la voluntad de Dios, sea ésta la que sea, sin importar si es agradable o desagradable a la naturaleza. Así pues, aquellos que dan muerte a la pasión, no por el veneno de la ambición, sino al puro filo de la espada de la voluntad de Dios, vivirán en el silencio de la verdadera paz interior, porque sus vidas están escondidas con Cristo en Dios. Tal es la mansa “violencia” de los que toman el Cielo impetuosamente.
3- La vida espiritual no es sólo una negación de la materia. Cuando el Nuevo Testamento habla de la carne como enemigo nuestro, toma la carne en un sentido especial. Cuando Cristo dijo: “La carne nada aprovecha” (Juan 6, 64), hablaba de la carne sin espíritu, de la carne viviendo para sus propios fines no solamente en las cosas sensuales, sino aun en las espirituales. Una cosa es vivir en la carne y otra muy distinta vivir según la carne. En este último caso se adquiere “la prudencia de la carne, que es contraria a Dios”, porque se hace de la carne un fin en sí, siendo así que cuando estamos en este mundo nuestra vocación exige que vivamos espiritualmente aun cuando estemos todavía “en la carne”. Todo nuestro ser –cuerpo y alma- debe espiritualizarse y elevarse por medio de la gracia. El Verbo que se hizo carne y habitó entre nosotros, que nos dio Su carne como alimento espiritual, que está sentado a la diestra de Dios en cuerpo divinamente glorificado, y que un día resucitará nuestros cuerpos de entre los muertos, no quiere que despreciemos el cuerpo o lo tomemos a la ligera cuando nos dijo que nos neguemos a nosotros mismos. Hemos ciertamente de controlar la carne, hemos de “castigarla y someterla”, pero ese castigo es para beneficio del alma y del cuerpo. Porque el bien del cuerpo no se encuentra sólo en el cuerpo, sino en el bien de la persona entera.

Ceniza: ayuno.

Ayunar es orar con el cuerpo.

“En los últimos años, el ayuno ha sido descubierto por la medicina y por el movimiento de la meditación… Sin embargo, la Iglesia está al margen de este redescubrimiento y de su influencia porque lo ha olvidado como expresión de su fe y de su oración. Ha separado el cuerpo del alma, y el ayuno se ha convertido en una actitud exclusivamente espiritual. Se ha acentuado el espíritu del ayuno entendiéndose como la libertad interior frente a las cosas de este mundo, como conversión espiritual y renovación. Se ha mirado casi con desprecio el ayuno puramente corporal y no se ha advertido en absoluto que con él ha desaparecido también el espíritu del ayuno. La Iglesia, antes del concilio, se contentó con una serie de preceptos sobre el ayuno, sin hacer comprensible su sentido y fin.
La Iglesia no ha inventado el ayuno sino que ha tomado y desarrollado la praxis del judaísmo y el concepto de ayuno del mundo grecorromano. Los judíos entendían el ayuno, primero, como ferviente súplica a Dios, como signo de que tomaban en serio su oración y después como expiación y penitencia.
Los conocimientos actuales de la medicina confirman el valor del ayuno: con él se eliminan las sustancias nocivas, el cuerpo se depura y así se libera de algunas enfermedades. El ayuno suprime las células envejecidas y de esta forma estimula la formación de nuevas. Donde mejor actúa el tratamiento del ayuno es en enfermedades como el reuma, la artritis, la arteriosclerosis y las de la piel. Estos conocimientos de la actual medicina del ayuno, como hemos visto anteriormente, ya se conocían en la antigua medicina popular”.

Anselm Grün.

martes, 5 de febrero de 2008

Los hombres no son islas.


"El hombre está dividido contra sí y contra Dios por su egoísmo que lo divide de sus hermanos. Esta división no puede ser sanada por un amor que se coloca solitario en uno de los dos lados de la hendidura; el amor debe alcanzar ambos lados para poder juntarlos. No podemos amarnos a nosotros mismos si no amamos a los otros; y no podemos amar a otros si no nos amamos a nosotros mismos. Mas un amor egoísta de nosotros mismos nos vuelve incapaces de amar a otros. La dificultad de este mandamiento ("Amarás a tu prójimo como a ti mismo") radica en la paradoja de que tendríamos que amarnos in-egoístamente porque aun el amor a nosotros mismos es algo que debemos a otros. Esta verdad nunca es clara mientras presumimos que cada uno de nosotros, individualmente considerado, es el centro del universo. No existimos sólo para nosotros, y únicamente cuando estamos plenamente convencidos de esta verdad comenzamos a amarnos adecuadamente y así también amamos a otros. ¿Qué quiere decir amarnos adecuadamente? Lo primero, desear vivir, aceptar la vida como un inmenso don y un gran bien, no por lo que ella nos da, sino porque nos capacita para dar a otros. El mundo moderno empieza a descubrir cada vez más que la calidad y la vitalidad de la existencia del hombre dependen de su voluntad secreta de vivir. Existe dentro de nosotros una fuerza oscura de destrucción, que alguien ha llamado el "instinto de la muerte". Es algo terriblemente poderoso esta fuerza engendrada por el amor propio frustrado que lucha consigo mismo. Es la fuerza del amor de sí mismo que se ha vuelto aborrecimiento de sí mismo, y que, al adorarse, adora el monstruo en que se consuma. Es, pues, de importancia suprema que consintamos en vivir para otros y no para nosotros mismos. Cuando hagamos esto, podremos enfrentarnos a nuestras limitaciones y aceptarlas. Mientras nos adoremos en secreto, nuestras deficiencias seguirán torturándonos con una profanación ostensible. Pero si vivimos para otros, poco a poco descubriremos que nadie cree que somos "dioses". Comprenderemos que somos humanos, iguales a cualquiera, que tenemos las mismas debilidades y deficiencias, y que estas limitaciones nuestras desempeñan el papel más importante en nuestras vidas, pues por ellas tenemos necesidad de otros y los otros nos necesitan. No todos somos débiles en los mismos puntos; y por eso nos complementamos y nos suplementamos mutuamente, cada uno rellenando el vacío del otro".


Thomas Merton.

Carta de Cuaresma.


Querido Señor Jesús:

Mañana comienza el tiempo de Cuaresma. Es un tiempo para estar contigo de una forma especial, un tiempo para orar, para ayunar y, de esta forma, seguirte en tu camino a Jerusalén, al Gólgota, y a la victoria final sobre la muerte.
Estoy, todavía, tan dividido. Verdaderamente quiero seguirte, pero también quiero seguir mis propios deseos, y prestar atención a las voces que hablan de prestigio, éxito, respeto humano, placer, poder e influencia. Ayúdame a ser sordo a estas voces y a estar más atento a tu voz que me llama a elegir el sendero angosto hacia la vida.
Sé que la Cuaresma va a ser un tiempo muy difícil para mí. La elección de tu camino debe hacerse en cada momento de mi vida. Tengo que elegir los pensamientos que sean tus pensamientos, las palabras que sean tus palabras y las acciones que sean tus acciones. No hay lugares ni momentos sin elecciones. Y sé cómo me resisto profundamente a elegirte.
Por favor, Señor, quédate conmigo en todo momento y en todo lugar. Dame la fuerza y el coraje de vivir esta temporada fielmente, de manera que, cuando llegue la Pascua, pueda experimentar, con alegría, la nueva vida que has preparado en mí.
Amén”.


Henri Nouwen, 11 de febrero de 1986.

domingo, 3 de febrero de 2008

Semillas de contemplación.



“Dios quiso prender la luz de Su verdad fuera de Sí mismo y por esa razón hizo el universo”.

“La materia sólo es oscura para quienes no buscan otra luz que la materia misma”

“El hombre ha perdido hoy la conciencia de su necesidad de verdad. Lo que busca es poder”.

“Las cosas creadas se sitúan como obstáculos entre el hombre y Dios sólo cuando el hombre mismo es un obstáculo, cuando su voluntad ha oscurecido la luz de la verdad”.

Cada persona es, en cierto modo, la finalidad de toda la creación material a la que trasciende por su naturaleza espiritual y por su vocación de hijo de Dios”.


“La liturgia es la gran escuela de vida cristiana y la fuerza transformadora que vuelve a dar forma a nuestras almas y a nuestros caracteres en la semejanza de Cristo”.


“La verdadera vida interior no es nuestra vida en las honduras de nuestro ser. Es la llegada de Dios a nuestro ser. Es la llegada de Dios a nuestro ser, del que previamente hemos salido, para dejar sitio para Él”.
Thomas Merton

sábado, 2 de febrero de 2008

Soledad en Thomas Merton.



El viaje en el tiempo de Thomas Merton adoptó la forma de un peregrinaje en soledad, pero a lo largo de su andadura el camino fue conformando al propio viajero; como conviene recordar, desde un inicio exclusivamente vertical en soledad con Dios, Merton pasó por una relación horizontal mediante la solidaridad con los semejantes, hasta alcanzar la integración de ambas en la Cruz de un solo mundo.
Para Merton la “soledad” contenía básicamente tres significados próximos, pero diferenciados:
1- Indicaba las condiciones de soledad física convenientes y, al menos en un grado mínimo, necesarias para apartarse de ciertos consensos sociales establecidos y asumidos automáticamente por los hombres; esto es, sin perspectiva ni reflexión acerca del significado final de la condición humana. Esas condiciones físicas se pueden encontrar en una comunidad monástica, o, incluso en un clima de soledad más extremo, en el desierto eremita, aunque Merton se dirigía a menudo a un público seglar o no católico, sugiriéndole el recogimiento en un “monasterio del corazón”.
2- En segundo lugar, la auténtica soledad únicamente podía significar soledad interior: es cierto que la primera puede ser ocasión de la segunda, pero las dos no se encuentran siempre unidas, y más todavía, la soledad física sin la soledad interior puede ocultar sencillamente una huida de las responsabilidades humanas o una actitud de menosprecio hacia los semejantes, mientras que quizá pueda hallarse verdadera soledad interior sin apartarse completamente del entorno cotidiano.
3- En tercer lugar, y como objetivo de la segunda, en su acepción más radical, la soledad es realmente un encuentro con Dios y con la humanidad; desde esa consideración, la soledad es verdadero centro, eje y corazón de la persona y de su sociedad (Y toda sociedad que tiene a Dios como centro es una comunidad).

Para Merton, un hombre que no acepta su condición básica de soledad, es decir, que no se cuestiona su identidad última, es un hombre atrapado en las ficciones colectivas de la sociedad, alguien que responde mecánicamente a dictados ajenos, es decir, un individuo alienado. Solo en el ámbito del Amor se resuelve esa elección paradójica entre soledad y sociedad, dice Merton.
(Apuntes de la lectura del libro de Fernando Beltrán Llavador, "La memoria Encendida").

viernes, 1 de febrero de 2008

Febrero.


Febrero: Lo imagino, no sé por qué, como un señor de pelo entrecano, serio y amable; es el mes del amor, el mes de orar por los enfermos, el mes en que habitualmente comienza la Cuaresma. Es también el mes en que este blog cumple un año de creado. Será entonces un mes de acción de gracias, porque me ha dado muchas satisfacciones, me ha traído muchos amigos, me ha permitido ampliar el sentido de mi ministerio.
Estas son mis efemérides para este mes:

Día 2: Presentación del Señor. Día de la vida consagrada.
Día 3: San Aelredo de Rievaulx, abad: Dios es amistad.
Día 5: Pedro Arrupe (1907-1991).
Día 6: miércoles de CENIZA.
Día 11: Nuestra Señora de Lourdes: día del enfermo.
Día 14: Día del amor.
Día17: Giordano Bruno.
Día 21: Nace John Henry Cardenal Newman (1801-1890).
Día 24: Nuestra Señora de la Confianza.
Día 25: Muerte de Félix Varela.

Mi oración por los amigos que cumplen año este mes: Daybel, Fifa, Inti, Juan René, Bárbara, Jonson, Antonio Angel, Ulises. También por mi sobrino Carlos Manuel. Y evocar el recuerdo de Mirtha Martínez, que fuera ángel de los pobres en mi parroquia matancera.

Ser parte de todo...

¡Oh Dios! Somos uno contigo. Tú nos has hecho uno contigo. Tú nos has enseñado que si permanecemos abiertos unos a otros Tú moras en nosotros. Ayúdanos a mantener esta apertura y a luchar por ella con todo nuestro corazón. Ayúdanos a comprender que no puede haber entendimiento mutuo si hay rechazo. ¡Oh Dios! Aceptándonos unos a otros de todo corazón, plenamente, totalmente, te aceptamos a Ti y te damos gracias, te adoramos y te amamos con todo nuestro ser, nuestro espíritu está enraizado en tu Espíritu. Llénanos, pues, de amor y únenos en el amor conforme seguimos nuestros propios caminos, unidos en este único Espíritu que te hace presente en el mundo, y que te hace testigo de la suprema realidad que es el amor. El amor vence siempre. El amor es victorioso. AMÉN.
-Thomas Merton-

Para intercambiar comentarios sobre Thomas Merton y otros maestros contemporaneos del espíritu.