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sábado, 30 de agosto de 2008

LA VISIÓN DE JESÚS.



UNA NUEVA VISIÓN:
santidad, comunidad y lenguaje en A. Grün.

Les invito a leer detenidamente este texto de Anselm Grün, monje benedictino de quien ya hemos compartido acá, y que es uno de los autores espirituales más leídos y publicados del momento; aquí he descubierto, dicho con otras palabras, lo que yo mismo he intuido para mis búsquedas espirituales, y que he compartido acá al hablarles de una nueva santidad, una nueva comunidad y un nuevo lenguaje. Es muy alentador descubrir que esa nueva visión late en otros corazones, que está en el mundo, y por tanto, que crece.

“En estos momentos, la Iglesia da demasiadas vueltas en torno a sí misma. Se lame las heridas, y por eso es incapaz de dedicarse a atender las heridas de la gente. A pesar de ello, espero y confío en que no dejen de surgir en la Iglesia personas y grupos que proporcionen una nueva visión al mundo. En definitiva, la Iglesia ofrece a la gente la visión de Jesús. Pero esa visión de una vida desde la confianza y el amor no debe trasmitirse en un lenguaje moralizante, sino en la preparación de un nuevo encuentro que se exprese en un lenguaje también nuevo”.

Ahora, para complementar lo anterior, otros textos del mismo autor que amplían y ejemplifican esa nueva visión, esa nueva forma de encontrarnos y ser Iglesia, y ese nuevo lenguaje.


El mayor déficit de la Iglesia en la actualidad consiste en que, evidentemente, para muchas personas ya no es el lugar en el que realizan sus experiencias espirituales y pueden sentirse tocadas por Dios”

La Iglesia no tiene que idear de nuevo el mensaje, sino únicamente ofrecer el viejo mensaje de la Biblia en un lenguaje nuevo”

“La Iglesia ya no puede presentarse autoritariamente como depositaria única y exclusiva de la verdad. Tiene que intentar el diálogo con el ser humano de hoy, que se preocupa por su libertad. Ello obliga a tratar de comprender las necesidades de la sociedad moderna en toda su complejidad y diversidad, para así poder hablar con las personas sobre el sentido de la vida, sobre la curación de sus heridas y sobre su anhelo más profundo”.

Así, básicamente, hay unos criterios que permiten discernir la calidad y autenticidad de la vida espiritual:

“Hay muchas formas diferentes de vida espiritual, y cada persona debe encontrar la que mejor se adapte a su manera de ser. Aun así, es importante elegir los criterios con los que supervisar el crecimiento espiritual en la vida práctica. La vida espiritual conduce siempre a una dinámica viva, a la libertad, al amor y a la paz”.


Anselm Grün.

jueves, 28 de agosto de 2008

Dios nunca dejará de amarnos.(Más frases para nuestro consuelo)


“Cuanto más cede usted a ello, tanto más ello le exige; esa exigencia crece como crece un niño, pero trae ignorancia y desdicha. No se pregunte si debe renunciar a ello, sino considere el precio que paga”. (K)


“Sea cual fuere el momento en que nos hallamos de nuestro desarrollo, y sea cual fuere lo que estemos haciendo, Dios nunca dejará de amarnos, corroborando cuanto de bueno hay en nosotros y comprendiendo tiernamente nuestras debilidades. No tenemos necesidad de cambiar ni de crecer ni de ser buenos para ser amados. Más bien es lo contrario: somos amados para que podamos cambiar, crecer y ser buenos”. (J. Powell)


“Jesús ha tocado mi vida. Con su benevolencia, su estímulo y su desafío, Jesús ha hecho que mi vida fuera completamente distinta. Estaba ciego y ahora veo. Estaba perdido y he sigo encontrado. Pero, por favor, ten paciencia. Dios todavía no ha terminado conmigo”. (J. Powell)

“No hay ninguna certeza de que mi vida vaya a ser más fácil en los próximos años, o de que mi corazón vaya a estar más tranquilo. Pero tengo la certeza de que tú, Señor, me estás esperando y de que me acogerás en casa cuando haya perseverado en mi largo viaje a tu morada. Dame valentía, esperanza y confianza. Amen”. (H. Nouwen)

“Lo que importa finalmente es que nuestros corazones se vayan convirtiendo en celdas tranquilas donde Dios pueda permanecer, donde quiera que vayamos y hagamos lo que hagamos”. (H.Nouwen)

Merton: El camino de la paz.

Hace poco tiempo comentamos acá un libro de Merton que hablaba acerca de la paz, libro censurado, polémico; algún texto también he compartido sobre el tema. Ahora, este resumen tomado de un libro de María Luisa López Laguna, que recomiendo para quien busque un resumen sobre la vida y obra de TM.
La raíz de la guerra es el miedo.

Es el título del capítulo 9 de uno de sus primeros libros, “Semillas de Contemplación”, escrito siendo Merton un joven monje todavía, en 1949. Probablemente es el primer escrito publicado que toma someramente el tema de la guerra, en un libro totalmente dedicado a temas espirituales; eso dice ya mucho de cómo vivía latente en él el problema y cuánto se interrogaba en el por qué de las guerras. Resumo brevemente sus ideas principales.
En este libro afirma Merton que la raíz de toda guerra está en el miedo: no tanto el miedo que los hombres se tienen mutuamente, sino el miedo que tienen a todo. No es porque no confíen unos en otros, es que no se fían de sí mismos. No pueden confiar en nadie porque han dejado de creer en Dios.

“¿Quieres terminar las guerras pidiendo a los hombres que confíen en hombres en quienes evidentemente no pueden confiar? ¡No!, enséñales a amar a Dios y confiar en Él. Entonces ellos podrán amar a los hombres en quienes no pueden confiar, podrán vivir en paz con ellos, confiando en Dios”.

Sigue un breve análisis de lo que no es la paz. No basta la ausencia de lucha, ni es la paz la tranquilidad que no se basa en la justicia y respeto a la dignidad del otro. Ni consiste en pasarlo bien ignorando o atrofiando la percepción de los problemas reales.
Resumiendo, la paz no es:
- Tranquilidad para explotar a otros sin represalias o ingerencias.
- Libertad para engañarse y robarse mutuamente sin interrupción.
- Devorar los bienes de la tierra sin verse obligado a alimentar a quienes trabajan para obtenerlos.
- Ausencia de violencia física que pueda ensombrecer el seguir el apetito animal de placer y comodidad.

Estas sencillas y breves reflexiones de su primer libro, son ampliadas y desarrolladas considerablemente al reeditarlo doce años más tarde con el nombre de Nuevas semillas de contemplación. Conserva el mismo título para ese capítulo, que en este libro es el 16, y ahonda en la visión de que las semillas de la guerra se esconden en nuestro propio corazón, en nuestra falta de amor y en la idolatría del falso yo que quiere imponerse sobre los falsos yo de los demás. Ese capítulo 16 lo envió al periódico The Catholic Worker quien lo publicó como artículo en el otoño de 1961. La publicación de este escrito marca la inicial y definitiva entrada de Merton en su posición pública contra la guerra.
Le llegó un día una carta con el siguiente slogan en el matasello: “The USA army, key to peace” (El ejército de USA, llave para la paz). Y escribe en su diario el siguiente comentario:

“Ningún ejercito es clave para la paz, ni el de USA, ni el soviético, ni ninguno. Ningún gran ejército tiene la llave de nada que no sea la guerra. El poder no tiene nada que ver con la paz. Cuanto más aumentan los hombres el poder militar más violan la paz y la destruyen”.

Tomado de: “Thomas Merton, una vida con horizonte”.
María Luisa López Laguna.
Ediciones San Pío X. 1998.

domingo, 24 de agosto de 2008

Nuevas frases para meditar y rumiar.


Cristo, más que trasmitirnos divinidad, nos la anuncia, porque siempre fue nuestra, y por el pecado que nos hace ignorantes e incapaces para ver a Dios, no nos damos cuenta.

Por eso dijo Eckhart: “La salvación eterna que nos trajo Cristo, era nuestra”. En esta línea también: “Las religiones deberían decir más bien a sus seguidores lo que son y no cómo deben comportarse”. (W.J) Y lo mismo: “El ser humano tiende a esperar la salvación de otra persona; está esperando que quizá haya alguien que lo realice en su lugar".

“Hay un dicho: vender agua en el río. Significa que el Maestro está de pie en el río, con el agua hasta las rodillas, y vende el agua a las personas que se le acercan. Podrían cogerla ellas mismas del río, pero prefieren dar dinero a cambio de agua. No se atreven a coger el agua por sí mismas”. (W.J)



“Sentado en la puerta de la casa cuando aun estaba claro me puse a rezar el rosario; pensé en ese momento que esta oración podría ocupar ahora un lugar central en mi vida, cuando soy incapaz para otras formas de oración. Cuando meditaba en el misterio de la Transfiguración vino a mi mente un versículo de un salmo: “Que brille tu rostro y nos salve”. En ese momento recibí una luz interior y “pude ver”… eso duró apenas unos segundos, pero era como si una puerta se abriera y comprendí lo cerca que está la luz y la paz de nosotros”. (Yo; 12, agosto, 2004)

“La Verdad vendrá sin que la inviten. Llegará tan rápida y sorpresivamente como el viento. Llega en secreto, no cuando la aguardamos, cuando la deseamos. Está ahí, tan súbita como la luz del sol, tan pura como la noche. Pero para recibirla, el corazón debe estar lleno y la mente vacía” (K)

“”La verdadera meditación consiste en hacer asombrosos e inesperados descubrimientos dentro de uno mismo, sin ninguna dirección o propósito”. (K)

sábado, 23 de agosto de 2008

Biografías de Henri Nouwen.


Tal vez lo haya comentado en otra ocasión, pero quiero volver a proponer los textos que hay disponibles en español para acercarse a la biografía de Henri Nouwen, porque algunos amigos del blog me lo han preguntado; recomiendo cualquiera de estos textos porque los he leído y los considero excelentes lecturas para animar la propia vida espiritual.

1- Escritos esenciales. Henri Nouwen: incluye una excelente introducción bajo el título de “El fuego del Amado”, escrita por Robert A. Jonas: fue publicado por Sal Térrea, 1999.
2- Henri Nouwen. Una incansable búsqueda de Dios. Jurjen Beumer, Lumen, 1997. Está escrito por un amigo del Nouwen, teólogo y predicador, y tenía el estímulo y la aprobación del propio Henri.
3- Henri Nouwen. El profeta herido. Sal Térrea, 2000. En esta biografía se toca por primera vez públicamente la condición homosexual de Henri Nouwen, pero además es amena y osada al presentar un ser humano atractivo y complejo.
4- El amado de Dios. Biografía espiritual de Henri Nouwen. Michael O´Laughlin. Desclée de Brouwer, 2006. Es la última que apareció en español, más espiritual y como un intento de revisar algunas afirmaciones del libro anterior.

jueves, 21 de agosto de 2008

La eucaristía en la vida de Henri Nouwen.


Hace algún tiempo leí la biografía espiritual de Henri Nouwen que escribió Michael O´Laughlin, bajo el título de “El amado de Dios”. En aquel momento asumí el texto con cierto escepticismo, pues parecía escrito en clave de confrontación con otra biografía de Henri que sigue siendo uno de mis libros favoritos, de esos a los que se vuelve una y otra vez; me refiero a “El profeta herido”, de Michael Ford. Ahora en las últimas dos semanas lo he tomado de nuevo y esta segunda vez lo he disfrutado mejor, con menos sentido crítico, y he podido encontrar lo positivo de este otro acercamiento a la persona y espiritualidad de Henri Nouwen. Tal vez hay un intento de suavizar ciertas aristas polémicas en la vida de Henri, o de presentar más a Henri como un modelo, pero también aporta nuevos elementos para que los lectores de este importante maestro católico se aprovechen más de sus libros y sobre todo del testimonio de su vida. Para mí personalmente es un ejemplo de lo que suelo llamar “santidad imperfecta” o “nueva santidad”, más cercana al mundo de hoy, que busca la liberación interior de la persona, que no da la espalda al mundo en que vivimos, y que hace de la propia vida y la cotidianidad el lugar de encuentro con Dios y lo sagrado.
Desde hace días quiero compartirles algo de lo que voy leyendo pero me ha faltado tiempo para escribir, en especial lo relacionado con el lugar que la eucaristía ocupaba en la vida de Henri Nouwen. Vaya pues algo de lo leído sobre este tema:

“La eucaristía dio forma y sustentó la copiosa vida y obra de Henri Nouwen; consiguió cristalizar una nueva enseñanza acerca de este tema en la espiritualidad cristiana, más cercana a su sentido original. Lo hizo desplazando el centro de atención eucarístico del ámbito de la doctrina y de la ceremonia eclesiástica, devolviéndolo a Jesús y a la experiencia de vida de las personas reunida en torno a una mesa. En virtud de su sacerdocio, Nouwen se instaló en el centro mismo de la experiencia cristiana. Tanto la forma que tenía Nouwen de celebrar la eucaristía como sus escritos espirituales acerca de la misma conseguían una interpretación más abierta y libre de la norma católica. Henri presentaba la eucaristía como un aspecto vital dentro de la vida y el ministerio de Jesucristo, como un momento en el que Jesús extiende los brazos e invita a todo el mundo a sentarse a la mesa con él”.

¿Qué podemos destacar en la celebración eucarística de Henri?

“Consiguió una penetración intuitiva singular, o un aumento de la conciencia en relación con la presencia de Jesucristo en la eucaristía.
Colocaba un altar más bajo, ricos vestimentas de colores brillantes, sentido festivo, un ritmo más lento, permitía acceder a una comprensión más profunda y más rica del evangelio.
Henri hacía de la celebración eucarística una extensión de su predicación, y tal y como él la presentaba, constituía el momento en que Jesús y sus amigos compartían la amistad y la intimidad.
Curiosamente, tanto protestantes como católicos se sentían incluidos y totalmente a sus anchas en torno al altar de Henri Nouwen. En este sentido la intercomunión se convirtió en el área principal en la que Nouwen traspasó los límites de la práctica católica romana. Nouwen estaba dispuesto de buen grado a saltarse las normas, pero, al igual que Jesucristo, tenía el acierto de saltárselas por una razón justa; enseñó que la eucaristía es para todos los cristianos y que constituye una experiencia demasiado importante como para que nadie sea excluido. De este modo Nouwen se convirtió en un defensor convencido de un nuevo ecumenismo, y en un puente católico para la América protestante.
Henri nos dice que la eucaristía es tanto un balance como una celebración de nuestras vidas: es el lugar donde hacemos inventario y del que extraemos aliento. La eucaristía puede y debe ser un vehículo para el despliegue de nuestra propia experiencia espiritual y personal”.

(Lo anterior es un resumen de lo leído en el libro citado anteriormente).

martes, 19 de agosto de 2008

Otra vez, GRACIAS!!!


Mi buena amiga María J. vuelve a premiar mi trabajo a pesar de mis protestas;

mi tiempo es escaso y mi torpeza para manejar el ordenador

me han hecho declinar una y otra vez estos premios

que obligan a continuar el trabajo de reconocimiento.

No obstante, siempre me siento motivado, agradecido, emocionado,

al ver lo importante que resulta para muchos mi modesto esfuerzo.

Si hay un premio a la fidelidad lo merecen todos ustedes.

Frases para guardar y rumiar 2


“El carisma teresiano es netamente evangélico, pues está centrado en el amor a Dios (amistad, oración) y el amor al prójimo (comunidad orante, fraternidad).” (Yo)

Teresa llega al Carmelo, la Orden de María, y le imprime un impulso nuevo, un nuevo sentido, una nueva dirección; a partir de su vivencia religiosa durante 20 años ella descubre otra vez para la Iglesia el mandato de Jesús. En nuestra mirada habitual predominan siempre los elementos institucionales del carisma (continuidad entre el antiguo y el nuevo Carmelo) que los elementos carismáticos (novedad, ruptura, originalidad). Habitualmente una mirada devocional al carisma centra la atención en María, pero leí en algún sitio que María está en el núcleo del carisma, pero no es el núcleo; el núcleo es Cristo y su mandamiento de amor. Teresa entendió que una manera de vivir el mandato era conformar comunidades orantes, donde vivir el amor a Dios en la oración (trato de amistad) y el amor al prójimo en la fraternidad de orantes reunidos voluntariamente (“todas se han de amar”). Este es el eje del carisma, pero es aun más complejo en su sentido, pues en el amor a Dios se muestra el amor al prójimo, y en la comunidad orante estamos hablando al mundo de Dios y de su amor. (Yo).4 de agosto, 2006.


“Al encarnarse, Dios no solamente se revela como Dios, sino como mi Dios y tu Dios; esto es realmente un misterio”. (Yo)

“Estoy presente. Y tú me escribes cartas de amor.
Estoy presente, dice Dios, ¿Por qué me lees algo de tu libro de oraciones?
Estoy presente, ¿por qué te evades con tus pensamientos,
Peticiones e himnos de alabanza?”.

(Rumi)

“Quien imagina que recibe más de Dios en el ensimismamiento, la devoción, el dulce arrobamiento y en mercedes especiales que cuando se halla cerca de la lumbre o del establo, hace como si tomara a Dios, le envolviera la cabeza con una capa y lo empujara debajo de un banco. Pues quien busca a Dios mediante determinado modo, toma el modo y pierde a Dios, que está escondido en el modo”.
(Eckhart)

“Un camino espiritual que no conduzca a la vida cotidiana es un camino errado. Religión es vida cotidiana. Lo que llamamos tradicionalmente religión es tan sólo la celebración extraordinaria de la vida cotidiana”. (Willigis Jäger)

domingo, 17 de agosto de 2008

Merton y Leclercq.



La lectura de la correspondencia entre Thomas Merton y Jean Leclercq durante estos días me ha permitido, una vez más, asomarme al mundo íntimo de quien es un maestro para mí; tanto las cartas como los diarios íntimos son una vía primaria para acceder a lo más personal de quienes los escriben, y en el caso de Merton él hizo de estos géneros una verdadera escuela de interioridad y crecimiento espiritual. El texto de que hablo no es de altos vuelos poéticos o teológicos, pero para quienes seguimos la biografía de Merton es un modo más de acceder a detalles, motivaciones e intuiciones, y seguir sintiéndole cercano, maestro de nuestras propias búsquedas espirituales. Aquí les comparto ahora algunas ideas que considero interesantes y clarificadoras:

“Merton era un poco más difícil de conocer; bastante complicado psicológicamente, lleno de preocupaciones interiores a propósito de su papel público y su vocación monástica; y aunque escribió muchísimo sobre su vida interior espiritual y manifestó sus opiniones sobre muchas cosas, era mucho más reservado para hablar…”

“”Merton y Leclercq fueron parte de un amplio movimiento y tuvieron la ventaja de tener grandes convicciones sobre cómo trasladar los ideales de estos primeros períodos del monacato a los tiempos actuales”.

Arzobispo Rembert G. Weakland.

“Lo que encuentro especialmente significativo en la correspondencia de Merton es cómo fue madurando como persona y como monje. Sin duda se debe a sus contactos con personas como Jean Leclercq el que su pensamiento se viera comprometido en cuestiones como la renovación monástica y el papel especial del monje en el mundo moderno”.

Hno Patrick Hart.


La correspondencia entre Merton y Leclercq comienza en el año 1950 y llega hasta el momento de la muerte de Merton, en Tailandia; también Leclercq participaba en la conferencia de Bangkok y fue parte importante para promover la participación de Merton en ella. Entre los temas que aparecen tratados en estas cartas podemos destacar: el mutuo intercambio de libros e información, la vida monástica, las dificultades de Merton con su propia vocación a la vida eremítica, el monasticismo en Asia y África, etc.
Mientras Merton escribía desde Getsemaní, Leclercq recorría el mundo entero dando conferencias y retiros, y mantenía a Merton al tanto de cuanto acontecía y veía a su alrededor

Para comprender algunos aspectos comunes entre ambos hombres vale la pena citar un párrafo de una carta de Leclercq a Merton del año 1950; llama mi atención lo referido al lenguaje nuevo que utilizan ambos para acceder a un nuevo lector:

“Gracias también por sus oraciones y estímulo. Se que algunos estudiosos y profesores critican mis libros porque son demasiado “humanos”, y no suficientemente, no estrictamente “científicos”, objetivos. Pero no me preocupa el tener una buena reputación como intelectual entre los intelectuales, a pesar de que yo podría hacer un perfecto trabajo de investigación, y a veces lo hago, únicamente para demostrar que sé de que van las cosas. Pero también se que muchos monjes en varias Órdenes, y son los monjes más monásticos -Camaldulenses, Cistercienses, Trapenses, Benedictinos de la más estricta observancia- encuentran mis libros muy sustanciosos, y encuentran en ellos una respuesta a sus propias aspiraciones. Doy gracias a Dios por esto. Mi único mérito, si es que hay alguno, es aceptar el no ser un mero investigador; si no, no podría inventar ideas: me limitaría únicamente a alumbrar ideas y experiencias que podrían encontrarse en viejos libros monásticos, libros que, por otra parte, nadie lee hoy día, ni siquiera en los monasterios”.

El título del libro está tomado de una frase de Merton, en la última carta del volumen:

La vocación del monje en el mundo moderno, especialmente el marxista, no es supervivencia sino profecía. Estamos demasiado ocupados tratando de salvar nuestro pellejo”.


sábado, 16 de agosto de 2008

Cerca de Jesús.



"Las palabras de Jesús pueden mantenernos en pie y confiados en medio de los conflictos del final de los tiempos. Pueden sostenernos, estimularnos y darnos vida aun cuando todo alrededor nuestro hable de la muerte. Las palabras de Jesús son pan para la vida eterna. Hacen mucho más que darnos ideas e inspirarnos. Nos conducen hacia la vida eterna mientras aún seguimos vestidos de nuestra carne mortal.

Si nos mantenemos cerca de la Palabra de Jesús, reflexionando en ella, "rumiándola", comiéndola como pan para el alma, entraremos aún más hondo en el amor eterno de Dios".


Henri Nouwen.

viernes, 15 de agosto de 2008

Frases para guardar y rumiar.


“Vivir una vida espiritual significa llevar todo mi ser a la morada que le pertenece. Mi tarea espiritual verdadera consiste en dejarme ser amado, plena y completamente y creer que en este amor llegaré al cumplimiento de mi vocación. Sigo intentando llevar mi ser errante, inquieto y ansioso a su hogar para que pueda descansar en el abrazo del Amor”.
(Henri Nouwen; Diario del último año de su vida)

“Siempre he pensado que existe un especial vínculo entre espiritualidad y sexualidad, y he tratado de hallarlo a partir de mi propia experiencia vital. Comprender una sencilla verdad puede llevarnos toda la vida, y hasta exigirnos el martirio”. (Yo, julio, o6)

“Todo tiene que ser puesto a prueba.
Todas las relaciones tienen que ser comprobadas.
Todas las lealtades tienen que pasar por el fuego.
Mucho tiene que perderse.
Mucho de nosotros tiene que ser eliminado,
Y hasta lo que es mejor en nosotros.
Pero la victoria es cierta.
La resurrección es la única luz,
Y con esa luz no existe error”.

(Thomas Merton)

“Siempre hubo devotos cristianos, pero francamente no resolvieron los problemas de nadie, y mucho menos los del mundo. Cristo no murió en la cruz meramente para que hubiera devotos cristianos”. (™)


“Somos pecadores, pero esa es nuestra esperanza, porque los pecadores son aquellos que atraen hacia ellos mismos la infinita compasión de Dios. Ser pecador, querer ser puro, permanecer en la paciente expectativa de una misericordia divina y sobre todo perdonar y amar a los otros, como mejor podemos, es lo que nos hace cristianos” (™)

“La ambigüedad es el sello de toda nuestra existencia humana y de la vida cotidiana. La fe cristiana no elimina esta ambigüedad ni la sustituye con otro mundo de certezas. Lo que precisamente hace la fe es conferir la capacidad para afrontarla y la sabiduría para discernir el camino a seguir para que la ambigüedad se convierta en un momento creativo que conduzca a una profundización en la propia fe como también en uno mismo, en los demás y en el misterio de Dios. Obviamente, el avance hacia una fe más madura que ofrece la ambigüedad se opone a todo absolutismo que sofoque el dinamismo de la fe”. (Artículo de revista “Concilium”)

“De cada lugar de la vida se eleva una escalera hacia el cielo”. (A. Grün)

jueves, 14 de agosto de 2008

GRACIAS!!!!!!



En estos dias he recibido varios mensajes de amigos y amigas del blog que me han llenado de alegría y satisfacción; puedo ver que este esfuerzo vale la pena, porque toca el corazón y anima la fe de muchos y establece lazos fraternos que cooperan para que este "vía crucis" de la existencia cotidiana se convierta en "vía lucis" también. A los viejos y a los nuevos amigos y amigas de este blog, gracias por sus mensajes, su cercanía espiritual y su oración. A pesar del poco tiempo de que dispongo a veces no dejaré de ocuparme de esta "casa común" donde nos sentimos, por lo menos yo lo siento así, "cuerpo de Cristo".


Un abrazo y una bendición para todos y cada uno de ustedes.

Manuel.

miércoles, 13 de agosto de 2008

Ir quitando quereres....


“Lo que San Juan de la Cruz conceptualiza como “apetitos” y “pasiones” son, fundamentalmente, obstáculos a “superar” en el viaje místico. Es decir, se trata de obstáculos a hacer frente, no a eliminar. Nuestro místico habla de purificarlos, purgarlos, adormecerlos, amortiguarlos, mortificarlos, enjugarlos, reformarlos, sosegarlos, dormirlos…
La palabra apetito es el “impulso vehemente que nos lleva a satisfacer deseos o necesidades”. El quebrar esta estructura de atadura es el acto básico de liberación.
Los apetitos o apegos hacen referencia a todo aquello que atrae de tal manera, que no te sientes libre para buscar en transparencia lo Real Último, para avanzar por el viaje místico.
Los apetitos o apegos o deseos no son obstáculos a eliminar a lo largo del viaje místico, son más bien obstáculos a hacer frente, a superar. Para Juan de la Cruz esta idea es fundamental: no se trata de carecer de las cosas, sino del apetito (deseo) de ellas.
La voluntad humana ha de ir más allá de su forma ordinaria de desear. De ahí que el no estar apegado sea aquí la gran palabra. Integrar el deseo y educar la voluntad.
Cuando no buscas tus propias seguridades, cuando no pretendes llenarte de ti mismo, entonces hay espacio para Dios. Será Él quien llene y ocupe tu vida, tu ser y tu alma”.

“Un viaje a la libertad. San Juan de la Cruz”.
Juan Antonio Marcos.
Editorial de espiritualidad.
(Nota Importante: La imagen que acompaña esta entrada es una pintura de nuestra buena amiga M.José).

lunes, 11 de agosto de 2008

Una carta de Thomas Merton.


Un amigo, Joaquin, acaba de hacerme llegar una primicia: la correspondencia entre Thomas Merton y otro monje, Jean Leclercq. Les hago partícipes de este regalo cmpartiendo una de las cartas de Merton:




"2 de abril de 1965 :Discúlpeme por haber conservado durante tanto tiempo su ejemplar de la carta de San Pedro Damiano. Se lo devuelvo ya, junto con un par de ensayos nuevos. En uno de ellos, una mirada general no muy profunda sobre la vida eremítica, he utilizado esa carta, así como otros artículos suyos, a los que me refiero en notas a pie de página. Si Vd. tiene alguna sugerencia u observaciones se las agradecería mucho. Fue escrito antes de que yo viera el excelente “votum” de Dom Winandy sobre el estatuto canónico de los ermitaños. Fue preparado para la reunión de los especialistas que se está celebrando en New Melleray. No me permitieron asistir, por supuesto, y aunque durante algún tiempo se habló de tener aquí esa reunión, tampoco se autorizó eso. He desistido ya de comentar esta clase de cosas, e incluso renuncio a pensar mucho en ellas. He pedido permiso para responder a la invitación de Godfrey Diekmann para ir a Collegeville con todos Vds. en agosto. Por supuesto que me dijeron que no. Espero que la reunión tenga éxito y sea provechosa. ¿Podría Vd. pasar por aquí o algo semejante durante el tiempo que esté en América? Me sentiría muy feliz al poder verle, aunque no hay nada especial en curso, excepto que tengo esperanzas de vivir permanentemente en soledad si el Capítulo General no pone grandes obstáculos. De momento estoy durmiendo en la ermita y con frecuencia paso la mayor parte del día allí, pero aún soy maestro de novicios. Así, pues, aún tengo que emplear mucho tiempo en el noviciado.
El trabajo sobre el Concilio y monacato es necesariamente superficial, pues fue escrito para un volumen de estudios a imprimir en un colegio de Louisville.
El P. Charles Dumont me tiene haciendo crónicas sobre monacato no cristiano, etc., y me pregunto si me podría Vd. prestar un artículo que escribió Vd. sobre monacato en el Islam, a fin de resumirlo. Hay otro estudio sobre monacato y peregrinación en el Islam que ha sido publicado en Marruecos y que espero me lo envíen desde Toumliline, a no ser que tenga Vd. una copia y me la pueda dejar. Le quedaría muy agradecido si Vd. pudiera facilitarme, al menos, su artículo para la crónica. Aunque nunca conseguí permiso para ir a Japón, estoy reuniendo muchos libros sobre Zen provenientes de diversas fuentes y esto me proporcionará un material muy importante.
Esta carta le llevará a Vd. mis más cordiales deseos para Pascua, junto con mis oraciones. Ore también por mí y presente mis mejores recuerdos a todos aquellos hermanos míos que encuentre allá en Roma".

viernes, 8 de agosto de 2008

Semillas que no crecen


“La semilla de la vida de perfección se planta en cada alma cristiana en el bautismo, pero la semilla tiene que crecer y desarrollarse antes de recogerse la cosecha. Sin embargo, hay miles de cristianos que pueblan la faz de la tierra llevando en sus cuerpos al Dios infinito a quien, prácticamente, desconocen.
Las semillas de contemplación y de santidad han sido plantadas en estas almas, pero sólo están ahí inmóviles, no germinan ni crecen; en otras palabras, la gracia santificante se encuentra en la esencia de sus almas, pero éstas nunca rebosan de ella de modo que las inflame, las empape y tome posesión de sus facultades, de su intelecto y de su voluntad”.

Thomas Merton.
Meditación y contemplación.
PPC.

lunes, 4 de agosto de 2008

La paz verdadera.


“Si los seres humanos quisieran de veras la paz, se la pedirían sinceramente a Dios, y Él se la daría. ¿Más, por qué va Dios a dar al mundo una paz que este no desea realmente? En realidad, la paz que el mundo afirma desear no es en modo alguno una paz verdadera.
Para algunas personas la paz significa sólo la libertad para explotar a otros sin injerencia. Para otras, la paz significa la libertad para robar a otros sin interrupción. Para otras, significa la posibilidad de devorar los bienes de la tierra sin verse obligadas a interrumpir sus placeres para alimentar a aquellos a quienes matan de hambre con su codicia. Y para casi todo el mundo, la paz no es más que la ausencia de toda violencia física que pudiera arrojar una sombra sobre vidas, entregadas a la satisfacción de sus apetitos animales de comodidad y placer.
Muchas personas como éstas han pedido a Dios que les dé lo que piensan que es paz y se preguntan por qué su oración no ha sido escuchada. No comprenden que, de hecho, ha sido escuchada. Dios las ha dejado con lo que deseaban, pues su idea de paz era sólo otra forma de guerra.
Así pues, en lugar de amar lo que piensas que es la paz, ama a tu prójimo y ama a Dios por encima de todo. Y en lugar de odiar a los hombres que consideras belicistas, odia los apetitos y el desorden de tu propia alma, que son las causas de la guerra. Si amas la paz entonces odia la injusticia, odia la tiranía, odia la avaricia… Pero odia estas cosas en ti mismo, no en los demás”.

Thomas Merton.
Nuevas semillas de contemplación.

sábado, 2 de agosto de 2008

Thomas Merton escribió...


Esta es una entrada algo especial, pues voy a proponerles algunas frases, palabras, imágenes, que aparecen en el “Diario de Asia” de Thomas Merton, casi siempre tomadas de conversaciones con personas que iba encontrando o sacadas de los textos que leía. La presentación imita un poco al propio TM y sus anti-poesías.

“No viajar con tantos libros. Compré más ayer, incapaz de resistirme a las librerías de San Francisco”.
“He hecho de todo. Dormir. Rezar. Y terminado Siddharta de Hess. Nada cambia la interminable luz del sol”.
“Uno debe subir todos los peldaños, pero cuando al fin no hay más peldaños, hay que dar el salto”.
“Investigar las partes del cuerpo con sabiduría”.
“A fin de perfeccionar cualquier práctica, se debe soportar un tipo de experiencia aparentemente inútil”.
“Quien busque la liberación debe trabajar con cuidado en pos de la purificación de la mente”.
“Una religión que ignora o evita el hecho de la muerte no tiene sentido”.
“Me siento como en casa con los tibetanos”.
“El místico sabe que el principio de la salvación está en sí”.
“Los tres elementos venenosos: codicia, odio, ignorancia”.
“No una tercera posición entre los dos extremos sino una no posición que sustituye a ambos”.
“Constato en los budistas logros y certidumbres más profundas que en los contemplativos católicos”.
“El bibliotecario, un anciano belga con una perilla pulcramente arreglada, me dijo: Tenemos veintidós libros suyos en nuestra biblioteca”.
“Todas las montañas, esconden otra cara: la que nunca ha sido fotografiada ni convertida en postal Es la única cara que merece la pena ver”.
“La compasión es proporcional al desapego”.
“Este reposo, con tiempo para leer, estudiar, meditar y no hablar con nadie, es algo esencial en mi vida”.
“Mi interés por el budismo ha molestado a algunos clérigos y religiosos católicos. Se preguntan qué es lo que puede haber en este”.
"Sobre el púlpito estaba inscrita la palabra OM”.
“Recuerdo la gata negra en el tejado de Darjeeling, con dos pequeños gatitos alocados jugando y deslizándose…”.
“Entré en la vieja iglesia anglicana que hay en la línea portuaria y estuve rezando un rato”.
“Dijo que a su juicio, por lo que había leído en La montaña de los siete círculos, yo había sido de los primeros hippies”.
“Caminé un poco a orillas del lago, en la brisa fresca, pensando en el sermón de Adviento que tenía que predicar en la catedral”.
“Asia es un continente que ama las cometas”.
Hay un punto en que la religión se vuelve risible. Y entonces te das cuenta de que, con todo y con eso, eres una persona religiosa…”.

Ser parte de todo...

¡Oh Dios! Somos uno contigo. Tú nos has hecho uno contigo. Tú nos has enseñado que si permanecemos abiertos unos a otros Tú moras en nosotros. Ayúdanos a mantener esta apertura y a luchar por ella con todo nuestro corazón. Ayúdanos a comprender que no puede haber entendimiento mutuo si hay rechazo. ¡Oh Dios! Aceptándonos unos a otros de todo corazón, plenamente, totalmente, te aceptamos a Ti y te damos gracias, te adoramos y te amamos con todo nuestro ser, nuestro espíritu está enraizado en tu Espíritu. Llénanos, pues, de amor y únenos en el amor conforme seguimos nuestros propios caminos, unidos en este único Espíritu que te hace presente en el mundo, y que te hace testigo de la suprema realidad que es el amor. El amor vence siempre. El amor es victorioso. AMÉN.
-Thomas Merton-

Para intercambiar comentarios sobre Thomas Merton y otros maestros contemporaneos del espíritu.