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viernes, 22 de abril de 2016

VERDES

A la tierra de Ecuador, a las víctimas del terremoto y a los hombres y mujeres de buena voluntad de todo el mundo, que están dejando allí pedazos de sus vidas por tratar de salvar las de otros.


Palabras de sabios para el Día Mundial de la Tierra, que nos llaman a celebrarlo y vivirlo a diario, no solo hoy. Sin una visión bucólica, idílica del planeta; sin olvidar que también puede ser terrible, sobre todo cuando lo maltratamos con tanta irresponsabilidad.

"La Palabra es vivir, ser, espíritu, todo verde reverdecer, toda creatividad. Esta Palabra se manifiesta en toda criatura."

HILDEGARDA DE BINGEN.

"La fuerza que a través de la mecha verde impulsa a la flor, impulsa mi edad verde...La fuerza que impulsa al agua a pasar a través de las rocas, impulsa mi sangre roja."

DYLAN THOMAS

"El universo es la principal revelación de lo divino, el principal escrito sagrado, el punto principal de comunión divino-humano."

THOMAS BERRY

"La humanidad participa por naturaleza en todos los
acontecimientos cósmicos y está entrelazada hacia adentro y hacia afuera con ellos."

RICHARD WILHELM

 "Al parecer, algunos piensan que un santo no puede en modo alguno sentir interés natural por ninguna de las cosas creadas. Se imaginan que toda forma de espontaneidad o disfrute es el goce pecaminoso de una 'naturaleza caída'. Que ser sobrenatural significa ahogar toda espontaneidad con tópicos y reflexiones acerca de Dios. ...Como si los santos ofendieran a Dios cada vez que estiman la belleza, la bondad, las cosas agradables. ..Un santo es capaz de amar las cosas creadas y gozar usándolas y tratando con ellas de una manera perfectamente sencilla y natural, sin hacer referencias formales a Dios, sin atraer la atención sobre su piedad y actuando sin ninguna forma de rigidez artificial."..


THOMAS MERTON

martes, 12 de abril de 2016

"¿POR QUÉ MI GENERACIÓN AMABA A THOMAS MERTON?"

Los hombres no son islas, ya lo dijo Merton. Y en este artículo, el autor extiende, más allá de lo personal, el  impacto que causó en su generación el inquieto monje y escritor, muy humano y vital, muy lleno de Dios.     


"Thomas Merton, quizás mejor que ningún otro escritor del siglo XX, supo transmitir el amor manifestado en el cristianismo. Si se puede conocer a Dios en esta vida, de un modo personal y transformador, ¿qué podría ser más emocionante? ¿Qué historia de amor más atractiva que esta?

Mi generación conoció a Thomas Merton a través de La montaña de los siete círculos, una autobiografía espiritual comparada a menudo a la Confesiones de San Agustín. Merton concibió su libro como un retrato de su educación religiosa. Agustín presentó un relato claramente evangélico. De la misma manera, Merton exulta con la verdad que ha encontrado.

¡Qué joven era!, Tenía una enorme sed de vida y placeres, tanto lícitos como ilícitos. Este es el secreto de La montaña de los siete círculos. Nos encontramos ante un joven que disfruta de prácticamente todos los deseos que alguien puede soñar. Es la persona que a todos nos gustaría ser.

Ama las mujeres, la bebida, los viajes y el jazz. También quiere aprender todo lo posible, pues desea ser un gran escritor. Sus pecados son desastrosos, pero ama a su familia y trata de ser siempre leal a sus amigos. Una vez que descubrió la verdad del cristianismo, reconoció a Cristo como la salvación al infierno al que le habían conducido su vida de placeres salvajes y autodestructivos.

En el orden natural de las cosas, como admite, Merton fue un privilegiado en su intelecto, su energía, y en la posibilidad de tener una buena educación. Fue bendecido incluso por sus privaciones, como la temprana muerte de sus padres, que provocó que tuviera una infancia itinerante, cosa que enriqueció la experiencia de sus tragedias.

De todos modos, nada comparado con la posibilidad de conocer a Dios. Por esa perla de un valor incalculable, Merton lo abandonó todo y se convirtió en monje trapense de la Abadía de Nuestra Señora de Getsemaní en Kentucky, el 10 de diciembre de 1941.

Él mismo contó la historia, y es una historia que convence. Su don para la narrativa personal no tiene parangón; su prosa está marcada por las descripciones poéticas de los paisajes, rápidos retratos y un ojo infalible para los detalles, algo que solo puede tener quien posee una fabulosa memoria visual.

Así fue sucesivamente contándonos su historia, llevándonos por los diez primeros años de su vida como monje en El Signo de Jonás, la mejor crónica sobre la vida monástica que he leído nunca. En ella somos testigos de lo bueno y de lo malo de la nueva vida de Merton; de lo inapropiados que eran los hábitos para él tanto en invierno como en verano. Pero también de los profundamente satisfactorios momentos en los que estaba inmerso en la liturgia. Acompañamos a Merton a través de sus estudios que le llevaron a su ordenación como sacerdote en 1949. Se le conocía en su vida religiosa como padre Luis.

La vida de Merton en Getsemaní le dio una perspectiva externa sobre el deseo desenfrenado de la humanidad por el poder y la obsesión por poseer. Se dio cuenta de que este mundo de derroche y de codicia provoca el horror. En Jonás, como he dicho, Merton visita Louisville tras muchos meses viviendo en Getsemaní. La naturaleza violenta y gratuita de la vida contemporánea en la ciudad le abrumaba. Se dio cuenta de que el mundo se había vuelto loco llevado por sus apetitos desenfrenados.

Merton anhelaba el resurgir de una cultura que fuese capaz de producir belleza y armonía social, que no se redujese a la producción masiva de productos y su consumo ostentoso.

Su punto de vista resonó profundamente en mi generación: los “boomers”. Fuimos aplastados, por nuestro narcisismo, por todo lo que está mal actualmente, y nos lo merecimos. Después de todo, los ideales de los ’60 rápidamente condujeron a un hedonismo al que siguió un holocausto consumista.

Aún así, el impulso hacia un mejor modo de vida, hacia una mayor realización del sentido de la comunidad, es universal. No estábamos equivocados al pretender esto, como hace la gente hoy, pero fallamos tratando de conectar este anhelo con algo parecido a la tradición monástica en la que Merton se basaba.

El compromiso de Merton con las religiones orientales también fue muy importante. Hay quien ve en La montaña de los siete círculos un abandono del catolicismo, sin embargo Merton nunca abandonó su devoción a Cristo. Merton se comprometió, de principio a fin, al conocimiento de Dios. No quería saber “sobre Dios”: él quería encontrarse con Dios. Sentía que Él había premiado el esfuerzo espiritual de los monjes orientales a través de los siglos con un gran comprensión de la vida interior y la experiencia de lo divino. Se dio cuenta de que el Budismo, de alguna manera, en algunas de sus formulaciones, se podría describir como “un ateísmo sublime”. Sin embargo, cuando vio a los monjes tibetanos rezando, reconoció una piedad sincera que pensó que honraba a Dios. En esto estaba muy en comunión con el diálogo interreligioso comenzado por el Vaticano II. O, como mis amigos evangelistas dirían, reconoció que toda verdad viene de Dios.

La obra de Merton conectó con mi generación a través de las fuentes de la espiritualidad católica, especialmente la Liturgia de las Horas. Nos enseñó muchas cosas sobre los carismas especiales (los dones espirituales) de varias órdenes religiosas. El modo en que podríamos, como laicos, vivir una vida contemplativa en medio del mundo. Su obra también proveyó de un programa de estudios sobre la espléndida tradición intelectual que respalda la doctrina católica.

No fue perfecto y es improbable que llegue a ser canonizado. Al final de su vida se enamoró de una estudiante de enfermería, Margie Smith, que cuidó de él en el hospital de Louisville tras la última intervención a la que se sometió. Después terminó con este romance, que probablemente nunca consumó, y volvió a sus votos monásticos. A pesar de todos sus años de disciplina espiritual, es evidente que quedó algo del rebelde y joven Tom Merton.

Merton sigue siendo un campeón espiritual, un hombre que vivió la aventura de amar a Dios. Su muerte llegó demasiado pronto, aunque lo entregó a la plenitud de lo que él esperaba desde hacía mucho tiempo. Como todos los que esperan ilusionados la venida de Cristo en su Gloria."

HAROLD FICKETT. Aleteia, septiembre 2015. (fragmentos)
(DIBUJO DE MERTON) 


miércoles, 6 de abril de 2016

LA VOLUNTAD SECRETA DE VIVIR.

" El mundo moderno empieza a descubrir cada vez más que la calidad y la vitalidad de la existencia del hombre dependen de su voluntad secreta de vivir. 

Existe dentro de nosotros una fuerza oscura de destrucción, que alguien ha llamado el "instinto de la muerte". Esta fuerza, engendrada por el amor propio frustrado que lucha consigo mismo, es algo terriblemente poderoso. Es la fuerza del amor de sí mismo que se ha vuelto aborrecimiento de sí mismo, y que, al adorarse, adora el monstruo en que se consuma.

Es, pues, de importancia suprema que consintamos en vivir para otros y no para nosotros mismos. Cuando hagamos esto, podremos enfrentarnos a nuestras limitaciones y aceptarlas. Mientras nos adoremos en secreto, nuestras deficiencias seguirán torturándonos con una profanación ostensible. Pero si vivimos para otros, poco a poco descubriremos que nadie cree que somos "dioses".

 Comprenderemos que somos humanos, iguales a cualquiera, que tenemos las mismas debilidades y deficiencias, y que estas limitaciones nuestras desempeñan el papel más importante en nuestras vidas, pues por ellas tenemos necesidad de otros y los otros nos necesitan. 
No todos somos débiles en los mismos puntos; y por eso nos complementamos y nos suplementamos mutuamente, cada uno rellenando el vacío del otro"
.
Thomas Merton.

domingo, 27 de marzo de 2016

QUE BRILLE TU LUZ SOBRE EL MUNDO...

"Oh noche asombrosa, plagada de coros, oh noche de hondísima alabanza y oscuridad llena de dulce deleite: ¿qué secreto e intrépido Visitante ha venido a alzarnos de entre los muertos? Él hace saltar sin dificultad los cerrojos del tiempo, nuestro sepulcro, en el vaticinado encuentro...Porque ya no existe la muerte, ni hay necesidad ya de sanar esas aguas con salmuera.

Que brille tu luz sobre el mundo: Tú eres el sol de la nueva creación. Y alzada sobre sus doce fundamentos, mira, las doce puertas que son el único Cristo. Y yo empiezo a escuchar el estruendo de los cánticos dentro de las torres de cristal, mientras todos los santos se alzan de la tierra con los pies radiantes de luz y vuelan para pisar el oro de aquellas calles."

THOMAS MERTON

Feliz Pascua de Resurrección, amigas y amigos del blog.

viernes, 25 de marzo de 2016

ANTE EL CRUCIFICADO

"Reflexiona esta noche. Reflexiona esta noche cuando está oscuro, cuando está lloviendo. Piensa en el juego que has olvidado. Eres el hijo de una raza grande y pacífica, una fábula indecible. Te descubrieron en una suave montaña. Has salido del océano divino. ERES SANTO,  y estás desarmado y sellado con un emblema puro. También estás marcado con el olvido. En lo hondo de tu pecho llevas el número de pérdida. 
Reflexiona esta noche. Hazlo. Hazlo. Recupera tu nombre originario."

THOMAS MERTON 

jueves, 24 de marzo de 2016

AMAR, SERVIR.

Así de sencillo y de claro:






 "Amaos unos a otros como yo os he amado,... hasta el extremo...."

"Cuando acabó de lavarles los pies..les dijo"¿Comprendéis lo que he hecho?..os he dado ejemplo para que lo que yo he hecho con vosotros, vosotros también lo hagáis". (Juan,13,1-15) 

JESÚS DE NAZARET


viernes, 18 de marzo de 2016

EN SILENCIO ARDIENTE.

" Quédate quieto.
Escucha las piedras del muro,
en silencio tratan de decir

tu nombre.
Escucha
las piedras vivas.

¿Quién eres?
¿Quién
eres? ¿De quién
eres silencio?

¿Quién? (No hables)
eres?. Calla como estas
piedras. No
pienses qué eres,
menos aún
en lo que puedes ser un día.

Más bien,
sé lo que eres, pero ¿quién?
Sé el impensable
que no conoces.

O quédate quieto,
 mientras aún  estás vivo,
 y todas las cosas viven
a tu alrededor,

 están hablando (no las oigo)
a tu propio ser,
hablando por el desconocido
que está en ti y está en ellas.

'Trataré, como ellas,
de ser mi propio silencio:
y esto es difícil. El mundo entero
arde en secreto. Las piedras arden,
incluso las piedras me queman.
¿Cómo puede un hombre estarse quieto o
escuchar todas las cosas ardiendo?
¿Cómo puede atreverse
a estar sentado con ellas
cuando todo su silencio está ardiendo?'

THOMAS MERTON. En silencio. Las ínsulas extrañas.


Amigas y amigos del blog:  que los ratos de silencio de que podamos disponer esta Semana Santa, iluminen como el fuego nuestro camino hacia la Pascua.. ¡y que ardan!. 


martes, 8 de marzo de 2016

UNA MUJER QUE AMÓ.

" Por encima de la finitud, del espacio y del tiempo, el amor infinitamente infinito de Dios viene y nos toma. Llega justo a su hora.

Tenemos la posibilidad de aceptarlo o rechazarlo. Si permanecemos sordos, volverá una y otra vez como un mendigo, pero también como un mendigo llegará el día en que ya no vuelva. Si aceptamos, Dios depositará en nosotros una semillita y se irá. A partir de ese momento, Dios no tiene que hacer nada más, ni tampoco nosotros, sino esperar. Pero sin lamentarnos del consentimiento dado, del "sí" nupcial. Esto no es tan fácil como parece, pues el crecimiento de la semilla en nosotros es doloroso. 

Además, por el hecho mismo de aceptarlo, no podemos dejar de destruir lo que le molesta; tenemos que arrancar las malas hierbas, cortar la grama. Y, desgraciadamente, esta grama forma parte de nuestra propia carne, de modo que esos cuidados de jardinero son una operación cruenta. Sin embargo, en cualquier caso, la semilla crece sola. Llega un día en que el alma pertenece a Dios, en que no solamente da su consentimiento al amor, sino en que, de forma verdadera y afectiva, ama. 

Debe entonces, a su vez, atravesar el universo para llegar hasta Dios. El alma no ama como una criatura, con amor creado. El amor que hay en ella es divino, increado, pues es el amor de Dios hacia Dios que pasa por ella. Sólo Dios es capaz de amar a Dios. Lo único que nosotros podemos hacer es renunciar a nuestros propios sentimientos para dejar paso a ese amor en nuestra alma. Esto significa negarse a sí mismo. Sólo para este consentimiento hemos sido creados." 

SIMONE WEIL. A la espera de Dios.

jueves, 3 de marzo de 2016

EL ARTE DE SABOREAR.

"Dios es el bien
y todas las cosas que de Él proceden   
son buenas."
Hildegarda de Bingen.


“El gran acontecimiento en la tradición espiritual centrada en la creación no fue la Caída.. sino la energía creadora o palabra de Dios. Esta energía creadora sigue estando activa hoy…La creación es contínua y nunca cesa.  Y tampoco lo hacen el bendecir y las bendiciones. La bendición es la palabra detrás de la palabra, el deseo detrás de la creación."

“Si la creación es una bendición, y siempre es original, entonces nuestra respuesta adecuada a ella sería la de disfrutarla. El placer es una de las experiencias espirituales más profundas de nuestras vidas…

El auténtico contemplativo nos enseñará lo que significa volver a
contemplar; es decir, llegar a ser uno con aquello que amamos y  disfrutamos de una forma  tan absoluta, que hacemos del acontecimiento un templo sagrado.  El auténtico contemplativo nos enseñará el arte de saborear. Porque la creación necesita más saborear que hacer inventarios.

Si saboreásemos más, nos comunicaríamos de una forma más profunda, nos relacionaríamos de una manera más plena, competiríamos con menos frecuencia y celebraríamos con una mayor autenticidad. Estaríamos relacionándonos más profundamente con nosotros mismos, con la creación en toda su cualidad de bendición, con la historia pasada y futura, con el ahora y con Dios."

MATTHEW FOX. La Bendición Original, (Camino I. La Vía Positiva. La creación como Bendición y la recuperación del arte de saborear el placer). Ed. Oniro 2002



viernes, 26 de febrero de 2016

DIOS DE VIDA


"Lo más maravilloso de este mundo es que no es propiedad de nadie. ¡ni siquiera de Dios!.
 Nosotros, arruinados por nuestra indigencia hasta el punto de pensar que poseemos algo, adoramos a un falso dios, el dios de la posesión, es decir, el dios de la destrucción.
Dios es el Dios de los vivos."

THOMAS MERTON

Ser parte de todo...

¡Oh Dios! Somos uno contigo. Tú nos has hecho uno contigo. Tú nos has enseñado que si permanecemos abiertos unos a otros Tú moras en nosotros. Ayúdanos a mantener esta apertura y a luchar por ella con todo nuestro corazón. Ayúdanos a comprender que no puede haber entendimiento mutuo si hay rechazo. ¡Oh Dios! Aceptándonos unos a otros de todo corazón, plenamente, totalmente, te aceptamos a Ti y te damos gracias, te adoramos y te amamos con todo nuestro ser, nuestro espíritu está enraizado en tu Espíritu. Llénanos, pues, de amor y únenos en el amor conforme seguimos nuestros propios caminos, unidos en este único Espíritu que te hace presente en el mundo, y que te hace testigo de la suprema realidad que es el amor. El amor vence siempre. El amor es victorioso. AMÉN.
-Thomas Merton-

AMIGOS DE THOMAS MERTON.

Para intercambiar comentarios sobre Thomas Merton y otros maestros contemporaneos del espíritu.