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martes, 8 de febrero de 2011

SIN FORMA

Dos reyes y Sin-Forma

El Rey del Mar del Sur era Actúa-según-tu-intuición.
El Rey del Mar del Norte era Actúa-como-el-rayo.
El Rey del lugar que había en medio era Sin-Forma.

Ahora bien, el Rey del Mar del Sur y el Rey del Mar del Norte
solían ir juntos, a menudo, a las tierras de Sin-Forma: los trataba muy bien.
De modo que consultaron entre sí y pensaron en algo bueno,
en una agradable sorpresa para Sin-Forma.
Como prueba de aprecio.
"Los hombres", dijeron, "tienen siete
aberturas
para ver, oír, comer, respirar
y demás. Pero Sin-Forma
no tiene abertura alguna. Hagámosle
unos cuantos agujeros."
De modo que, sin pensarlo dos veces,
hicieron agujeros a Sin-Forma,
uno por día, durante siete días.
Y cuando terminaron el séptimo agujero,
su amigo yacía muerto.
Lao Tan dijo:"Organizar es destruir."

 
Thomas Merton

1 comentario:

San dijo...

Tiene belleza y sabiduría este relato, Manuel. Gracias por compartirlo. Me ha hecho reflexionar lo peligroso y perjudicial que puede llegar a ser para otros el afán de formalizar y universalizar nuestras verdades y certezas.
Por otra parte, creo que la pretensión de normalizar, dar forma, organizar lo que trasciende toda forma y pertenencia a categoría alguna, es absurdo y fuente de adulteración del original. Por tanto, una forma de destrucción de la auténtica esencia.
Hay veces que ante tanto deseo de dar “forma”, de darnos “forma”, de hacer de nosotros “forma”, dan ganas de recitar las hermosas palabras del poema de León Felipe…” deshacedme los estanques, los lazos, los anillos, los cercos, las redes, las trampas y todos los caminos paralelos…soy gusano que sueña…y sueño verme un día volando en el viento”. Pues eso, libre, sin forma.

Ser parte de todo...

¡Oh Dios! Somos uno contigo. Tú nos has hecho uno contigo. Tú nos has enseñado que si permanecemos abiertos unos a otros Tú moras en nosotros. Ayúdanos a mantener esta apertura y a luchar por ella con todo nuestro corazón. Ayúdanos a comprender que no puede haber entendimiento mutuo si hay rechazo. ¡Oh Dios! Aceptándonos unos a otros de todo corazón, plenamente, totalmente, te aceptamos a Ti y te damos gracias, te adoramos y te amamos con todo nuestro ser, nuestro espíritu está enraizado en tu Espíritu. Llénanos, pues, de amor y únenos en el amor conforme seguimos nuestros propios caminos, unidos en este único Espíritu que te hace presente en el mundo, y que te hace testigo de la suprema realidad que es el amor. El amor vence siempre. El amor es victorioso. AMÉN.
-Thomas Merton-

Para intercambiar comentarios sobre Thomas Merton y otros maestros contemporaneos del espíritu.