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miércoles, 24 de abril de 2013

CAMINO DE SALVACIÓN.

Benedictus

(Lucas 1,68-79) Es un texto que forma parte de la oración cotidiana de la Iglesia. De tanto repetirlo muchos lo sabemos de memoria, y forma parte de nuestra oración más personal. En estos versos, palabras, imágenes, podemos descubrir nuestro propio itinerario espiritual.
"Bendito sea el Señor, Dios de Israel,
porque ha visitado y redimido a su pueblo,
suscitándonos una fuerza de salvación
en la casa de David, su siervo,
según lo había predicho desde antiguo
por la boca de sus santos profetas. 
(Alabanza, lo primero, reconocimiento de la salvación en nuestra vida, una fuerza que irrumpe, renueva, transforma, según la promesa milenaria de vida)
Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos
y de la mano de todos los que nos odian
;
realizando su misericordia
que tuvo con nuestros padres,
recordando su santa alianza
y el juramento que juró a nuestro padre Abrahán. 
(Salvación que implica una fuerza nueva, que brota de la misericordia, otra vez evocando una promesa, para que nada ni nadie pueda hacernos daño)
Para concedernos que, libres de temor,
arrancados de la mano de los enemigos,
le sirvamos con santidad y justicia,
en su presencia, todos nuestros días. 
(Sin miedo, porque somos amados, trabajamos por la santidad y la justicia, que han de ir siempre juntas; Dios y el prójimo de la mano, viviendo en la constante presencia de Dios)
Y a ti, niño, te llamarán profeta del Altísimo,
porque irás delante del Señor
a preparar sus caminos
,
anunciando a su pueblo la salvación,
el perdón de los pecados. 
(En esta parte del texto escuché siempre una llamada personal, una vocación concreta, que implica entrega y servicio. Es anuncio de salvación, otra vez, y de perdón, para abrir caminos de luz y de esperanza)
Por la entrañable misericordia de nuestro Dios,
nos visitará el sol que nace de lo alto,
para iluminar a los que viven en tinieblas
y en sombra de muerte,
para guiar nuestros pasos
por el camino de la paz".
(En esta parte final se recoge todo lo anterior: misericordia, luz entrañable, que echa fuera el temor y la tiniebla, que conduce por sendas de paz, hacia fuentes de Vida).

2 comentarios:

Sol dijo...

Amén.
Es muy hermosa.
Bendiciones para los que la hacen suya diaramente.



ana dijo...

este blog es una luz que ilumina a los que vivimos en tinieblas

muchas gracias por ese estar

Ser parte de todo...

¡Oh Dios! Somos uno contigo. Tú nos has hecho uno contigo. Tú nos has enseñado que si permanecemos abiertos unos a otros Tú moras en nosotros. Ayúdanos a mantener esta apertura y a luchar por ella con todo nuestro corazón. Ayúdanos a comprender que no puede haber entendimiento mutuo si hay rechazo. ¡Oh Dios! Aceptándonos unos a otros de todo corazón, plenamente, totalmente, te aceptamos a Ti y te damos gracias, te adoramos y te amamos con todo nuestro ser, nuestro espíritu está enraizado en tu Espíritu. Llénanos, pues, de amor y únenos en el amor conforme seguimos nuestros propios caminos, unidos en este único Espíritu que te hace presente en el mundo, y que te hace testigo de la suprema realidad que es el amor. El amor vence siempre. El amor es victorioso. AMÉN.
-Thomas Merton-

Para intercambiar comentarios sobre Thomas Merton y otros maestros contemporaneos del espíritu.