Seguidores

sábado, 1 de junio de 2013

HUMILDAD Y LIBERTAD

"En la humildad se halla la máxima libertad. Mientras tienes que defender el yo imaginario que crees importante, pierdes la paz de tu corazón. En cuanto comparas esa sombra con las sombras de otros, pierdes toda alegría, porque empezaste a traficar con irrealidades, y no hay gozo en lo que no existe.
En cuanto empiezas a tomarte en serio e imaginas que tus virtudes son importantes porque son tuyas, quedas prisionero de tu propia vanidad, y aun tus mejores obras te cegarán y engañarán. Luego, para defenderte, empezarás a ver pecados y faltas por todas partes en las acciones de los otros. Y cuanto más irrazonable importancia te atribuyas a ti y a tus obras, tanto más tenderás a formar tu propia idea de ti mismo condenando a los otros. A veces hay hombres virtuosos que se sienten amargados e infelices, porque inconscientemente han llegado a creer que toda su felicidad depende de que sean más virtuosos que los demás.
Cuando la humildad libra a un hombre del apego a sus propias obras y a su propia reputación, descubre que el gozo perfecto es sólo posible cuando nos hemos olvidado completamente de nosotros mismos. Y sólo cuando no prestamos ya más atención a
nuestra vida, a nuestra reputación ni a nuestra excelencia, nos hallamos por fin completamente libres para servir perfectamente a Dios por Él solo".

Thomas Merton
"Semillas de contemplación"

1 comentario:

ana dijo...

liberarnos de nosotros mismos: la Tarea

Gracias por este texto iluminador

Ser parte de todo...

¡Oh Dios! Somos uno contigo. Tú nos has hecho uno contigo. Tú nos has enseñado que si permanecemos abiertos unos a otros Tú moras en nosotros. Ayúdanos a mantener esta apertura y a luchar por ella con todo nuestro corazón. Ayúdanos a comprender que no puede haber entendimiento mutuo si hay rechazo. ¡Oh Dios! Aceptándonos unos a otros de todo corazón, plenamente, totalmente, te aceptamos a Ti y te damos gracias, te adoramos y te amamos con todo nuestro ser, nuestro espíritu está enraizado en tu Espíritu. Llénanos, pues, de amor y únenos en el amor conforme seguimos nuestros propios caminos, unidos en este único Espíritu que te hace presente en el mundo, y que te hace testigo de la suprema realidad que es el amor. El amor vence siempre. El amor es victorioso. AMÉN.
-Thomas Merton-

Para intercambiar comentarios sobre Thomas Merton y otros maestros contemporaneos del espíritu.