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jueves, 24 de diciembre de 2015

NAVIDAD EN LOS DIARIOS DE MERTON


"25 de diciembre de 1962. Día de Navidad

Atardecer. Lluvia.  Silencio. Gozo. 
Estoy seguro de que, al ver el diminuto punto de pobreza, extenuación y desamparo a que se ven reducidos el monje, el solitario y el hombre de lágrimas, el Señor se siente obligado a descender y encarnarse en esa angustia, hasta convertirla constantemente en un gozo infinito, en una semilla de paz en el mundo. Ésta es -y ha sido siempre- mi misión.  Para mí no existe verdad y sentido en cosa alguna que me encubra esta preciosa pobreza, esta semilla de lágrimas y de gozo auténtico. Por lo tanto, las demostraciones y distracciones que me apartan de ella son locas e inútiles, e incluso pueden constituir infidelidades siempre que representen evasiones de la misma.  Yo tengo derecho a hablarles a otros en la medida en que hablo a la misma verdad en ellos, mitigo sus dudas y los fortalezco en esta pequeña chispa de agotamiento en que el Señor se convierte en su sabiduría y su vida perdurable. ¿No dicen acaso esto mismo los Salmos? 
'Vigilad, veréis la ayuda del Señor sobre vosotros'.
¡qué profunda es esta verdad, qué tremendamente importante!
Nosotros no estamos a la espera de este auxilium Domini, de esta ayuda de parte del Señor. Algunos anuncian que este auxilio ya ha llegado, pero nosotros sentimos que no es así. Estad vigilantes: Constantes estote. También para mí llegará a su debido tiempo, en secreto, cuando Dios en su absoluta libertad lo decida más allá de todo control de horarios, incluso eclesiásticos. Este es un aspecto  más profundo y más auténtico del misterio de la Iglesia: la libertad de su vida interior , que puede corresponder -o no- a las indicaciones exteriores del mundo ritual. "

THOMAS MERTON. Diarios (1960-1968) La vida íntima de un gran maestro espiritual.
 Ed. Oniro 2001.  

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Ser parte de todo...

¡Oh Dios! Somos uno contigo. Tú nos has hecho uno contigo. Tú nos has enseñado que si permanecemos abiertos unos a otros Tú moras en nosotros. Ayúdanos a mantener esta apertura y a luchar por ella con todo nuestro corazón. Ayúdanos a comprender que no puede haber entendimiento mutuo si hay rechazo. ¡Oh Dios! Aceptándonos unos a otros de todo corazón, plenamente, totalmente, te aceptamos a Ti y te damos gracias, te adoramos y te amamos con todo nuestro ser, nuestro espíritu está enraizado en tu Espíritu. Llénanos, pues, de amor y únenos en el amor conforme seguimos nuestros propios caminos, unidos en este único Espíritu que te hace presente en el mundo, y que te hace testigo de la suprema realidad que es el amor. El amor vence siempre. El amor es victorioso. AMÉN.
-Thomas Merton-

Para intercambiar comentarios sobre Thomas Merton y otros maestros contemporaneos del espíritu.