Seguidores

viernes, 18 de marzo de 2016

EN SILENCIO ARDIENTE.

" Quédate quieto.
Escucha las piedras del muro,
en silencio tratan de decir

tu nombre.
Escucha
las piedras vivas.

¿Quién eres?
¿Quién
eres? ¿De quién
eres silencio?

¿Quién? (No hables)
eres?. Calla como estas
piedras. No
pienses qué eres,
menos aún
en lo que puedes ser un día.

Más bien,
sé lo que eres, pero ¿quién?
Sé el impensable
que no conoces.

O quédate quieto,
 mientras aún  estás vivo,
 y todas las cosas viven
a tu alrededor,

 están hablando (no las oigo)
a tu propio ser,
hablando por el desconocido
que está en ti y está en ellas.

'Trataré, como ellas,
de ser mi propio silencio:
y esto es difícil. El mundo entero
arde en secreto. Las piedras arden,
incluso las piedras me queman.
¿Cómo puede un hombre estarse quieto o
escuchar todas las cosas ardiendo?
¿Cómo puede atreverse
a estar sentado con ellas
cuando todo su silencio está ardiendo?'

THOMAS MERTON. En silencio. Las ínsulas extrañas.


Amigas y amigos del blog:  que los ratos de silencio de que podamos disponer esta Semana Santa, iluminen como el fuego nuestro camino hacia la Pascua.. ¡y que ardan!. 


No hay comentarios:

Ser parte de todo...

¡Oh Dios! Somos uno contigo. Tú nos has hecho uno contigo. Tú nos has enseñado que si permanecemos abiertos unos a otros Tú moras en nosotros. Ayúdanos a mantener esta apertura y a luchar por ella con todo nuestro corazón. Ayúdanos a comprender que no puede haber entendimiento mutuo si hay rechazo. ¡Oh Dios! Aceptándonos unos a otros de todo corazón, plenamente, totalmente, te aceptamos a Ti y te damos gracias, te adoramos y te amamos con todo nuestro ser, nuestro espíritu está enraizado en tu Espíritu. Llénanos, pues, de amor y únenos en el amor conforme seguimos nuestros propios caminos, unidos en este único Espíritu que te hace presente en el mundo, y que te hace testigo de la suprema realidad que es el amor. El amor vence siempre. El amor es victorioso. AMÉN.
-Thomas Merton-

Para intercambiar comentarios sobre Thomas Merton y otros maestros contemporaneos del espíritu.