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lunes, 2 de julio de 2018

EL HOMBRE VIVO

"La plenitud de la vida humana no se puede medir por nada que le ocurra solamente al cuerpo. La vida no es sólo una cuestión de vigor físico, o de salud, o de capacidad para disfrutar... Y uno que simplemente respira, come, duerme y trabaja, sin darse cuenta, sin un propósito y sin ideas propias, no es realmente un hombre. La vida, en ese sentido puramente físico, es sólo ausencia de muerte. Una persona así no vive, sino que vegeta".


"Para que un hombre viva, ha de llegar a estar plena y enteramente vivo. Ha de ser todo vida, en su cuerpo, sus sentidos, su ánimo y su voluntad".

"La señal de la verdadera vida en el hombre, pues, no es la turbulencia, sino el dominio; no la efervescencia, sino la lucidez y la dirección; no la pasión, sino la sobriedad que sublima toda pasión y la eleva a la clara embriaguez del misticismo".

"El hombre solo puede decirse plenamente vivo cuando tiene clara conciencia del significado real de su propia existencia, o sea, cuando experimenta algo de la plenitud de inteligencia, libertad y espiritualidad que están actualizadas en su interior".


Thomas Merton, El hombre nuevo.

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Ser parte de todo...

¡Oh Dios! Somos uno contigo. Tú nos has hecho uno contigo. Tú nos has enseñado que si permanecemos abiertos unos a otros Tú moras en nosotros. Ayúdanos a mantener esta apertura y a luchar por ella con todo nuestro corazón. Ayúdanos a comprender que no puede haber entendimiento mutuo si hay rechazo. ¡Oh Dios! Aceptándonos unos a otros de todo corazón, plenamente, totalmente, te aceptamos a Ti y te damos gracias, te adoramos y te amamos con todo nuestro ser, nuestro espíritu está enraizado en tu Espíritu. Llénanos, pues, de amor y únenos en el amor conforme seguimos nuestros propios caminos, unidos en este único Espíritu que te hace presente en el mundo, y que te hace testigo de la suprema realidad que es el amor. El amor vence siempre. El amor es victorioso. AMÉN.
-Thomas Merton-

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