Para intercambiar comentarios sobre Thomas Merton y otros maestros contemporaneos del espíritu.
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sábado, 12 de marzo de 2011
A PROPÓSITO DE LA CUARESMA
Ser parte de todo...
-Thomas Merton-
Santidad es descubrir quién soy...
“Es cierto decir que para mí la santidad consiste en ser yo mismo y para ti la santidad consiste en ser tú mismo y que, en último término, tu santidad nunca será la mía, y la mía nunca será la tuya, salvo en el comunismo de la caridad y la gracia. Para mí ser santo significa ser yo mismo. Por lo tanto el problema de la santidad y la salvación es en realidad el problema de descubrir quién soy yo y de encontrar mi yo verdadero… Dios nos deja en libertad de ser lo que nos parezca. Podemos ser nosotros mismos o no, según nos plazca. Pero el problema es este: puesto que Dios solo posee el secreto de mi identidad, únicamente él puede hacerme quien soy o, mejor, únicamente Él puede hacerme quien yo querré ser cuando por fin empiece plenamente a ser. Las semillas plantadas en mi libertad en cada momento, por la voluntad de Dios son las semillas de mi propia identidad, mi propia realidad, mi propia felicidad, mi propia santidad” (Semillas de contemplación).
LA DANZA GENERAL.
Thomas Merton.
ORACIÓN DE CONFIANZA...
“Señor Dios mío, no tengo idea de hacia dónde voy. No conozco el camino que hay ante mí. No tengo seguridad de dónde termina. No me conozco realmente, y el hecho de que piense que cumplo tu voluntad, no significa que realmente lo haga. Pero creo que el deseo de agradarte te agrada realmente. Y espero tener este deseo en todo lo que estoy haciendo. Espero no hacer nunca nada aparte de tal deseo. Y sé que si hago esto, tú me llevarás por el camino recto, aunque yo no lo conozca. Por lo tanto, siempre confiaré en ti aunque parezca perdido y a la sombra de la muerte. No temeré, pues tú estás siempre conmigo y no me dejarás que haga frente solo a mis peligros
Para intercambiar comentarios sobre Thomas Merton y otros maestros contemporaneos del espíritu.
5 comentarios:
Gracias, Manuel. Igual deseo para ti.
El de Pagola es un estupendo libro, en mi opinión. Para mi supuso un acercamiento más intimo y especial a Jesús. El que citas de Castillo no lo he leído, pero este autor me parece muy interesante también para una humanización de la espiritualidad. En este sentido, me enriqueció mucho la lectura de su obra “La humanización de Dios”, y también muy provechoso otro título suyo, “Dios y nuestra felicidad”.
Gracias por tu blog, porque por él me he acercado a Thomas Merton a su obra y a su increible personalidad. Hoy he comenzado "la montaña de los siete circulos", que me parece imprescindible para profundizar mas. Muchas gracias.
Nuevo libro sobre Merton en el idioma inglés:
Thomas Merton: Contemplation and Political Action [rústica]
Mario I. Aguilar
160 pp.
Publicado por: SPCK Publishing en Gran Bretaña (Marzo 2011)
TOMADO DE AMAZON:"Una examen fresco de la vida de Merton y su pensamiento, centrándose en su papel como activista cristiano. Un libro que inspira a los lectores a trabajar por un mundo más justo, escrito por un autor que combina la vida contemplativa con la acción política."
http://www.amazon.com/Thomas-Merton-Contemplation-Political-Action/dp/0281060584
Buena cuaresma padre Manuel, para tu comunidad también, y para la gente buena que pasa por tu blog, Dios los bendiga mucho a todos.
(de paso copio y pego una entrada de este blog "amigos de Tomas Merton" del 1/3/2007 sobre el ayuno, por si ayuda..., por lo menos a mí me alienta en el camino cuaresmal 2011:
“No es que el alimento sea un mal, ni que las satisfacciones naturales sean algo que Dios nos concede de mala gana, prefiriendo privarnos de ellas cuando puede. Ayunar es bueno porque el mismo alimento es bueno. Pero las cosas buenas de este mundo tienen eso, que son buenas en su momento y no fuera de él. El alimento es bueno, pero comer constantemente es malo, y en realidad ni siquiera es agradable. El hombre que se atiborra de alimento y de bebida disfruta con su hartura mucho menos que quien ayuna con su frugal colación.
Aun el ayuno mismo, en moderación y conforme a la voluntad de Dios, es cosa agradable. Hay saludables goces naturales en la contención de sí mismo: goces del espíritu, que comparte su ligereza aun con la carne. Feliz el hombre cuya carne no carga a su espíritu sino que sólo se apoya ligeramente en su brazo como graciosa compañera.
Por eso hay sabiduría en ayunar. La cabeza clara y el andar ligero de quien no come en exceso le permiten ver su camino y caminar por la vida con una alegría más sabia. Incluso hay una profunda justicia natural en este ayuno en primavera.
Estas razones son verdaderas en lo que pueden valer, pero no son por sí mismas una explicación suficiente del ayuno cuaresmal. Ayunar no es meramente una disciplina natural y ética para el cristiano. Es cierto que San Pablo evoca la comparación clásica del atleta que se entrena, pero el propósito del ayuno cristiano no es sencillamente tonificar su sistema, quitarse grasas inútiles y poner en forma el cuerpo, igual que el alma, para la Pascua. El significado religioso de la Cuaresma llega más hondo que eso. Nuestro ayuno ha de verse en el contexto de la vida y la muerte, y San Pablo puso en claro que él sometía al cuerpo a sujeción no sólo por el bien del alma, sino para que el hombre entero no fuese arrojado fuera.
Dicho de otro modo, el ayuno cristiano es algo esencialmente diferente de una disciplina filosófica y ética para el bien del ánimo. Tiene parte en la obra de la salvación, y por tanto en el misterio pascual. El cristiano debe negarse a sí mismo, sea con el ayuno o de algún otro modo, para poner en claro su participación en el misterio de nuestra sepultura con Cristo para resucitar con Él a una nueva vida. Eso no puede ser meramente cuestión de actos interiores y buenas intenciones. No se entiende que haya de ser algo puramente mental y subjetivo. Por eso el ayuno le está propuesto al cristiano por una larga tradición y por la Biblia misma, como un modo concreto de expresar la negación de sí mismo imitando a Cristo y participando de sus misterios.
Es cierto que la actual disciplina de la Iglesia, por serias razones, ha aliviado la obligación de ayunar, y en algunos países, la ha suprimido del todo. Pero, ciertamente, el cristianismo debería desear, si es capaz de ello, participar en esa antigua observancia cuaresmal, tan necesaria para una autentica comprensión del significado del Misterio Pascual”.
Thomas Merton; Tiempos de CelebraciónPág. 127-128
Gracias a los amigos y amigas que pasan cada día por el blog, también vosotros me animais para perseverar en la búsqueda de Dios.
Gracias a Dimas que nos alert de un nuevo libro de TM, y a Inés por traernos de vuelta un texto de Merton sobre el ayuno cuaresmal. Otro amigo me estimula a volver sobre la autobiografía de TM por estos días, y SAN, bueno, tan fiel como siempre, poniendo un toque de sabiduría en cada comentario. GRACIAS!!!
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