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martes, 16 de julio de 2013

CUANDO DIOS OBRA...

"Dice Taulero en uno de sus sermones que, cuando Dios busca nuestra alma, actúa como la mujer de la parábola del Evangelio, que perdió una dracma y revolvió toda la casa hasta que la encontró. Este "revolver"nuestra vida interna es esencial para la madurez espiritual, porque de otro modo nos limitaríamos a descansar cómodamente en ideas más o menos ilusorias de lo que es en realidad la perfección espiritual. En la doctrina de San Juan de la Cruz, esto se describe como la "noche oscura"de la purificación pasiva, que nos vacía de nuestros conceptos demasiado humanos de Dios y de las cosas divinas y nos conduce al desierto, donde somos alimentados no sólo de pan, sino de los medios que sólo pueden venir directamente de Él".

Thomas Merton
"Vida y santidad", 63.
Sal Terrae, 2006.

1 comentario:

ana dijo...

tengo que agradecer esta "revuelta" en la que he perdido varios dracmas y Dios me hace buscarlos y me lleva fuera de los sitios habituales. Me ha ido dejando sin palabras, sin ideas, ni siquiera ilusorias, me ha ido dejando sin esa red de discursos con los que hacemos nuestra vida y nuestros dioses a imagen y semejanza nuestra. Tengo que aprender a agradecer esta noche obscura, tan nombrada, pero que ahora se me impone sin nombre, sin posibilidad de palabras. Sin ese tejido de palabras que me cubría he sido empujada al desierto, a la intemperie, desnuda de significados. Pido al Espíritu que me enseñe a comer del pan en medio del ayuno.
Señor, enséñame ese camino sin palabras, que pueda yo comer del pan que sale de tu boca.

Gracias siempre por Merton
anamaría

Ser parte de todo...

¡Oh Dios! Somos uno contigo. Tú nos has hecho uno contigo. Tú nos has enseñado que si permanecemos abiertos unos a otros Tú moras en nosotros. Ayúdanos a mantener esta apertura y a luchar por ella con todo nuestro corazón. Ayúdanos a comprender que no puede haber entendimiento mutuo si hay rechazo. ¡Oh Dios! Aceptándonos unos a otros de todo corazón, plenamente, totalmente, te aceptamos a Ti y te damos gracias, te adoramos y te amamos con todo nuestro ser, nuestro espíritu está enraizado en tu Espíritu. Llénanos, pues, de amor y únenos en el amor conforme seguimos nuestros propios caminos, unidos en este único Espíritu que te hace presente en el mundo, y que te hace testigo de la suprema realidad que es el amor. El amor vence siempre. El amor es victorioso. AMÉN.
-Thomas Merton-

Para intercambiar comentarios sobre Thomas Merton y otros maestros contemporaneos del espíritu.