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viernes, 12 de julio de 2013

LA LLUVIA ES UNA FIESTA

"Permítaseme decir esto, antes de que la lluvia se convierta en un suministro público que se pueda planificar y distribuir por dinero. Eso lo harían los que no pueden comprender que la lluvia es una fiesta, los que creen que lo que no tiene precio no tiene valor, y que lo que no se puede vender no es de verdad, de modo que la única forma de hacer que algo sea de verdad es ponerlo en el mercado. Llegará el día en que nos venderán hasta nuestra lluvia. Por ahora, sigue siendo gratis, y estoy en ella.Celebro su gratuidad y su falta de significación.
 La lluvia en la que estoy no es como la lluvia de las ciudades. Llena los bosques con un ruido inmenso y confuso. Cubre de ritmos insistentes e inaferrables el techo plano de la cabaña y su porche. Y la escucho, porque me recuerda una y otra vez que el mundo entero corre con ritmos que todavía no he aprendido a reconocer...
 Nadie ha puesto en marcha esta lluvia y nadie la va a parar. Hablará mientras quiera, esta lluvia. Y mientras hable, voy a escuchar".

Thomas Merton
"La lluvia y el rinoceronte", 
en INCURSIONES EN LO INDECIBLE.
Sal Terrae, 2004.

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Ser parte de todo...

¡Oh Dios! Somos uno contigo. Tú nos has hecho uno contigo. Tú nos has enseñado que si permanecemos abiertos unos a otros Tú moras en nosotros. Ayúdanos a mantener esta apertura y a luchar por ella con todo nuestro corazón. Ayúdanos a comprender que no puede haber entendimiento mutuo si hay rechazo. ¡Oh Dios! Aceptándonos unos a otros de todo corazón, plenamente, totalmente, te aceptamos a Ti y te damos gracias, te adoramos y te amamos con todo nuestro ser, nuestro espíritu está enraizado en tu Espíritu. Llénanos, pues, de amor y únenos en el amor conforme seguimos nuestros propios caminos, unidos en este único Espíritu que te hace presente en el mundo, y que te hace testigo de la suprema realidad que es el amor. El amor vence siempre. El amor es victorioso. AMÉN.
-Thomas Merton-

Para intercambiar comentarios sobre Thomas Merton y otros maestros contemporaneos del espíritu.