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domingo, 28 de julio de 2013

VISIÓN CONTEMPLATIVA

"Mientras la espiritualidad devocional insiste principalmente en términos de conducta, la espiritualidad contemplativa, sin descuidar la necesidad de ese cambio, recalca la necesidad del cambio de conciencia. No basta con portarse mejor; necesitamos llegar a ver la realidad de un modo diferente...
No basta con saber lo que significan contemplación y oración de conciencia; necesitamos saber también a dónde nos conducen. La respuesta es sencilla: nos conducen a todos nuestros hermanos y hermanas. La vida de Thomas Merton nos puede servir de ejemplo. En 1941 entró a la abadía de Getsemaní, con la irrevocable determinación de abandonar el mundo. Fue a buscar a Dios y solamente a Dios. Y, con el correr del tiempo, encontró que su búsqueda de Dios lo conducía inevitablemente hacia las personas... Por supuesto esta es la sencilla lógica de una visión contemplativa de la realidad. Pues, si yo soy uno con Dios, también lo son mis hermanos y mis hermanas. El contemplativo encuentra la causa del amor en toda la realidad. Esto es lo que Merton quiere decir, cuando afirma que la contemplación es un despertar a lo real dentro de todo lo real.
 Esta experiencia no dualística de Dios, experiencia de Dios como realmente distinto del mundo, pero no separado de él, es lo que más adelante conducirá a Merton a darse cuenta de que abandonar el mundo es en el mejor caso una parábola, y en el peor una ilusión. Al encontrar a Dios, Merton encontró todo el resto de la realidad, y especialmente a sus hermanos, hombres y mujeres".

William H. Shannon
"Silencio en llamas".

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Ser parte de todo...

¡Oh Dios! Somos uno contigo. Tú nos has hecho uno contigo. Tú nos has enseñado que si permanecemos abiertos unos a otros Tú moras en nosotros. Ayúdanos a mantener esta apertura y a luchar por ella con todo nuestro corazón. Ayúdanos a comprender que no puede haber entendimiento mutuo si hay rechazo. ¡Oh Dios! Aceptándonos unos a otros de todo corazón, plenamente, totalmente, te aceptamos a Ti y te damos gracias, te adoramos y te amamos con todo nuestro ser, nuestro espíritu está enraizado en tu Espíritu. Llénanos, pues, de amor y únenos en el amor conforme seguimos nuestros propios caminos, unidos en este único Espíritu que te hace presente en el mundo, y que te hace testigo de la suprema realidad que es el amor. El amor vence siempre. El amor es victorioso. AMÉN.
-Thomas Merton-

Para intercambiar comentarios sobre Thomas Merton y otros maestros contemporaneos del espíritu.