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jueves, 18 de junio de 2009

Una confianza atrevida y sin límites.


"Desgraciadamente es cierto que muchos hombres han intentando resolver sus problemas de identidad mediante una imitación fraudulenta de lo que se imaginan que es su creador. El problema es mucho más sutil. Tal sólo se resuelve mediante un compromido mucho más profundo y misterioso que comienza con la aceptación de un lugar y de un destino que nunca podemos comprender completamente debido a que no pertenece simplemente a un sistema ordenado y natural de leyes, sino a un orden sobrenatural de gracia y amor, un orden de libertad en el que nada puede predecirse científicamente y hay que tomar todo como una apuesta, con una confianza atrevida y sin límites".

Thomas Merton.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Confiar siempre es un cierto modo de apostar. Confiar en el mensaje evangélico es apostar por la esperanza. Ambas apuestas son fuertes. Sobre todo comprometen.
Pablo

Anónimo dijo...

Para pasar determinados "límites" hace falta osadía. La seguridad y la comodidad pueden ser una pesada carga para seguir el camino de la libertad y el corazón. Ser libres es la mayoria de los casos más complicado que ser sumisos a lo que sea o a quien sea.

Anónimo dijo...

"Una confianza atrevida y sin límites". Me quedo con esa última frase; para mí eso es la fe.
Alfredo.

Ser parte de todo...

¡Oh Dios! Somos uno contigo. Tú nos has hecho uno contigo. Tú nos has enseñado que si permanecemos abiertos unos a otros Tú moras en nosotros. Ayúdanos a mantener esta apertura y a luchar por ella con todo nuestro corazón. Ayúdanos a comprender que no puede haber entendimiento mutuo si hay rechazo. ¡Oh Dios! Aceptándonos unos a otros de todo corazón, plenamente, totalmente, te aceptamos a Ti y te damos gracias, te adoramos y te amamos con todo nuestro ser, nuestro espíritu está enraizado en tu Espíritu. Llénanos, pues, de amor y únenos en el amor conforme seguimos nuestros propios caminos, unidos en este único Espíritu que te hace presente en el mundo, y que te hace testigo de la suprema realidad que es el amor. El amor vence siempre. El amor es victorioso. AMÉN.
-Thomas Merton-

Para intercambiar comentarios sobre Thomas Merton y otros maestros contemporaneos del espíritu.