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viernes, 2 de diciembre de 2011

DICIEMBRE

DICIEMBRE:
“Acepta el desafío”.

Comenzamos diciembre, el último mes del año, que se ha ido entre las manos como agua; mes importante siempre, lleno de celebraciones, resúmenes y anhelos, y quiero evocar personas y acontecimientos.
El primer día evocamos el asesinato en Tamarasset (Argelia) en 1916 de Carlos de Foucauld, y nos unimos con grandes deseos al esfuerzo de quienes trabajan enfrentando la pandemia del SIDA, flagelo que afecta a una buena parte de la humanidad. Estar enfermo es duro, pero ser discriminado es mucho peor; las iglesias cristianas deben meditar en el efecto que a menudo causan sus pronunciamientos en torno a temas morales.
Diciembre es mes de Adviento, y también evocar a quienes nos han precedido en la fe ayuda a sostener la espera, y la esperanza. Así, Francisco Javier (3), Thomas Merton (10), Juan de la Cruz (14), Lázaro (17), Esteban (26), Juan (27), Tomás Becket (29), John Main. También evoco a familiares y amigos que este mes celebran aniversario.
Edit Stein escribió:
“Cuando los días se hacen cada vez más cortos…entonces surgen tímidamente y calladamente los primeros pensamientos de la Navidad. Es como si un cálido torrente de amor se desbordase sobre la tierra con semanas y meses de anticipación. Una fiesta de amor y alegría: esta es la estrella hacia la cual caminamos todos en los primeros meses del invierno”.
El día 10 de diciembre, aniversario de la muerte de TM, también es el Día mundial por Derechos Humanos, y el 18 me gusta evocar a María como Señora de la Esperanza. En la noche del 24, nochebuena, celebro aniversario de bautismo y comunión, y el 27 cumple años Joan Manuel Serrat, tengo que recordarlo porque sus canciones me han acompañado y enriquecido a lo largo de casi toda mi vida.

“¿A dónde nos conduce Dios? No lo sabemos. Sólo sabemos que nos conduce”.
(Edith Stein)

Y el 25, por supuesto, la NAVIDAD CRISTIANA, que de una manera tan diversa ha impregnado la cultura occidental.

3 comentarios:

kepa redondo dijo...

La mismidad del vivir es ese silencio que se despierta en la naturaleza del bebe, continua en la niñez y se pierde en las obligaciones que exigen hablar y contar de la vida, así fraccionan sus mas bellas naturalezas los ignorantes de la espontaneidad en respirar instantes tras instantes es la gran fe de vivir con un dios sin nombramientos y seguimientos, inducidos por ideas que apagan su mas bella expresión de amor. Francisco de Asís dio el mayor ejemplo en desprenderse de la ignorancia de una materia muerta ante la vida, del espíritu, enkarnado. en la verdad.
Un abrazo cordial en amor a la mismidad de vida, camino, padre...

San dijo...

Gracias, Manuel, por las evocaciones que nos compartes en esta hermosa reflexión en torno al Adviento. Es cierto, el tiempo se desliza, imparable, entre los dedos, por eso hay que vivirlo plenamente, en abundancia. Disfrutar de la vida que cada segundo nos regala, gozar de su roce como de una caricia que resbala por nuestras manos. Hacer de nuestro tiempo, de nuestra vida, una fiesta donde cada día nazca y viva un amor que nos salva y nos resucita.

Anónimo dijo...

http://eladversariocubano.wordpress.com/

«Está es una página de hombres libres para hombres libres. Serví a mi patria desde las filas del silencio y tengo hoy el privilegio de poder salir a rostro descubierto, para decir la verdad que se esconde a la opinión pública, sobre las acciones de la Agencia Central de Inteligencia. Para eso nace este Blog, para denunciar los planes del Gobierno de los EEUU contra Cuba y el mundo»

Raúl Antonio Capote (Daniel) para los Órganos de la Seguridad del Estado Cubano

Ser parte de todo...

¡Oh Dios! Somos uno contigo. Tú nos has hecho uno contigo. Tú nos has enseñado que si permanecemos abiertos unos a otros Tú moras en nosotros. Ayúdanos a mantener esta apertura y a luchar por ella con todo nuestro corazón. Ayúdanos a comprender que no puede haber entendimiento mutuo si hay rechazo. ¡Oh Dios! Aceptándonos unos a otros de todo corazón, plenamente, totalmente, te aceptamos a Ti y te damos gracias, te adoramos y te amamos con todo nuestro ser, nuestro espíritu está enraizado en tu Espíritu. Llénanos, pues, de amor y únenos en el amor conforme seguimos nuestros propios caminos, unidos en este único Espíritu que te hace presente en el mundo, y que te hace testigo de la suprema realidad que es el amor. El amor vence siempre. El amor es victorioso. AMÉN.
-Thomas Merton-

Para intercambiar comentarios sobre Thomas Merton y otros maestros contemporaneos del espíritu.