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lunes, 13 de octubre de 2008

En oración.


"Anochecer: frío viento invernal roza los muros de la capilla.

No aúlla, no gime, no es lúgubre. ¿Puede haber algo funerario en el viento?

Es inocente, y sin tristeza. No tiene qué lamentar. El viento es un niño fuerte, que disfruta de su juego, asombrado de su fuerza, lanzándola en nubes contra el edificio. El viento no tiene qué lamentar. La capilla está muy fría.

Dos tercos novicios permanecen solos en ella, los dos arrodillados muy tiesos, sin fingir ya siquiera disfrutar o entender nada".


Thomas Merton.

"Conjeturas de un espectador culpable".

2 comentarios:

M. Jose dijo...

Pero qué bueno es Thomas Merton, es único...no me cansaré nuca de decir que haberlo descubierto es un regalo del cielo y lo mismo digo de tu trabajo y tu persona.
Te deseo una agradable semana
Un abrazo
MJ

Anónimo dijo...

La gratuidad de la oración. Ese entregarse del todo, con una libertad plena, aparece reflejado en este texto de Merton, que evidentemente nace de una experiencia. Una visión de lo trascendente en lo cotidiano. Creo que da mucha luz.

Ser parte de todo...

¡Oh Dios! Somos uno contigo. Tú nos has hecho uno contigo. Tú nos has enseñado que si permanecemos abiertos unos a otros Tú moras en nosotros. Ayúdanos a mantener esta apertura y a luchar por ella con todo nuestro corazón. Ayúdanos a comprender que no puede haber entendimiento mutuo si hay rechazo. ¡Oh Dios! Aceptándonos unos a otros de todo corazón, plenamente, totalmente, te aceptamos a Ti y te damos gracias, te adoramos y te amamos con todo nuestro ser, nuestro espíritu está enraizado en tu Espíritu. Llénanos, pues, de amor y únenos en el amor conforme seguimos nuestros propios caminos, unidos en este único Espíritu que te hace presente en el mundo, y que te hace testigo de la suprema realidad que es el amor. El amor vence siempre. El amor es victorioso. AMÉN.
-Thomas Merton-

Para intercambiar comentarios sobre Thomas Merton y otros maestros contemporaneos del espíritu.