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martes, 19 de octubre de 2010

EVITAR EL ÉXITO

“Hace unos años un hombre que estaba recopilando un libro titulado Éxito, me escribió pidiéndome que contribuyera con una declaración sobre cómo tener éxito. Le contesté indignado que no estaba en condiciones de considerarme “un éxito” en ningún término que tuviera el menor significado para mí. Juro que me he pasado la vida evitando el éxito enérgicamente. Si una vez escribí un betséller  fue puro accidente, debido a la falta de atención y a la ingenuidad, y tendré buen cuidado de no volver a hacerlo en el futuro. Si tenía un mensaje para mis contemporáneos, le dije, sería seguramente este: sed cualquier cosa que os guste, locos, borrachos, bastardos y malos de cualquier clase y condición, pero a toda costa evitad una cosa: el éxito. Tras esa respuesta no volví a saber nada más de él y no tengo constancia de que mi contestación fuera publicada con los otros testimonios”.  (AMAR Y VIVIR, 18).

Thomas Merton

1 comentario:

San dijo...

Es perfectamente comprensible la respuesta de Merton. Y quizá todavía más en este tiempo, en el que cada día más nos orientan más la vida, y nos orientamos, a la consecución del éxito y a la evitación el fracaso. El problema está en qué entendemos por cada uno de esos conceptos, en qué valores radicalizamos el triunfo y la derrota, y en cómo los vivimos (“si tropiezas el triunfo, si llega tu derrota, y a los dos impostores les tratas de igual forma” dice Kipling en su famoso poema).
Después de reflexionar, es muy posible que demos el mismo mensaje a nuestros contemporáneos, o similar, al que pronuncia TM: sencillamente, gozar siendo humanos.

Ser parte de todo...

¡Oh Dios! Somos uno contigo. Tú nos has hecho uno contigo. Tú nos has enseñado que si permanecemos abiertos unos a otros Tú moras en nosotros. Ayúdanos a mantener esta apertura y a luchar por ella con todo nuestro corazón. Ayúdanos a comprender que no puede haber entendimiento mutuo si hay rechazo. ¡Oh Dios! Aceptándonos unos a otros de todo corazón, plenamente, totalmente, te aceptamos a Ti y te damos gracias, te adoramos y te amamos con todo nuestro ser, nuestro espíritu está enraizado en tu Espíritu. Llénanos, pues, de amor y únenos en el amor conforme seguimos nuestros propios caminos, unidos en este único Espíritu que te hace presente en el mundo, y que te hace testigo de la suprema realidad que es el amor. El amor vence siempre. El amor es victorioso. AMÉN.
-Thomas Merton-

Para intercambiar comentarios sobre Thomas Merton y otros maestros contemporaneos del espíritu.