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jueves, 2 de diciembre de 2010

TEN EL VALOR DE ESTAR SOLO (RAHNER).

Ten el valor de estar solo. Sólo si lo consigues realmente, sólo si lo llegas a saber hacer cristianamente, podrás también abrigar la esperanza de regalar un corazón navideño –un corazón dulce, paciente, valientemente recogido, tierno sin melosidad- a aquellos a quienes te esfuerzas por amar. Este es el regalo que debes poner bajo el árbol de Navidad, y de lo contrario serán los demás regalos sólo gastos inútiles que también pueden hacerse en otras épocas del año. ¡Animo, pues!, y aguanta un rato a solas contigo mismo. Quizás tengas, a pesar de todo, un cuarto donde puedas estar solo. O conozcas un camino solitario, una iglesia silenciosa. Ahora no hables ya, no hables contigo siquiera, ni con esos otros con los que disputamos y nos peleamos aunque no estén presentes. Aguarda. Escucha. Y no aguantes ese silencio para hablar después de él. Tienes que adentrarte tanto en él, que te decidas a no salir de él hasta que de la llamada ocurrida en ese silencio, en el seno de la silenciosa infinitud, hayas hecho tu última palabra, la que se mantiene en sí misma, que existe en sí y no para otra cosa, que nadie necesita oír más que aquel para quien vale de verdad. Resiste, pues, y cállate, y espera. No bizquees tras una extraña experiencia mística. De ese silencio no debe brotar otra cosa que la pura sobriedad de la verdad: lo puro y lo callado”.

“El mensaje de la Navidad no resuena tan sólo, ni siquiera por vez primera, en las débiles palabras que caen desde los púlpitos (casi como pájaros helados caen de un cielo invernal), sino que es dicho por Dios en aquel rincón del corazón al que debiéramos habernos recogido, es dicho por la navideña luz de la gracia que ilumina a todo aquel que entra en este mundo. El mensaje del nacimiento del Señor quedaría exterior si fuera dicho para el oído y en conceptos, pero no hubiera entrado y no hubiera sido celebrado en el corazón”.

Kart Rahner

2 comentarios:

San dijo...

Rahner es uno de mis teólogos favoritos, y creo que uno de los más influyentes del pasado siglo. En lo que he leído de su obra, siempre he encontrado en sus palabras una interpretación del Misterio del Amor que me fortalece la esperanza.
Para Rahner Jesús es el “sacramento original” de la voluntad salvadora de Dios (el Misterio Absoluto) y, a través de Jesús, el ser humano se hace también sacramento de Dios. Nos presenta a Jesús como el gran abrazo de Dios a la humanidad. Y, ciertamente, el corazón que experimenta el nacimiento de ese Amor no puede sino ser un corazón “navideño” los 365 días del año: hecho abrazo acogedor, tierno, compasivo, pacífico y sanador para los demás. Ojalá el mundo se llene de corazones constructores de “navidad”.
Transcribo estas palabras, también de Rahner, sobre la Navidad:
“Cuando decimos: ¡Es Navidad!, afirmamos que Dios ha dicho al mundo su última, su más profunda y bella palabra en el Verbo hecho carne; una palabra que ya no se puede retirar, porque es la obra definitiva de Dios, porque es Dios mismo en el mundo. Y esta palabra dice: Te amo, a ti, mundo; a ti, hombre.”

Carmen dijo...

La Navidad es el tiempo más bello del año. En escasez o en abundancia,la Navidad es un regalo maravilloso.Es un tiempo para compartir, para estar en familia, para celebrar la vida, el amor, el perdón. Todos esos sentimientos que nos hermanan y nos únen. Es tiempo para agradecer y para esperar...
Saludos,

Carmen

Ser parte de todo...

¡Oh Dios! Somos uno contigo. Tú nos has hecho uno contigo. Tú nos has enseñado que si permanecemos abiertos unos a otros Tú moras en nosotros. Ayúdanos a mantener esta apertura y a luchar por ella con todo nuestro corazón. Ayúdanos a comprender que no puede haber entendimiento mutuo si hay rechazo. ¡Oh Dios! Aceptándonos unos a otros de todo corazón, plenamente, totalmente, te aceptamos a Ti y te damos gracias, te adoramos y te amamos con todo nuestro ser, nuestro espíritu está enraizado en tu Espíritu. Llénanos, pues, de amor y únenos en el amor conforme seguimos nuestros propios caminos, unidos en este único Espíritu que te hace presente en el mundo, y que te hace testigo de la suprema realidad que es el amor. El amor vence siempre. El amor es victorioso. AMÉN.
-Thomas Merton-

Para intercambiar comentarios sobre Thomas Merton y otros maestros contemporaneos del espíritu.