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martes, 21 de diciembre de 2010

HOMBRE COMO NOSOTROS

“Nuestra incorporación al misterio de Cristo, el don de la vida divina, es una pura manifestación de la caridad de Dios hacia nosotros. En esto es caridad… en que Él nos amó primero. Nunca podemos trepar hasta Él; Él ha de bajar hasta nosotros. Eso es lo más importante en el misterio de Adviento: el descenso de Dios a nuestra bajeza, por puro amor, no por ningún mérito propio. La Divina Misericordia es evidente sobre todo en la ternura con que el Dios infinito atempera la fuerza de Su luz a la debilidad de nuestros ojos y se hace hombre como el resto de nosotros”.

 
Thomas Merton

1 comentario:

San dijo...

Me gusta mucho y me parece muy acertada la aplicación que TM hace de los términos "caridad" y "misericordia" al referirlos al Adviento. Creo que todavía no somos del todo conscientes, no tenemos demasiado bien asumido, que Jesús es el regalo más extremo del Amor: abajarse al amado y hacerse uno en él, en Jesús, en nosotros.

Ser parte de todo...

¡Oh Dios! Somos uno contigo. Tú nos has hecho uno contigo. Tú nos has enseñado que si permanecemos abiertos unos a otros Tú moras en nosotros. Ayúdanos a mantener esta apertura y a luchar por ella con todo nuestro corazón. Ayúdanos a comprender que no puede haber entendimiento mutuo si hay rechazo. ¡Oh Dios! Aceptándonos unos a otros de todo corazón, plenamente, totalmente, te aceptamos a Ti y te damos gracias, te adoramos y te amamos con todo nuestro ser, nuestro espíritu está enraizado en tu Espíritu. Llénanos, pues, de amor y únenos en el amor conforme seguimos nuestros propios caminos, unidos en este único Espíritu que te hace presente en el mundo, y que te hace testigo de la suprema realidad que es el amor. El amor vence siempre. El amor es victorioso. AMÉN.
-Thomas Merton-

Para intercambiar comentarios sobre Thomas Merton y otros maestros contemporaneos del espíritu.