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domingo, 12 de abril de 2009

EL DON DE LA PASCUA...


"El don de la Pascua es un gran silencio, una inmensa tranquilidad y un limpio sabor en el alma. Es el sabor del cielo, pero no el cielo de alguna exaltación desaforada. La visión pascual no es turbulenta ni embriaga el espíritu, sino que consiste en un descubrimiento del orden sobre todo orden, un descubrimiento de Dios y de todas las cosas en Él. Es un vino que no emborracha, una alegría sin ningún veneno oculto en ella. Es vida sin muerte. Al saborearla un momento, nos sentimos capaces, brevemente, de ver y de vivir todas las cosas, según su propia verdad, y de poseerlas en su sustancia que se halla oculta en Dios, más allá de todo sentido. El deseo se aferra en vano al aspecto exterior y al accidente de las cosas, pero la caridad las posee en la sencilla profundidad de Dios.

¡Si la misa pudiera ser cada día lo que es en la mañana de Pascua!

¡Si las oraciones pudiesen ser siempre tan claras, si el Cristo resucitado pudiese brillar siempre en mi corazón, a mi alrededor y ante mí, en Su sencillez pascual!

Porque en Su sencillez está nuestra fiesta; éste es el pan sin levadura que es maná y pan del cielo; esta pureza, esta libertad, esta sinceridad pascual.

¡Oh, Dios mío, qué puedo hacer para convencerte de que anhelo Tu verdad y Tu sencillez, para compartir tu infinita sinceridad, que es el espejo de Tu Verdadero Ser; y es Tu Segunda Persona!

Sólo los pequeños pueden ver a Jesús. Es demasiado sencillo para que pueda comprenderlo cualquier inteligencia creada. A veces gustamos de un reflejo de la clara Luz que es la Vida en todas las cosas: bautismo, primera misa, mañana de Pascua. Danos siempre este pan del cielo. Dadnos a beber siempre de esta agua para que nunca más tengamos sed".


Thomas Merton. (9 de abril de 1950)


A todas las amigas y amigos del blog:

¡¡¡FELIZ PASCUA DE RESURRECCIÓN!!!

18 comentarios:

mj dijo...

Feliz Pascua P.Manuel...Precioso post
Un abrazo enorme
mj

Anónimo dijo...

¡ Resucitó nuestra esperanza !Que su Luz convierta nuestra vida en una Pascua Eterna
Un recuerdo orante y afectuoso al blogguer y a quienes nos asomamos a este blog. Que la intercesión de
Merton transforme nuestra vida orante en compromiso de transformación, un cielo nuevo y una tierra nueva

inés dijo...

"A VECES GUSTAMOS DE UN REFLEJO DE LA CLARA LUZ DE LA VIDA EN CADA COSA..." Me da a entender que Jesús Resucitado es como una fuente de agua clara en cada amanecer que nos hace capaces de hacer el bien a los demás.

Gracias p.Manuel por darnos a conocer la fe en Jesús Resucitado a través de Meron.Ojalá sus escritos fueran más conocidos entre los cristianos.

Creo en la intercesión de Merton por todos los que lo leemos, como nos invita a confiar el amigo anónimo del comentario a esta entrada.
Gracias por compartir la fe.
Feliz Pascua!

inés

inés dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
rgr dijo...

Estimados hermanos, aunque nunca he dejado un comentario, los sigo desde hace algún tiempo y ha sido muy grato reencontrar la profundidad espiritual de Thomas Merton. Que el Espíritu del Resucitado los colme de alegría y plenitud. Muy feliz Pascua de Resurrección!. Un saludo fraterno en Cristo y María. Paz y Bien. Ricardo.

Juan desde San Antonio dijo...

Feliz Pascua.

Mira Manuel, por si quieres ir a este evento sobre Simone Weil. O quienes visitan este blog.

Apreciados amigos, os enviamos información de nuestra Nota de Prensa
'Permanencia de la obra de Simone Weil'.
Más información en marketing@trotta.es
Mesa Redonda que organiza el Institut Français de Madrid en colaboración con la Editorial Trotta

Permanencia de la obra de Simone Weil
Participantes: Carmen Revilla, Profesora de Filosofía de la Universidad de Barcelona y Robert Chenavier, Presidente de la Asociación para el Estudio del Pensamiento de Simone Weil.
El pasado 3 de febrero se cumplieron cien años del nacimiento de Simone Weil, filósofa, pensadora política y mística. Para conmemorar este centenario y reflexionar en torno a la actualidad de su experiencia y su pensamiento, le invitamos a la mesa redonda que lleva por título "Permanencia de la obra de Simone Weil" y que tendrá lugar el próximo 22 de abril a las 19:30 horas en la Mediateca del Instituto Francés de Madrid, calle Marqués de la Ensenada, 12.

Su legado es muy notorio y Trotta lleva años recuperando todos sus trabajos que ahora puede consultar en: http://www.trotta.es/ShopProductList.aspx

Alicia dijo...

Gracias Padre Manuel! He conocio ha través tuyo a Nowen y Merton. Me parecen hermosas y acertadas las elecciones y también tus reflexiones.Cuando hacés la reseña de un libro me parece que lo voy a salir a comprar ya mismo. Aunque no dejo muchos comentarios te visito diariamente y copio y envío las reflexiones a otros.
Gracias!

Anónimo dijo...

Cristo con su presunta resurección anuncia nuestra futura presunta resurección personal.

Esto es una visión corta del cristianismo que siempre se ha creído universal siendo, en realidad aldeano, local.

La salvación -resurección- será solo y egoístamente para las personas.

Para los animales, los queridos por nosotros, los desconocidos e ignorados, los de inteligencia casi humana, los que demuestran tener una clara capacidad de afecto, de sentimientos, para ellos solo habrá muerte eterna.

En esto el Budismo es claramente superior.

La figura del Avalokiteśvara, del Bodhisattva de la Compasión, es superior en su amor universal, a Cristo.

Avalokiteśvara hizo el voto de nunca descansar hasta haber liberado a todos los seres sencientes, humanos o no.

Renunció a entrar en el Nirvana "hasta poder ver la espalda del último de los seres sencientes entrar por la puerta del Nirvana".

Los animales también son nuestros hermanos, y esto ya lo dejó bien claro San Francisco, "el santo más grande después de Cristo", según muchos autores.

Cada vez que es Domingo de Resurección siento una gran tristeza por la estrechez de miras del Cristianismo durante dos mil años.

En el fondo veo un reflejo de egoísmo en ese deseo de salvarnos, de resucitar, cuando la primera "regla del juego" mencionada por Cristo es ABANDONARNOS totalmente a la voluntad divina sin DESEAR resultados ni premios. Entrega y generosidad sin límites.

Y un amor universal y liberador que no solo abarca a las personas sino a todos los seres y a todo.

Y si no hay salvación, resurección, para la criatura más pequeña se le está condenando a ser prescindible en el Reino de Dios.

Adriana dijo...

Felicidades a todos los hermanos en Cristo
Leyendo el comentario de Anonimo advierto una gran ignorancia del mismo en el conocimiento de CRISTO Y LA BUENA NOTICIA.
Pido al Altisimo por tu alma para que abra el entendimiento a la luz y seas libre.
amen

Anónimo dijo...

En Cristo Resucitado nada ni nadie está excluido. Toda la Creación está inmersa en un proceso de divinización.Teilard de Chardín ya nos lo dejó escrito en su himno al universo, y el medio divino. Los místicos de todas las religiones "saben" porque lo experimentan. Por eso " de lo que no se puede hablar mejor callar ( Wittgenstein)o el silencio de Buda. Pero hay silencios elocuentes.Luz del desierto. Resucitó ¡ aleluya!

Anónimo dijo...

Ya. Muy bien. Pero concretando ¿los animales resucitarán o no? Según ha enseñado la doctrina de la Iglesia hasta ahora ha sido tajante: NO.

Y no cabe ahora ponernos exquisitos y matizar con poemas de Teilhard de Chardín. Teilhard de Chardín no representa ni muchísimo menos al más fiel trasmisor de la doctrina oficial de la Iglesia.

998 ¿Quién resucitará? Todos los hombres que han muerto:"los que hayan hecho el bien resucitarán para la vida, y los que hayan hecho el mal, para la condenación"
(Catecismo de la Iglesia Católica)

http://www.vatican.va/archive/ESL0022/__P2I.HTM

Esto, como suele decirse, "va a misa".

Y de postre:

1035 La enseñanza de la Iglesia afirma la existencia del infierno y su eternidad.

Catecismo de la Iglesia Católica

http://www.vatican.va/archive/ESL0022/__P2P.HTM

Y al que no le guste que se fastidie, pues esto es lo que hay.

Lo demás son bellos poemas pero no la doctrina oficial que los católicos están obligados a creer.

Anónimo dijo...

Teilhard de Chardin, aparte de teólogo jesuita era antropólogo y místico-poeta. Y como todos los místicos, persona tolerante de diálogo, de encuentro, de Espíritu.Hay un momento y espacio para la apologética. El aire que se respira en este blog es místico- espiritual( que incluye ya la apologética, pero que no hace falta que nadie nos venga con el número de artículo correspondiente. No hace falta. El Espíritu sopla donde quiere.

Los blogs que buscan controversia están en otro nudo de la Red. Saludos.Luz del yermo

Manuel. dijo...

En todas las religiones hay siempre una corriente más devocional y una corriente más mística. La hay en el budismo, y la hay en el cristianismo. En ambas religiones los maestros dicen: el que habla no sabe, el que sabe no habla. Aquí conocemos las verdades de nuestra fe, pero sabemos que ellas son punto de partida y no límite. Aquí venimos a compartir lo común, y no a juzgar al otro. Aquí conocemos las limitaciones de nuestra Iglesia, pero siempre miramos y buscamos más allá. Así es nuestra fidelidad: creemos y crecemos creativamente.

Carmen dijo...

Hay muchísimos testimonios de personas que perdieron el temor ante el mal y la adversidad. Es porque su corazón está lleno de la presencia de Dios. Del amor y la misericordia al prójimo y a todas las criaturas que son obra del Señor. Por eso se pierde el miedo al infierno y algunas veces decimos que el infierno no existe.

Actualmente en mi país los insultos y la violencia se han hecho el pan de todos los días. Es nuestra realidad. Pero así como es horrible y espantosa la violencia, así tratamos también de mantenernos con fe, sacando fuerzas de flaqueza y confesamos que creemos en Dios y en su Santa Madre, la Virgen María.

Cuando nos topamos con la maldad de frente y cuando nos toca vivir en nuestras familias enfermedades terminales, nos preguntamos ¿Dónde está Dios? Así también se preguntarán miles y miles de personas a quienes les ha tocado vivir guerras, terremotos, inundaciones y la muerte.

¿Existe el cielo, existe el infierno? ¿O están aquí en la tierra, en nuestros corazones?

Anónimo dijo...

"Si Dios estuvo en la cruz de Jesús, si compartió de ese modo los horrores de la historia, entonces su acción en la resurrección es creíble, al menos para los crucificados". Jon Sobrino, sj
rescata con su muerte a hombres y mujeres, a toda la humanidad crucificada-resucitada a quienes les corresponde cuidar y respetar al resto de la Creación...esto creo.

Anónimo dijo...

¿Cuales son las verdades de nuestra fe, padre Manuel?

¿Que Dios es amor? No hay ningún problema en aceptar eso.

¿Que debemos comportarnos con los demás como nos gustaría que se comportasen con nosotros? Perfecto.

¿Que debemos ayudar a los más pobres y débiles? Seguro.

Pero esas no son verdades específicas de nuestra fe. Lo específico de nuestra fe está claramente definido por los dogmas, y los dogmas no son simples puntos de partida. Son también límites.

No cabe polemizar sobre la existencia del infierno eterno. Es un dogma y como tal de obligada aceptación por los católicos y más si se es sacerdote.

¿Cree usted en el infierno eterno, padre Manuel?

El que habla no sabe y el que sabe no habla, como dijo el chino Lao Tse hace más de dos mil años, pero la Iglesia Católica, sus Papas, sus Doctores y sus teólogos han hablado mucho. Y llega un momento en que la soga aprieta demasiado el cuello y se respira mal.

Grandes sabios y grandes santos tiene en su haber la iglesia católica pero no lo han sido por su profunda aceptación de los dogmas sino por su vida dedicada a los demás y a la autoperfección.

"Sed buenos si podéis" decía San Felipe Neri. Un hermosísimo ejemplo de caridad para con el prójimo y de comprensión de la naturaleza humana. Felipe Neri hablaba poco. San Ignacio de Loyola, amigo suyo, le tenía celos porque sabía que en su sencillez era mejor que él.

Felipe Neri jamás consiguió leer los "Ejercicios Espirituales" que le regaló su amigo Ignacio. Era algo demasiado complicado para él.

Necesitamos llevar una vida más espiritual -más plena- y entonces nos acercamos al Evangelio y a la Iglesia. Queremos ir en esa dirección porque oímos una música muy bonita que nos atrae. Y conforme nos vamos acercando empezamos a escuchar una letra que no nos gusta tanto, que incluso nos desagrada. ¿Que hacemos entonces? ¿A donde vamos? ¿Fingimos creer y aceptar todo para poder compartir con otras personas nuestras inquietudes y necesidad de trascendencia?

Y si no estamos dispuestos a aceptar por obligación aquello que no podemos en conciencia, entonces estamos condenados a la soledad.

Analía dijo...

Simplemente, mi saludo de fELIZ PASCUA Manuel!

Un abrazo!

SAN dijo...

Un Dios resucitado es el que inspira la comunión de corazones, la profunda intimidad, la capacidad de tender puentes y relacionarnos sin barrera. Allá donde, más allá de un "yo" o un "tú" surge un "nosotros", algo nuevo se genera, un sepulcro se vacía y vendas inútiles caen. Allá donde un hombre o una mujer se arriesgan a amar dejando todas las seguridades en otras manos; allá donde alguien es capaz de escuchar, ponerse en el lugar de otros, compartir las preocupaciones o los éxitos, desear el bien ajeno, algo nuevo se genera, un sepulcro se vacía y vendas inútiles caen al suelo. Allá donde alguien piensa en las necesidades de otros con tanta intensidad como en las propias, donde se busca la concordia por encima del conflicto y la humanidad común por encima de las diferencias, algo nuevo se genera, un sepulcro se vacía y vendas inútiles caen al suelo.
¡Feliz Pascua!

Ser parte de todo...

¡Oh Dios! Somos uno contigo. Tú nos has hecho uno contigo. Tú nos has enseñado que si permanecemos abiertos unos a otros Tú moras en nosotros. Ayúdanos a mantener esta apertura y a luchar por ella con todo nuestro corazón. Ayúdanos a comprender que no puede haber entendimiento mutuo si hay rechazo. ¡Oh Dios! Aceptándonos unos a otros de todo corazón, plenamente, totalmente, te aceptamos a Ti y te damos gracias, te adoramos y te amamos con todo nuestro ser, nuestro espíritu está enraizado en tu Espíritu. Llénanos, pues, de amor y únenos en el amor conforme seguimos nuestros propios caminos, unidos en este único Espíritu que te hace presente en el mundo, y que te hace testigo de la suprema realidad que es el amor. El amor vence siempre. El amor es victorioso. AMÉN.
-Thomas Merton-

Para intercambiar comentarios sobre Thomas Merton y otros maestros contemporaneos del espíritu.