
Para intercambiar comentarios sobre Thomas Merton y otros maestros contemporaneos del espíritu.
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martes, 21 de abril de 2009
Krishnamurti: El corazón vacío.

Ser parte de todo...
-Thomas Merton-
Santidad es descubrir quién soy...
“Es cierto decir que para mí la santidad consiste en ser yo mismo y para ti la santidad consiste en ser tú mismo y que, en último término, tu santidad nunca será la mía, y la mía nunca será la tuya, salvo en el comunismo de la caridad y la gracia. Para mí ser santo significa ser yo mismo. Por lo tanto el problema de la santidad y la salvación es en realidad el problema de descubrir quién soy yo y de encontrar mi yo verdadero… Dios nos deja en libertad de ser lo que nos parezca. Podemos ser nosotros mismos o no, según nos plazca. Pero el problema es este: puesto que Dios solo posee el secreto de mi identidad, únicamente él puede hacerme quien soy o, mejor, únicamente Él puede hacerme quien yo querré ser cuando por fin empiece plenamente a ser. Las semillas plantadas en mi libertad en cada momento, por la voluntad de Dios son las semillas de mi propia identidad, mi propia realidad, mi propia felicidad, mi propia santidad” (Semillas de contemplación).
LA DANZA GENERAL.
Thomas Merton.
ORACIÓN DE CONFIANZA...
“Señor Dios mío, no tengo idea de hacia dónde voy. No conozco el camino que hay ante mí. No tengo seguridad de dónde termina. No me conozco realmente, y el hecho de que piense que cumplo tu voluntad, no significa que realmente lo haga. Pero creo que el deseo de agradarte te agrada realmente. Y espero tener este deseo en todo lo que estoy haciendo. Espero no hacer nunca nada aparte de tal deseo. Y sé que si hago esto, tú me llevarás por el camino recto, aunque yo no lo conozca. Por lo tanto, siempre confiaré en ti aunque parezca perdido y a la sombra de la muerte. No temeré, pues tú estás siempre conmigo y no me dejarás que haga frente solo a mis peligros
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5 comentarios:
Qué fácil y qué complicado, allí estaba la paloma, en la ventana. Como está también la poesía... Esta vez dejo ésta, de don Pablo (no de Tarso, sino Neruda)
Y fue a esa edad... Llegó la poesía
a buscarme. No sé, no sé de dónde
salió, de invierno o río.
No sé cómo ni cuándo,
no, no eran voces, no eran
palabras, ni silencio,
pero desde una calle me llamaba,
desde las ramas de la noche,
de pronto entre los otros,
entre fuegos violentos
o regresando solo,
allí estaba sin rostro
y me tocaba.
Yo no sabía qué decir, mi boca
no sabía
nombrar,
mis ojos eran ciegos,
y algo golpeaba en mi alma,
fiebre o alas perdidas,
y me fui haciendo solo,
descifrando
aquella quemadura,
y escribí la primera línea vaga,
vaga, sin cuerpo, pura
tontería,
pura sabiduría
del que no sabe nada,
y vi de pronto
el cielo
desgranado
y abierto,
planetas,
plantaciones palpitantes,
la sombra perforada,
acribillada
por flechas, fuego y flores,
la noche arrolladora, el universo.
Y yo, mínimo ser,
ebrio del gran vacío
constelado,
a semejanza, a imagen
del misterio,
me sentí parte pura
del abismo,
rodé con las estrellas,
mi corazón se desató en el viento.
Hay algo muy elusivo en el uso de la palabra "Dios" en Krishnamurti que siempre me ha dejado perplejo. Parece que con una mano va negando y con otra afirmando a Dios. Eso le da un valor contemplativo a su ateismo, porque es provisional y no sistemático.
Leo el texto y los comentarios, y me quedo pensando: ¿Es realmente ateo K? Yo creo que más bien es radicalmente creyente, y por eso rechaza nuestras pobres imágenes de lo divino. K se lanza a un abismo que asusta a la mayoría, sin nada a lo que aferrarse. No obstante dice cosas que no comparto, pero, como dice Manuel, ayuda mucho a mi fe, sale fortalecida.
¡Para enmarcar en ébano!, la conceptuación de espiritualidad y ética de Merton (que has colocado presidiendo el margen derecho del blog). Las copio literalmente en mi agenda.
P.Manuel me permito citar a Nowen en un libro que acabo de leer:
"Para conocer a Dios en el mundo, se necesita conocerlo mediante el corazón. Conocerlo mediante el corazón es el objetivo de la disciplina contemplativa. Es una disciplina muy difícil, especialmente para aquellos que somos personas "sesudas". Pero, si tomamos la tarea del ministerio en serio, tenemos que estar dispuestos a emprender la lucha dura y a veces angustiosa, de romper con todas nuestras defensas mentales y de conocer a nuestro Dios mediante el corazón."Payasadas en Roma" (Reflexiones sobre la soledad, el celibato, la oración y la contemplación).Ed.Lumen 1997.
Gracias por esta entrada, abre camino a la fe, a la verdad, a la contemplación, a la poesía, a Dios.
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