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sábado, 11 de abril de 2009

SÁBADO DE GLORIA.


"El Sábado de Gloria cumple también una misión importante en el camino hacia nuestra plenitud. Hoy la liturgia nos invita a estar todo el día ante el sepulcro de Jesús muerto. Y nos invita también a entrar en el propio sepulcro, en la propia profundidad, y ser allí uno con el motivo de nuestra existencia, con las raíces de nuestra vida. Cristo no sólo ha muerto nuestra muerte, sino que estuvo muerto tres días enteros. No pudo hacer otra cosa, no pudo sentir nada más, estaba sin vida, impedido de toda comunicación. En el sepulcro, Cristo vivió la muerte en la soledad absoluta donde no llega ninguna palabra de amor.

El Sábado de Gloria nos dice que a nuestra soledad, a nuestro frío, a nuestra rigidez, allí llegó Cristo. Y allí donde normalmente reina la muerte, ahora, allí, vive su amor. Allí, donde estamos incomunicados con la vida, allí nos alcanza con su palabra de amor. Cristo descendió al reino de los muertos, descendió a los infiernos, al sheol, como dicen los judíos... Cristo descendió a nuestras sombras, a nuestro inconsciente para redimir todo aquello que está sepultado en nuestra sombra".
ANSELM GRÜN.

1 comentario:

Adriana Paoletta dijo...

bELLÍSIMA Y HONDA INTERPRETACIÓN DE LA MUERTE DE cRISTO.Grün es un garn maestro!
Gracias por tu blog Manuel!

un abrazo de luz
Adriana

Ser parte de todo...

¡Oh Dios! Somos uno contigo. Tú nos has hecho uno contigo. Tú nos has enseñado que si permanecemos abiertos unos a otros Tú moras en nosotros. Ayúdanos a mantener esta apertura y a luchar por ella con todo nuestro corazón. Ayúdanos a comprender que no puede haber entendimiento mutuo si hay rechazo. ¡Oh Dios! Aceptándonos unos a otros de todo corazón, plenamente, totalmente, te aceptamos a Ti y te damos gracias, te adoramos y te amamos con todo nuestro ser, nuestro espíritu está enraizado en tu Espíritu. Llénanos, pues, de amor y únenos en el amor conforme seguimos nuestros propios caminos, unidos en este único Espíritu que te hace presente en el mundo, y que te hace testigo de la suprema realidad que es el amor. El amor vence siempre. El amor es victorioso. AMÉN.
-Thomas Merton-

Para intercambiar comentarios sobre Thomas Merton y otros maestros contemporaneos del espíritu.