Seguidores

sábado, 25 de abril de 2009

Pajaros del desasosiego.


"Hace veinte años
alguien a media noche apretó
contra su cuerpo mi cuerpo
y dibujó en mí una ventana
por la que más tarde se asomarían
unos pajaros blancos
que la gente
con el sonido irónico de las palabras
fue conviertiendo en negros y enfurecidos
pájaros del desasosiego.

Pasaron veinte años
y la ventana permanece abierta...
Pasarán veinte años
y este poema será desempolvado
por un muchacho a quien la gente
(con el mismo cuchillo con que cercena
el pan de cada día)
habrá herido y dibujado una ventana
para que otros pájaros
violentados por la misma ironía de las palabras
pongan en peligro la belleza del mundo.
(Del libro: "La ventana doméstica". Juan Carlos Valls.Iduna, 2008, USA)

4 comentarios:

SAN dijo...

Bello poema.
¿Y si lanzásemos a esos pájaros del desasosiego versos, poesía? Es posible que lográramos extinguirlos. Por si acaso, dejo este poema de Celaya, “La poesía es un arma cargada de futuro”:

" Cuando ya nada se espera personalmente exaltante
mas se palpita y se sigue más acá de la conciencia,
fieramente existiendo, ciegamente afirmando,
como un pulso que golpea las tinieblas,

cuando se miran de frente
los vertiginosos ojos claros de la muerte,
se dicen las verdades:
las bárbaras, terribles, amorosas crueldades:

Se dicen los poemas
que ensanchan los pulmones de cuantos, asfixiados,
piden ser, piden ritmo,
piden ley para aquello que sienten excesivo.

Con la velocidad del instinto,
con el rayo del prodigio,
como mágica evidencia, lo real se nos convierte
en lo idéntico a sí mismo.

Poesía para el pobre, poesía necesaria
como el pan de cada día,
como el aire que exigimos trece veces por minuto,
para ser y en tanto somos dar un sí que glorifica.

Porque vivimos a golpes, porque apenas si nos dejan
decir que somos quienes somos,
nuestros cantares no pueden ser sin pecado un adorno.
Estamos tocando el fondo.

Maldigo la poesía concebida como un lujo
cultural por los neutrales
que, lavándose las manos, se desentienden y evaden.
Maldigo la poesía de quien no toma partido hasta mancharse.

Hago mías las faltas. Siento en mí a cuantos sufren
y canto respirando.
Canto, y canto, y cantando más allá de mis penas
personales, me ensancho.

Quisiera daros vida, provocar nuevos actos,
y calculo por eso con técnica, qué puedo.
Me siento un ingeniero del verso y un obrero
que trabaja con otros a España en sus aceros.

Tal es mi poesía: Poesía-herramienta
a la vez que latido de lo unánime y ciego.
Tal es, arma cargada de futuro expansivo
con que te apunto al pecho.

No es una poesía gota a gota pensada.
No es un bello producto. No es un fruto perfecto.
Es algo como el aire que todos respiramos
y es el canto que espacia cuanto dentro llevamos.

Son palabras que todos repetimos sintiendo
como nuestras, y vuelan. Son más que lo mentado.
Son lo más necesario: Lo que no tiene nombre.
Son gritos en el cielo, y en la tierra, son actos. "

Manuel. dijo...

Me gusta mucho el poema que nos regalas, SAN; lo recuerdo cantado por algún bardo del continente americano, y por algún otro. GRacias por traerlo a la memoria y al blog.

Anónimo dijo...

Hermosa imagen, la del corazón abierto, mientras echan a volar los pájaros del desasosiego. Muchas cosas hoy nos hacen sangrar, noticias cotidianas que parece anuncios de tiempos aun peores. La poesia, sin embargo, como recuerda SAN, es un arma cargada de futuro. Hagamos poesía, o mejor, seamos poetas todos.

Anónimo dijo...

La poesía es un buen hilo conductor para el espíritu y la justicia. Una bonita imagen para el desasosiego y una gran fuerza la del poema que ha traído SAN.

Eduardo

Ser parte de todo...

¡Oh Dios! Somos uno contigo. Tú nos has hecho uno contigo. Tú nos has enseñado que si permanecemos abiertos unos a otros Tú moras en nosotros. Ayúdanos a mantener esta apertura y a luchar por ella con todo nuestro corazón. Ayúdanos a comprender que no puede haber entendimiento mutuo si hay rechazo. ¡Oh Dios! Aceptándonos unos a otros de todo corazón, plenamente, totalmente, te aceptamos a Ti y te damos gracias, te adoramos y te amamos con todo nuestro ser, nuestro espíritu está enraizado en tu Espíritu. Llénanos, pues, de amor y únenos en el amor conforme seguimos nuestros propios caminos, unidos en este único Espíritu que te hace presente en el mundo, y que te hace testigo de la suprema realidad que es el amor. El amor vence siempre. El amor es victorioso. AMÉN.
-Thomas Merton-

Para intercambiar comentarios sobre Thomas Merton y otros maestros contemporaneos del espíritu.