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martes, 2 de febrero de 2010

MISTICOS PELIGROSOS


“El hombre mas peligroso en el mundo es el contemplativo que no es dirigido por nadie, que confía en sus propias visiones, que obedece a la atracción de una voz interior, pero no quiere escuchar a los demás. Identifica la voluntad de Dios con cualquier cosa que le haga sentir en su corazón un gran, calido y dulce bienestar interior. Cuanto más dulce y calido es el sentimiento, tanto mas convencido esta de su infalibilidad. Y si la pura fuerza de la confianza en si mismo se comunica a otras personas y produce en ellas la impresión de que es realmente un santo, semejante hombre puede causar la ruina de una ciudad, una orden religiosa e incluso una nación. El mundo esta cubierto por las cicatrices que han dejado en su carne semejantes visionarios”. (Thomas Merton; NSC, 205)

2 comentarios:

ines dijo...

Para seguir a Jesús por el camino que nos propone es básico confiar en alguien con quién confrontar las alegrías y tristezas, las luces y oscuridades de nuestro corazón.
El discernimiento espiritual da frutos de alegría y paz al confrontar lo vivido con alguien que ya ha caminado por estos senderos, y que pueda confirmarnos en el camino elegido.

San dijo...

Ejercer el poder, tener influencia sobre voluntades y conciencias, por obra y gracia de convencerse a sí mismo y/o a los demás de que se está en posesión del conocimiento verdadero de la voluntad divina, es siempre la peor y más cruel de las tiranías. Y, desde el cristianismo, el mayor de los contrasentidos. Así obran los que, desde cualquier institución o estamento, usan a Cristo, que es Amor y Libertad, para atrapar al hombre en una red de miedos, leyes y vasallajes.

Ser parte de todo...

¡Oh Dios! Somos uno contigo. Tú nos has hecho uno contigo. Tú nos has enseñado que si permanecemos abiertos unos a otros Tú moras en nosotros. Ayúdanos a mantener esta apertura y a luchar por ella con todo nuestro corazón. Ayúdanos a comprender que no puede haber entendimiento mutuo si hay rechazo. ¡Oh Dios! Aceptándonos unos a otros de todo corazón, plenamente, totalmente, te aceptamos a Ti y te damos gracias, te adoramos y te amamos con todo nuestro ser, nuestro espíritu está enraizado en tu Espíritu. Llénanos, pues, de amor y únenos en el amor conforme seguimos nuestros propios caminos, unidos en este único Espíritu que te hace presente en el mundo, y que te hace testigo de la suprema realidad que es el amor. El amor vence siempre. El amor es victorioso. AMÉN.
-Thomas Merton-

Para intercambiar comentarios sobre Thomas Merton y otros maestros contemporaneos del espíritu.