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viernes, 2 de marzo de 2012

THOMAS MERTON ESCRIBIÓ...

“El tiempo de confiar en las estructuras ha desaparecido. Son buenas y debieran ayudarnos, y nosotros debiéramos hacer lo mejor que pudiéramos con ellas. Pero quizá sean abolidas, y si todo se nos arrebata, ¿Qué hacemos a continuación?”. DA,300)

“Lo esencial de la vida monástica no está vinculado a edificios, a vestimentas, ni siquiera está necesariamente asociado a una regla. Reside en algo más profundo que una regla. Tiene que ver con esto de la completa transformación interna. El resto sirve a ese propósito”. (DA, 301)

“El monje pertenece al mundo, pero el mundo le pertenece a él en tanto en cuanto se haya dedicado por completo a liberarse de él para así liberarlo. No se puede tan solo sumergirse en el mundo y dejarse arrastrar por él. Eso no es la salvación”. (DA, 302)

“Allí donde se encuentre alguien capaz de dar algún tipo de dirección e instrucción a un pequeño grupo que intente amar y servir a Dios y alcanzar la unión con él, con toda probabilidad se dará algún tipo de monasticismo. Ese monasticismo no puede extinguirse. Es imperecedero. Representa un instinto del corazón humano, así como un carisma donado por Dios al hombre. No depende de factores culturales, sociológicos o psicológicos. Es algo mucho más hondo”. (DA, 303)

3 comentarios:

Inés dijo...

...la completa transformación interna...
Me llamó la atención esta referencia de Merton a la conversión interior, según interpreto, y que es lo esencial en el camino de salvación, de conversión, de santidad que emprendemos cada día.
Gracias por el blog, saludos cordiales,
Hna. Inés aci

Alimontero dijo...

Hola Manuel, me ha gustado mucho llegar aquí porque mi corazón resonó...

un gran abrazo,

Ali, Chile

lourdes dijo...

gracias

Ser parte de todo...

¡Oh Dios! Somos uno contigo. Tú nos has hecho uno contigo. Tú nos has enseñado que si permanecemos abiertos unos a otros Tú moras en nosotros. Ayúdanos a mantener esta apertura y a luchar por ella con todo nuestro corazón. Ayúdanos a comprender que no puede haber entendimiento mutuo si hay rechazo. ¡Oh Dios! Aceptándonos unos a otros de todo corazón, plenamente, totalmente, te aceptamos a Ti y te damos gracias, te adoramos y te amamos con todo nuestro ser, nuestro espíritu está enraizado en tu Espíritu. Llénanos, pues, de amor y únenos en el amor conforme seguimos nuestros propios caminos, unidos en este único Espíritu que te hace presente en el mundo, y que te hace testigo de la suprema realidad que es el amor. El amor vence siempre. El amor es victorioso. AMÉN.
-Thomas Merton-

Para intercambiar comentarios sobre Thomas Merton y otros maestros contemporaneos del espíritu.