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jueves, 8 de agosto de 2013

AMAR AL MUNDO

 "Ciertamente hay que amar al mundo, porque Dios amó al mundo y envió a Su hijo al mundo para salvarlo. Aquí el MUNDO significa el cosmos y todo está centrado en Dios, todo Le busca. El cristianismo debería hacernos "más visiblemente humanos", apasionadamente preocupados por todo lo bueno que existe, que quiere crecer en el mundo y que no puede hacerlo sin nosotros.
 La indiferencia estoica cultivada por un cierto tipo de espiritualidad cristiana es, por tanto, una tentación diabólica y un vaciamiento de piedad, interés, así como endurecimiento del corazón, regresión y aislamiento.
Los que aman al mundo en sentido equivocado, lo aman por su propio bien, lo explotan por su propio bien. Quienes lo aman verdaderamente, lo desarrollan, trabajan en él por Dios, para que Dios pueda revelarse en él". 

Thomas Merton
Diarios, 1960.

1 comentario:

Rosa dijo...

¡Qué preciosidad! Me encanta, me encanta Tomas Merton, todo lo que dice. Este hombre es un santo. Es muy profundo todo lo que dice, me llega al corazón, al alma.

Gracias, muchas gracias por este blog. Apunto todas estas obras, que voy a leer. Me ayuda mucho.

¡Gracias!

Ser parte de todo...

¡Oh Dios! Somos uno contigo. Tú nos has hecho uno contigo. Tú nos has enseñado que si permanecemos abiertos unos a otros Tú moras en nosotros. Ayúdanos a mantener esta apertura y a luchar por ella con todo nuestro corazón. Ayúdanos a comprender que no puede haber entendimiento mutuo si hay rechazo. ¡Oh Dios! Aceptándonos unos a otros de todo corazón, plenamente, totalmente, te aceptamos a Ti y te damos gracias, te adoramos y te amamos con todo nuestro ser, nuestro espíritu está enraizado en tu Espíritu. Llénanos, pues, de amor y únenos en el amor conforme seguimos nuestros propios caminos, unidos en este único Espíritu que te hace presente en el mundo, y que te hace testigo de la suprema realidad que es el amor. El amor vence siempre. El amor es victorioso. AMÉN.
-Thomas Merton-

Para intercambiar comentarios sobre Thomas Merton y otros maestros contemporaneos del espíritu.