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lunes, 5 de agosto de 2013

TODO ESTÁ EN VIVIR.

"La idea de tener una espiritualidad puede ser una peligrosa ilusión. Mi espiritualidad no es un compartimento separado de mi vida, sino mi vida misma. Así podemos comprender lo que Merton escribía a Etta Gullick: se niega a separar la oración del resto de la vida, como si unas veces fuéramos espirituales y otras no. Merton le escribe a Etta: "Si obedezco a Dios en todo, ¿dónde está mi vida espiritual? Se fue por la ventana" (18 de enero de 1963).
 Precisamentre porque no debemos de considerar la espiritualidad como algo que tenemos como parte de nuestra vida, sino como algo que somos y vivimos, por esa misma razón, y todavía más, necesitamos darnos cuenta de que hemos de entender la oración contemplativa a través de la experiencia y no a través de las palabras.
 En 1966 Thomas Merton escribía:
 "No quiero escribir sobre cosas espirituales... Poco a poco he llegado a sentir náuseas al hablar de la contemplación. Bueno, excepto cuando necesito hacerlo. Las palabras parecen demasiado vacías y triviales. No me siento como para hilvanar cantidad de palabras sobre Dios y la oración. De hecho me siento inmensamente pobre e inseguro; mas no me preocupo, me conformo con vivir".

"ME CONFORMO CON VIVIR"... Estas brevísimas palabras pueden resumir bien todo lo que he tratado de decir sobre la espiritualidad contemplativa".

William H. Shannon
"Silencio en llamas"

2 comentarios:

Sol dijo...

Esto es esencial para vivir con plenitud. No tiene sentido dividir la vida en estancos: "la vida espiritual" y "lo demás". Porque la vida es de una sola pieza. Todo es espiritual, hasta lo más trivial, cuando se vive con y desde Dios.

ana dijo...

tremendo

Ser parte de todo...

¡Oh Dios! Somos uno contigo. Tú nos has hecho uno contigo. Tú nos has enseñado que si permanecemos abiertos unos a otros Tú moras en nosotros. Ayúdanos a mantener esta apertura y a luchar por ella con todo nuestro corazón. Ayúdanos a comprender que no puede haber entendimiento mutuo si hay rechazo. ¡Oh Dios! Aceptándonos unos a otros de todo corazón, plenamente, totalmente, te aceptamos a Ti y te damos gracias, te adoramos y te amamos con todo nuestro ser, nuestro espíritu está enraizado en tu Espíritu. Llénanos, pues, de amor y únenos en el amor conforme seguimos nuestros propios caminos, unidos en este único Espíritu que te hace presente en el mundo, y que te hace testigo de la suprema realidad que es el amor. El amor vence siempre. El amor es victorioso. AMÉN.
-Thomas Merton-

Para intercambiar comentarios sobre Thomas Merton y otros maestros contemporaneos del espíritu.