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martes, 24 de septiembre de 2013

EL MONJE NO ES DEL MUNDO, PERO SÍ DE SU TIEMPO.

"El monasterio no debe ser de ninguna manera un simple enclave de seres humanos excéntricos y aparentemente arcaicos que se han rebelado contra el mundo de la ciencia, dándole despectivamente la espalda".

"Debemos hacer frente resueltamente al hecho de que el monasterio no es un ghetto y que no se beneficiará si permanece siéndolo".

"En el monasterio no sólo debe haber auténticos hombres de oración, sino también hombres que puedan comunicar una parte de su entendimiento y experiencia a los demás".

"La experiencia monástica necesita ser comunicable en términos que no resulten totalmente extraños para el hombre moderno".

"Para comprender hoy en día lo que es la oración necesitamos comprender al hombre, y comprenderlo dentro de su situación histórica actual".

 "La formación espiritual y teológica del monje no pueden tener sentido si no está relacionada con el mundo de nuestro tiempo".

"El monje debe poder comprender los problemas más importantes de nuestro tiempo y ver su propia vocación monástica a la luz de estos problemas".

"Debemos formar monjes que sean capaces de abarcar en su conciencia contemplativa no solamente las dimensiones teológicas del Misterio de Cristo, sino también las posibilidades de nuevo entendimiento que ofrecen las tradiciones no cristianas y el mundo moderno de la ciencia y la revolución".

"Nunca hay que olvidar que la vida monástica es una manera especial de vivir el Evangelio".

Thomas Merton
"Acción y contemplación"

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Ser parte de todo...

¡Oh Dios! Somos uno contigo. Tú nos has hecho uno contigo. Tú nos has enseñado que si permanecemos abiertos unos a otros Tú moras en nosotros. Ayúdanos a mantener esta apertura y a luchar por ella con todo nuestro corazón. Ayúdanos a comprender que no puede haber entendimiento mutuo si hay rechazo. ¡Oh Dios! Aceptándonos unos a otros de todo corazón, plenamente, totalmente, te aceptamos a Ti y te damos gracias, te adoramos y te amamos con todo nuestro ser, nuestro espíritu está enraizado en tu Espíritu. Llénanos, pues, de amor y únenos en el amor conforme seguimos nuestros propios caminos, unidos en este único Espíritu que te hace presente en el mundo, y que te hace testigo de la suprema realidad que es el amor. El amor vence siempre. El amor es victorioso. AMÉN.
-Thomas Merton-

Para intercambiar comentarios sobre Thomas Merton y otros maestros contemporaneos del espíritu.