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martes, 25 de marzo de 2014

HAZ LO QUE HACES

"Todavía recuerdo uno de mis profesores de Sagrada Escritura durante mis años de seminario. Cosa curiosa, lo que recuerdo de él no es lo que me enseñó de Sagrada Escritura, sino una cita de la Imitación de Cristo, que solía repetirnos. Son tres palabras en latín: Haz lo que haces (Age quod agis). Dichas palabras eran una recomendación para que pusiéramos por lo menos una atención ordinaria a la clase, aquella clase en que muchos alumnos hacían otras cosas, menos estudiar la Sagrada Escritura. Haz lo que haces significa: haz lo que se supone que estás haciendo en este momento y no otra cosa.
 Haz lo que haces es un importante principio de la vida espiritual. Necesitamos hacer lo que estamos haciendo. Alguien podría replicar: ¿no es eso una perogrullada?, ¿No estamos haciendo siempre precisamente aquello que estamos haciendo? No. No es una repetición tonta. Desgraciadamente en muchos casos, cuando estamos haciendo algo, no estamos haciendo eso mismo... Parece que lo estamos haciendo, pero realmente estamos haciendo otra cosa...
Thich Nhat Hanh cuenta que un día fue a verlo Jim Forest, el lider de la Sociedad Internacional de Reconciliación. Cenaron los dos. Nhat Hanh acostumbraba lavar los platos antes de servir el te y el postre, y Jim se ofreció a hacerlo, mientras su anfitrión preparaba el te. Pero Nhat Hanh le dijo: Se me hace que tú no sabes lavar los platos... Jim soltó la risa y le dijo: Claro que sí sé lavar los platos. Los he lavado toda mi vida. Pero el monje replicó: No, Jim, tú estarías lavando los platos para tomar el té y el postre. Así no se lavan los platos. Hay que lavar los platos para lavar los platos...".
Pienso que en esta sencilla afirmación hay una sabiduría más profunda que lo que a primera vista captamos: Hay que lavar los platos para lavar los platos. Es lo mismo que dice la Imitación de Cristo: Haz lo que haces".

William H. Shannon
"Silencio en Llamas".

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¡Oh Dios! Somos uno contigo. Tú nos has hecho uno contigo. Tú nos has enseñado que si permanecemos abiertos unos a otros Tú moras en nosotros. Ayúdanos a mantener esta apertura y a luchar por ella con todo nuestro corazón. Ayúdanos a comprender que no puede haber entendimiento mutuo si hay rechazo. ¡Oh Dios! Aceptándonos unos a otros de todo corazón, plenamente, totalmente, te aceptamos a Ti y te damos gracias, te adoramos y te amamos con todo nuestro ser, nuestro espíritu está enraizado en tu Espíritu. Llénanos, pues, de amor y únenos en el amor conforme seguimos nuestros propios caminos, unidos en este único Espíritu que te hace presente en el mundo, y que te hace testigo de la suprema realidad que es el amor. El amor vence siempre. El amor es victorioso. AMÉN.
-Thomas Merton-

Para intercambiar comentarios sobre Thomas Merton y otros maestros contemporaneos del espíritu.