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lunes, 31 de marzo de 2014

LA ASCESIS EMPIEZA POR LA PROPIA ACEPTACIÓN

"El signo de una ascesis enfermiza aparece cuando el ser humano se enfada consigo mismo. Lucha contra sí mismo, porque no puede asumir lo que ha descubierto en su interior. Una ascesis sana parte siempre de la aceptación de uno mismo. Solo puedo transformar lo que he aceptado. Sólo puedo avanzar si acepto ante mí mismo dónde me encuentro. Hay personas que se identifican con altos ideales. Se las puede comparar con aquellos que cuelgan de una barra fija sin tocar el suelo. Pueden hacer todos los esfuerzos que quieran, pero nunca subirán más arriba. La causa del duro juicio que tienen de sí mismas radica en que las personas no han descubierto la imagen de Dios en ellas y persiguen una imagen ideal que se han fabricado. Sólo cuando reconozca que me encuentro en el nivel más bajo, puedo subir paso a paso.
 La ascesis insana parte de ideales externos, sin tener en cuenta la estructura del alma humana. Violenta el alma y el cuerpo. La ascesis sana, por el contrario, ejercita lo que hay y extrae de dentro las fuerzas que Dios ha depositado en nosotros. Tiene en cuenta la psique humana y trabaja en ella para que llegue a ser sana e íntegra"-

Anselm Grün
"Un largo y gozoso camino. Las claves de mi vida"
Sal Terrae, 2004

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Ser parte de todo...

¡Oh Dios! Somos uno contigo. Tú nos has hecho uno contigo. Tú nos has enseñado que si permanecemos abiertos unos a otros Tú moras en nosotros. Ayúdanos a mantener esta apertura y a luchar por ella con todo nuestro corazón. Ayúdanos a comprender que no puede haber entendimiento mutuo si hay rechazo. ¡Oh Dios! Aceptándonos unos a otros de todo corazón, plenamente, totalmente, te aceptamos a Ti y te damos gracias, te adoramos y te amamos con todo nuestro ser, nuestro espíritu está enraizado en tu Espíritu. Llénanos, pues, de amor y únenos en el amor conforme seguimos nuestros propios caminos, unidos en este único Espíritu que te hace presente en el mundo, y que te hace testigo de la suprema realidad que es el amor. El amor vence siempre. El amor es victorioso. AMÉN.
-Thomas Merton-

Para intercambiar comentarios sobre Thomas Merton y otros maestros contemporaneos del espíritu.