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sábado, 7 de junio de 2008

Correspondencia.

Mi querido hermano Pe. Manuel,Aquí quien vos escribe es un lector (anónimo hasta ahora) de tu blog. Me llamo Luís Ferreira, soy un "hermano separado" sirviendo a Dios y a mi Comunidad en Madrid, España. Hace meses (¡si no un año ya!) que paseo por tu blog. Me encanta leer los post y también porque tenemos gustos literarios muy parecidos.Pertenezco a la Iglesia Presbiteriana y hace 10 años que he sido enviado a cuidar de una pequeña comunidad en un pueblito a los alrededores de la Comunidad de Madrid. Hoy estaba leyendo tu blog y me he enterado de que tus superiores le envían a estudiar aquí en Madrid. ¡Qué alegría sentí por ti! Creo que será una bendición para tu vida sacerdotal y para la Iglesia.Hace dos años, en una convivencia y retiro que hice con mi Comunidad, usamos el libro de Henry Nouwen (El regreso del Hijo Prodigo). Fue una maravilla. Lo que hicimos fue usar el libro y la pintura (dimos una copia a cada participante) y las charlas la hicimos desde la perspectiva de cada personaje de la parábola. Al final de la convivencia todos disfrutamos de la gran verdad que el Pe. Henry afirma en su libro: la meta de Dios es que nos tornemos, nos convirtamos en Él... ser como el Padre. ¡Qué maravillosa verdad!Me encantan los libros de Thomas Merton también. La primera vez que tuve contacto con sus escritos fue ya por el año 2000 y más profundamente en el año 2003 cuando estuve haciendo unos estudios en EEUU. Cuanto me alegro que Nuestro Padre nos haya dado hombres así para edificar a su Iglesia y a Su pueblo. Ojalá podamos captar todo lo que quisieron transmitir.Bueno, solo quería animarte a seguir con tu caminata y con tu blog. Es una maravilla.Perdóname la libertad en escribirte y en considerarme hermano. Aunque no disfrutemos de total comunión con Roma, yo particularmente me siento conectado y parte (aunque separado en lo que es visible) de la Iglesia de Cristo. Espero que tengamos el privilegio de poder tomar un café juntos. Ah, por cierto, soy brasileño, por si no habías dado cuenta por mi forma de escribir.
Un fuerte abrazo.En el Cristo que nos Une y nos llama a Seguirle,
Luís C. Ferreira, rev.

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Ser parte de todo...

¡Oh Dios! Somos uno contigo. Tú nos has hecho uno contigo. Tú nos has enseñado que si permanecemos abiertos unos a otros Tú moras en nosotros. Ayúdanos a mantener esta apertura y a luchar por ella con todo nuestro corazón. Ayúdanos a comprender que no puede haber entendimiento mutuo si hay rechazo. ¡Oh Dios! Aceptándonos unos a otros de todo corazón, plenamente, totalmente, te aceptamos a Ti y te damos gracias, te adoramos y te amamos con todo nuestro ser, nuestro espíritu está enraizado en tu Espíritu. Llénanos, pues, de amor y únenos en el amor conforme seguimos nuestros propios caminos, unidos en este único Espíritu que te hace presente en el mundo, y que te hace testigo de la suprema realidad que es el amor. El amor vence siempre. El amor es victorioso. AMÉN.
-Thomas Merton-

Para intercambiar comentarios sobre Thomas Merton y otros maestros contemporaneos del espíritu.