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jueves, 26 de junio de 2008

Semillas de esperanza 3.


Continuamos compartiendo este artículo de Francisco R. de Pascual, presentado en uno de los Congresos dedicados a Thomas Merton, celebrados en España, y del cual el autor es co-organizador.

"A pesar de sus dudas y su gran sentido crítico, reflejado en sus propios escritos, y de sus aseveraciones sobre la Iglesia y la misma vida monástica de su tiempo, siempre se mantuvo agradecido por su voto de soledad y obediencia. Algunos de sus críticos sostienen con firmeza que Merton estuvo a punto de dejar la iglesia en 1968; pero esto no es cierto, ni estaba en la mente del monje contemplativo. Su inquietud por la apertura a los horizontes que los tiempos y el diálogo cultural e interreligioso imponían a la Iglesia, él lo vivió con intensidad y pasión, pero también con un gran equilibrio. Tenemos suficientes testimonios de ello, máxime en el ya citado Diario de Asia.
Clasificar a Merton es difícil, ciertamente. Estaba muy identificado con la mejor tradición literaria y espiritual del mundo de las religiones, incluida la católica. Sabía muy bien en qué creía y qué merecía la pena o no un buen libro o un excelente artículo. Era un monje muy comprometido con su soledad… estaba llamado absolutamente a la vida contemplativa del monasterio, pero estaba capacitado para hablar sobre las tradiciones cristianas y las tradiciones Zen y otras cuestiones similares, y, además, con una gran cualidad, el que la gente pudiera comprenderlo. Era un gran maestro espiritual y un gran comunicador.
Lo que atrajo la atención sobre Merton de la investigadora Erlinda Paguio siendo estudiante en Filipinas y posteriormente de la Universidad de Louisville, fue la teoría de ese monje innovador sobre la necesidad de descubrir la verdadera espiritualidad en vez de la falsa apariencia externa. Paguio, que trabaja en la oficina de desarrollo de esa universidad y antigua profesora de la misma, ha sido presidenta (2003-2005) de la INTERNATIONAL THOMAS MERTON SOCIETY, y ha pronunciado conferencias en muchos países. Esta sociedad (ITMS) publica el Thomas Merton Seasonal, un revista de erudición sobre los escritos de Merton, y cada dos años celebra conferencias internacionales de estudiosos mertonianos. En esta ocasión ha correspondido a Ávila y el CIEM la organización de un congreso Internacional, aunque en España ya se había producido dos “encuentros nacionales mertonianos”, uno en el 2000 (Abadía cisterciense de Viaceli, Cantabria) y otro en 2002 (Abadía de Cardeña, Burgos). “Hay una gran hambre en el mundo de espiritualidad”, afirma la profesora Paguio, “todos sentimos una necesidad de lo espiritual en nuestras propias vidas. Merton tiene una forma especial de dirigirse a nosotros para que a nuestra vez nos dirijamos hacia esa necesidad. Él nos hace guardar silencio para que podamos escucharnos a nosotros mismos. Merton está muy metido en cada uno de nosotros, facilitándonos el poder llevar una vida auténtica”.
El Abad Thompson dijo que la orientación de Merton por salvar su propia alma le vinculó a las ideas y asuntos de su tiempo: -“No puedes conocer a Dios si no conoces su mundo”, afirma Merton. “Irak, terrorismo -todo lo que afecta a la gente nos afecta a nosotros mismos aquí también. No estamos menos inseguros aquí en la abadía, debido al terrorismo después del 9 de septiembre, que el resto del mundo... Tratamos de suscitar el reino de Dios, y por ello nos preocupa aquello que es preocupación de Dios”.
La vida de Merton y sus escritos es un desarrollo natural de la combinación de su vocación de escritor y monje. Algunos de los fans de los escritos de Merton -especialmente quienes se centran en sus escritos sociales- puedan no entender que la abadía le ayudó a convertirse en escritor y en el hombre que debería ser.
Hart comentó una vez que Merton compartía una gran cualidad con el Presidente John F. Kennedy: -“Pienso que ambos tenían un carisma especial… En el caso de Merton, no puedes llegar a la gente simplemente porque eres un místico o un buen escritor de teología. Tienes que estar apasionadamente interesado por los demás. Creo que ambos tenían eso”.
Como muy bien ha dicho Fernando Beltrán Llavador, asesor del CIEM, en su presentación del libro Thomas Merton. Escritos esenciales:La voz de Merton es no sólo vigente, sino urgente, como ponen de manifiesto sus escritos en torno al misticismo, al diálogo interconfesional y a la paz. ¿Cuál es, en suma, el legado espiritual de Merton para las generaciones que le han seguido y para las venideras? … En la medida en que Merton fue capaz de leer las noticias de su siglo con el ojo interior del amor, en la medida en que supo penetrar el corazón de la complejidad social con sencillez y sin egoísmo, y en tanto se hizo portavoz, con lengua de fuego y corazón herido, de una invitación universal a la santidad (la radical cordura y la fuente de la cordialidad), sus palabras fueron las de un verdadero profeta del siglo XX. Y es que, al decir de Merton, profetizar no es predecir, sino captar la realidad en su momento de suprema expectación y tensión hacia lo nuevo. Esta tensión se descubre no en un entusiasmo hipnótico, sino a la luz de la existencia diaria”.
Final.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Este artículo de Francisco R. De Pascual que has publicado bajo el título de "Semillas de Contemplación" me ha resultado realmente interesante por los muchos datos que aporta sobre la vida y la obra de Merton. Gracias a este blog he ido sintiendo más cercano a este contemplativo católico y estoy intentando leer lo más posible sus escritos. Gracias padre Manuel por el esfuerzo que hace para compartir su relación espiritual con Thomas Merton.
Gerardo.

Ser parte de todo...

¡Oh Dios! Somos uno contigo. Tú nos has hecho uno contigo. Tú nos has enseñado que si permanecemos abiertos unos a otros Tú moras en nosotros. Ayúdanos a mantener esta apertura y a luchar por ella con todo nuestro corazón. Ayúdanos a comprender que no puede haber entendimiento mutuo si hay rechazo. ¡Oh Dios! Aceptándonos unos a otros de todo corazón, plenamente, totalmente, te aceptamos a Ti y te damos gracias, te adoramos y te amamos con todo nuestro ser, nuestro espíritu está enraizado en tu Espíritu. Llénanos, pues, de amor y únenos en el amor conforme seguimos nuestros propios caminos, unidos en este único Espíritu que te hace presente en el mundo, y que te hace testigo de la suprema realidad que es el amor. El amor vence siempre. El amor es victorioso. AMÉN.
-Thomas Merton-

Para intercambiar comentarios sobre Thomas Merton y otros maestros contemporaneos del espíritu.