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jueves, 12 de junio de 2008

Un mensaje de esperanza.

"El mensaje de esperanza que te ofrece el contemplativo, no consiste en que tengas que buscar tu camino a través de la jungla de palabras y problemas que hoy envuelven a Dios, sino que "Dios te ama", lo entiendas o no, que está presente en tí, que habita en tí, que te llama, que te salva y te ofrece un conocimiento y una luz que no tienen comparación con nada que hayas encontrado en los libros u oido en los sermones.
El contemplativo no tiene nada que decirte, sino alentarte y asegurarte que si te atreves a penetrar en tu propio silencio, a caminar en la soledad de tu propio corazón, y a arriesgar el compartir esa soledad con el otro solitario que contigo y a traves de tí busca a Dios, llegarás a encontrar la luz y la capacidad para hallar lo que está más allá de todo lo que se puede decir o explicar, ya que está demasiado cerca para poderse explicar: la íntima unión en las profundidades de tu propio corazón entre el Espíritu de Dios y tu más recóndito y oculto yo, de modo que tú y Él seais en verdad un sólo espíritu".
El Camino monástico.
Thomas Merton.

2 comentarios:

inés dijo...

Me alegran los textos de Merton, siempre me despiertan una serena alegría, me alienta que existan personas que puedan dedicarse a la oración contemplativa, al silencio, la soledad y la solicitud por los hermanos con los que conviven diariamente, los Monasterios son muy necesarios en nuestro mundo.
Gracias,

Inés

Anónimo dijo...

Nuestro mundo está necesitado de hombres y mujeres contemplativos, es decir, con mirada larga, mirada de fe, portadores de luz y esperanza, de libertad y de paz.
Sergio.

Ser parte de todo...

¡Oh Dios! Somos uno contigo. Tú nos has hecho uno contigo. Tú nos has enseñado que si permanecemos abiertos unos a otros Tú moras en nosotros. Ayúdanos a mantener esta apertura y a luchar por ella con todo nuestro corazón. Ayúdanos a comprender que no puede haber entendimiento mutuo si hay rechazo. ¡Oh Dios! Aceptándonos unos a otros de todo corazón, plenamente, totalmente, te aceptamos a Ti y te damos gracias, te adoramos y te amamos con todo nuestro ser, nuestro espíritu está enraizado en tu Espíritu. Llénanos, pues, de amor y únenos en el amor conforme seguimos nuestros propios caminos, unidos en este único Espíritu que te hace presente en el mundo, y que te hace testigo de la suprema realidad que es el amor. El amor vence siempre. El amor es victorioso. AMÉN.
-Thomas Merton-

Para intercambiar comentarios sobre Thomas Merton y otros maestros contemporaneos del espíritu.