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viernes, 23 de enero de 2009

Gracias, Henri.


Un día como hoy, 24 de enero, del año 1932, nacía en Nijkerk (Holanda) Henri Nouwen. Él es hoy uno de nuestros maestros en el camino de Jesús. Desde el primer momento su testimonio nos conmovió y nos tocó el corazón, porque encarnaba ese modo humanísimo de ser cristiano que vemos como "ideal". Sus libros son un precioso estímulo para muchos que buscan la libertad interior, y que lo hacen en medio de luchas y trabajos. Esta mañana bien temprano le hemos recordado en la Eucaristía, y nos hemos sentido en comunión con él, y durante toda esta jornada daremos gracias a Dios por el regalo que nos hizo en Henri Nouwen.


" A veces percibí en Henri el corazón herido y la angustia de Cristo. Porque Dios no es un Dios seguro en las alturas desde donde dice a todo el mundo lo que debe hacer, sino un Dios angustiado y anhelante de amor; un Dios incomprendido, un Dios al que las personas hemos puesto etiquetas. Nuestro Dios es un amante, un amante herido. Ése es el misterio de Cristo, el amante herido. Y esté donde esté, eso es Henri, un amante herido que anhela ser amado y anunciar amor". (Jean Vanier)


Nouwen tenía una comprensión muy ecuménica de la celebración eucarística, y tuvo la oportunidad de vivir trabajar en ambientes no católicos en los que fue labrandose una visión mucho más amplia de Iglesia.


Así comentaba Peter Naus acerca del éxito de los lbros de Nouwen:


"Casi todos los libros de Henri parten de la experiencia humana, a la que da un sentido espiritual. Su concepto nuclear, el de sanador herido, es un concepto espiritual muy profundo, pero es un concepto psicológico igualmente profundo dentro de la tradición fenomenológica, no de la conductista. El poder de los escritos de Henri radica en que las personas reconocen en ellos sus propias experiencias. Él diría que si la gente no puede conectar su experiencia con lo que estás tú diciendo, lo mejor es que te dediques a otra cosa.

Henri encontró un modo de conectar el enfoque psicológico con el trascendental... y siempre decía claramente que no se puede hablar de una espiritualidad que no encarne, por así decirlo, las experiencias humanas, y él encontró su propia solución para unir ambos niveles".


En este día, pedir a todos una oración por Henri Nouwen, y a él decirle, desde la comunión que tenemos en Cristo: ¡GRACIAS!.

4 comentarios:

SAN dijo...

Preciosa frase del gran amigo de Henry, Jean Vanier, fundador de la comunidad del Arca: "Dios es un amante herido".
En los amantes se encuentra el amor extremo y eterno. No podrá ser feliz quien se aparte de ese amor pasional y radical, porque vivirá apartado del fuego que ilumina y calienta la vida.
Me uno a Manuel y te doy las gracias Henry Nouwen, por ser tú mismo, manifestarlo y vivirlo.

inés dijo...

Es de agradecer la vida y los libros de Nowen, más de una vez nos han ayudado a rescatar lo bueno en medio de la adversidad de lo cotidiano porque nos hace ver que al fin de cuentas nuestras heridas son fuentes de vida para los demás, son como "trofeos" que nos levantan el ánimo y nos fortalecen si las vamos asumiendo insertos en el Corazón de Jesús.
Nowen es un gran maestro de espiritualidad para nuestros días.
Gracias, unidos en la oración,

Inés

Maria de los Angeles dijo...

Me identifico con ese Dios anhelante de amor, herido y angustiado, ese Dios queremos los cristianos, no el Dios de los altares frios y distante, necesito en mi vida un Dios que palpite con mi corazón!
Muchas gracias por su material tan lleno de amor y percibo que usted quiere acercarnos a un Dios que hasta ahora lo habian alejado de nosotros.
Un saludo cordial
Maria de los Angeles

Anónimo dijo...

Querido Manuel: Hoy no sólo es el aniversario de Henri, sino también el tuyo, pero como no has dicho nada yo me atrevo a dejar acá mi felicitación, que seguro comparten otros amigos del blog. Gracias por lo que haces acá, quitándole tiempo a otras cosas. Sé que también lo disfrutas mucho, pues te gusta compartir todo ese saber espiritual que te ha hecho tanto bien. Que Dios te siga acompañando y que seas siempre nuestro amigo.

Ser parte de todo...

¡Oh Dios! Somos uno contigo. Tú nos has hecho uno contigo. Tú nos has enseñado que si permanecemos abiertos unos a otros Tú moras en nosotros. Ayúdanos a mantener esta apertura y a luchar por ella con todo nuestro corazón. Ayúdanos a comprender que no puede haber entendimiento mutuo si hay rechazo. ¡Oh Dios! Aceptándonos unos a otros de todo corazón, plenamente, totalmente, te aceptamos a Ti y te damos gracias, te adoramos y te amamos con todo nuestro ser, nuestro espíritu está enraizado en tu Espíritu. Llénanos, pues, de amor y únenos en el amor conforme seguimos nuestros propios caminos, unidos en este único Espíritu que te hace presente en el mundo, y que te hace testigo de la suprema realidad que es el amor. El amor vence siempre. El amor es victorioso. AMÉN.
-Thomas Merton-

Para intercambiar comentarios sobre Thomas Merton y otros maestros contemporaneos del espíritu.