Seguidores

martes, 24 de julio de 2007

Hay cosas que cada uno ha de elaborar siempre de nuevo.


“Tengo que llegar a conocer algo de la física moderna. Aunque yo sea un monje, no tiene sentido vivir en un universo newtoniano o, lo que todavía sería peor, aristotélico. Después de todo, el hecho de que el cosmos no sea exactamente como Santo Tomás y Dante lo imaginaron tiene cierta importancia. Ello no invalida ni a Santo Tomás ni a Dante ni a la teología católica, pero es un hecho que todo teólogo debe comprender y tener en cuenta. Es inútil exigir y vivir en un universo en expansión con fisión atómica una posibilidad omnipresente y tratar de pensar y actuar exclusivamente como si el cosmos estuviese anclado en un orden inmutable centrado en la tierra del hombre. La física moderna tiene sus repercusiones en el monasterio, y para ser monje uno debe tenerlas en cuenta, aunque eso no contribuya en modo alguno a hacer ni sencilla ni atractiva la propia espiritualidad.
Uno tiene que ir tirando sin la seguridad de soluciones atractivas y sencillas, ya preparadas de antemano. Hay cosas que cada uno ha de elaborar, siempre de nuevo, por sí mismo”.

(2 de noviembre de 1957) Thomas Merton.

1 comentario:

Manuel. dijo...

El tema de la "novedad" en la vida espiritual me es muy afin. Pienso que todo camino espiritual abre a la persona a una expoeriencia radicalmente nueva, y eso le permite redescubrir esa novedad en la vida cotidiana. No aceptar pasivamente lo dado, sino descubrir lo nuevo en la rutina propia.

Ser parte de todo...

¡Oh Dios! Somos uno contigo. Tú nos has hecho uno contigo. Tú nos has enseñado que si permanecemos abiertos unos a otros Tú moras en nosotros. Ayúdanos a mantener esta apertura y a luchar por ella con todo nuestro corazón. Ayúdanos a comprender que no puede haber entendimiento mutuo si hay rechazo. ¡Oh Dios! Aceptándonos unos a otros de todo corazón, plenamente, totalmente, te aceptamos a Ti y te damos gracias, te adoramos y te amamos con todo nuestro ser, nuestro espíritu está enraizado en tu Espíritu. Llénanos, pues, de amor y únenos en el amor conforme seguimos nuestros propios caminos, unidos en este único Espíritu que te hace presente en el mundo, y que te hace testigo de la suprema realidad que es el amor. El amor vence siempre. El amor es victorioso. AMÉN.
-Thomas Merton-

Para intercambiar comentarios sobre Thomas Merton y otros maestros contemporaneos del espíritu.