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lunes, 2 de julio de 2007

Los primeros cuadernos de poesía de T.Merton.

Early Poems son versos de un poeta en ciernes
escritos con ímpetu y perseverancia, esencia de una clara dicotomía entre el espacio
exterior y el espacio interior, entre lenguaje y verdad, entre conocimiento y amor. Un
dualismo latente durante toda su juventud que, si bien más tarde fue trascendido, le llevó a
buscar formas alternativas de estar en y frente al mundo para conducirle finalmente al
retiro en el monasterio de Getsemaní. A lo largo de este volumen, Thomas Merton busca
la palabra adecuada para nombrar aquello de lo que quiere hablar, nos introduce en el
camino a ninguna parte de este absurdo y desorientado mundo, una tierra baldía en donde
apenas queda resquicio para la poesía:


THIRTY POEMS
(1944)
Publicada en
1944 por New Directions, la obra apareció en la sección de “Poets of the Year” y recibió
una gran acogida por parte de los críticos que reconocieron en el monje una nueva e
importante voz lírica. Aunque incluye composiciones escritas durante su noviciado, la
mayoría se remiten a su estancia como profesor en la Universidad de St. Bonaventure
(Olean, NY) durante el año académico 1940-1941. Se trata, según ha señalado Ross
Labrie, de un período muy fecundo en la vida de Merton, desde el punto de vista de la
creación literaria:
Desde el punto de vista formal, estos poemas presentan una estructura más definida que
los de su anterior libro.
la influencia de poetas metafísicos
ingleses en lo que se refiere al uso de comparaciones ingeniosas, hipérboles, paradojas,

Temáticamente, encontramos en Thirty Poems breves poemas que podrían ser clasificados
en dos grupos: poemas seculares y poemas de carácter religioso. En todos ellos deja de
lado el profuso mundo y expresa un único anhelo: morar en el amor de Cristo.
En lo que concierne a la poesía secular de este volumen, puede observarse que la crítica
de las metrópolis pasa a un segundo plano para centrarse en la denuncia de la política
hueca y puramente cosmética de los dirigentes de la época ante un mundo acosado por las
guerras47. Así por ejemplo, en “Iphigenia: Politics”, la voz rebelde de Merton se sirve de
la conocida leyenda griega48 para dirigir un ataque feroz contra aquellos jefes de gobierno
que sacrifican la verdad en aras de sus propios intereses económicos mientras soldados
inocentes mueren en los campos de batalla.


“The white girls lift their heads like trees
The black girls go
Reflected like flamingos in the street
The white girls sing as shrill as water,
The black girls talk as quiet as clay.(…)
Because the heavenly stars
Stand in a ring:
And all the pieces of the mosaic, earth
Get up and fly like birds”.

Precariedad y hermosura serían en síntesis los caminos interiores que ha recorrido Merton
en estos Thirty Poems en donde va desgranando con pavor y maravilla el conflicto de los
hombres, no sólo exterior, sino fundamentalmente interior: “the appetites and the disorder
in your own soul... are the causes of war”, y frente al imperativo bélico nos ofrece las
riquezas insondables del cristianismo. Su anhelo de una humanidad transfigurada en el
Amor de Dios es principalmente aquí la sustancia misma de su mirada.

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Ser parte de todo...

¡Oh Dios! Somos uno contigo. Tú nos has hecho uno contigo. Tú nos has enseñado que si permanecemos abiertos unos a otros Tú moras en nosotros. Ayúdanos a mantener esta apertura y a luchar por ella con todo nuestro corazón. Ayúdanos a comprender que no puede haber entendimiento mutuo si hay rechazo. ¡Oh Dios! Aceptándonos unos a otros de todo corazón, plenamente, totalmente, te aceptamos a Ti y te damos gracias, te adoramos y te amamos con todo nuestro ser, nuestro espíritu está enraizado en tu Espíritu. Llénanos, pues, de amor y únenos en el amor conforme seguimos nuestros propios caminos, unidos en este único Espíritu que te hace presente en el mundo, y que te hace testigo de la suprema realidad que es el amor. El amor vence siempre. El amor es victorioso. AMÉN.
-Thomas Merton-

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