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sábado, 15 de diciembre de 2007

Adviento: un comienzo totalmente nuevo.



"El misterio de Adviento es un misterio de vaciamiento, de pobreza, de limitación. Debe ser así. De otro modo no podría ser un misterio de esperanza. El misterio de Adviento es un misterio de comienzo: pero también es el misterio de un fin. La plenitud del tiempo es el final de todo lo que todavía estaba incompleto, todo lo que todavía era parcial. Es el cumplimiento en unidad de todo lo que era fragmentario.
El misterio de Adviento en nuestras vidas es el comienzo del fin de todo lo que en nosotros no es todavía Cristo. Es el comienzo del fin de la irrealidad. Y eso, sin duda, es motivo de alegría. Pero por desgracia nos aferramos a nuestra irrealidad, preferimos la parte al todo, continuamos siendo fragmentos, no queremos ser”un solo hombre en Cristo”.
El Cuerpo de Adán (“hombre”), que debería ser el Cuerpo del Amor de Dios, está desgarrado de odio. El Cuerpo de Adán, que debería estar transfigurado de luz, es un cuerpo de oscuridad y mentira. Lo que debería ser Uno en amor está dividido en millones de hostilidades frenéticas y asesinas. Pero sigue en pie el hecho: Cristo, el Rey de la Paz, ha venido al mundo y lo ha salvado. Ha salvado al Hombre, ha establecido Su Reino, y Su Reino es el reino de la Paz.
Adviento, para nosotros, significa aceptación de ese comienzo totalmente nuevo. Significa una disposición para hacer que la eternidad y el tiempo se encuentren no sólo en Cristo sino en nosotros, en el Hombre, en nuestra vida, en nuestro mundo, en nuestro tiempo. Si hemos de entrar en el comienzo de lo nuevo, debemos aceptar la muerte de lo viejo. El comienzo, pues, es el fin. Hemos de aceptar el fin, antes de poder empezar. O más bien, para ser más fieles a la complejidad de la vida, hemos de aceptar el final en el comienzo, ambos juntos".

Thomas Merton, “Tiempos de Celebración”.

4 comentarios:

Analía dijo...

GRACIAS...GRACIAS...GRACIAS!
no sé si la experiencia será igual para todos (aún con lo particular de cada uno), pero todo este tiempo siento que cada entrada tuya me viene como "anillo al dedo". Estan en sintonía con cosas que siento, y en eso, muchas cosas son invitación y desafíos lindos para lo que se viene. ACEPTACIÓN DE UN COMIENZO TOTALMENTE NUEVO...ACEPTAR EL FIN, ANTES DE PODER COMENZAR. (esto me lo puse en un cartel para tenerlo a mano) Es un desafío personal. Gracias por recordarlo, así , casualmente/providencialmente.

M. Jose dijo...

Pienso como tu, Analía; yo tampoco sé si la experiencia será igual para todos. Entre las muchas cosas que en este tiempo estoy viviendo, esta el que soy capaz de hablar de mi alegria abiertamente con casí todo el mundo que me reodea. Y eso es muy importante...
Es como dices, P.Manuel: "es el comienzo del fin de la irrealidad."
y aunque a veces me aferré a esa irrealidad... me siento feliz.
Hoy especialmente te doy las gracias.
Jose

inés dijo...

... me uno a los comentarios de Analía y M.José, ese libro de Merton "Tiempos de celebración" (no lo he leído aún)me parece excelente para hacernos pensar y contemplar el misterio de adviento: el comienzo de la novedad,de todo lo que no conocemos todavía de Cristo, un tiempo de conversión...
P.Manuel,
Gracias por darnos la posibilidad de leer a Merton en este blog.
Inés

Manuel. dijo...

"Cristo vive en el mundo, en aquellos que le toman por su luz, su fuerza y su protección" TM.
Gracias, amigas, por sus comentarios. También para mí ha sido un descubrimiento las luces espirituales que contiene este libro de Merton, que lamentablemente no ha vuelto a ser editado; mi edición es de la década del 60.
A sólo una semana de la NAVIDAD, muchas bendiciones para las tres.

Ser parte de todo...

¡Oh Dios! Somos uno contigo. Tú nos has hecho uno contigo. Tú nos has enseñado que si permanecemos abiertos unos a otros Tú moras en nosotros. Ayúdanos a mantener esta apertura y a luchar por ella con todo nuestro corazón. Ayúdanos a comprender que no puede haber entendimiento mutuo si hay rechazo. ¡Oh Dios! Aceptándonos unos a otros de todo corazón, plenamente, totalmente, te aceptamos a Ti y te damos gracias, te adoramos y te amamos con todo nuestro ser, nuestro espíritu está enraizado en tu Espíritu. Llénanos, pues, de amor y únenos en el amor conforme seguimos nuestros propios caminos, unidos en este único Espíritu que te hace presente en el mundo, y que te hace testigo de la suprema realidad que es el amor. El amor vence siempre. El amor es victorioso. AMÉN.
-Thomas Merton-

Para intercambiar comentarios sobre Thomas Merton y otros maestros contemporaneos del espíritu.