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martes, 25 de diciembre de 2007

Carta sobre la oración: Bruno Forte.(3)


"Un don especial, fruto de la fidelidad en la oración, será el amor por los demás y el sentido de Iglesia. Cuanto más reces, mayor misericordia sentirás por los demás, más querrás ayudar a quien sufre, más tendrás hambre y sed de justicia para con todos, especialmente con los más pobres y débiles, más te harás cargo del pecado de los otros para completar en ti lo que falta a la pasión de Cristo.

Al rezar, sentirás qué bello es estar en la barca de Pedro, solidario, dócil, sostenido por la oración de todos, dispuesto a los demás con gratuidad, sin pedir nada a cambio. Al rezar sentirás crecer en ti la pasión por la unidad del cuerpo de Cristo y de toda la familia humana.
Al rezar se aprende a rezar, y se gustan los frutos del espíritu que dan verdad y belleza a la vida.

Al rezar, uno se transforma en amor; y la vida cobra el sentido y la hermosura que Dios ha querido.

Al rezar se advierte la urgencia de llevar el Evangelio a todos, hasta los últimos confines de la tierra.

Al rezar se descubren los infinitos dones del Amado y se aprende a darle gracias por cada cosa.

Al rezar se vive. Al rezar se ama, se alaba.


Si tuviera, entonces, que desearte el regalo más preciado, si quisiera pedírselo a Dios para ti, no dudaría en solicitar el don de la oración. Se lo pido. Y tú no dudes en pedírselo a Dios para mí. Y para ti. Que la paz de Nuestro Señor Jesucristo, el amor de Dios Padre y la comunión del Espíritu Santo estén contigo. Y tú en ellos, porque al rezar entrarás en el corazón de Dios, escondido con Cristo en él, envuelto en su amor eterno, fiel y siempre nuevo. Ya lo sabes, quien reza con Jesús y en él, quien reza a Jesús o al Padre o invoca su Espíritu, no le está rezando a un Dios genérico y lejano.

Desde el Padre, por medio de Jesús, gracias al Espíritu, cada uno recibirá el don perfecto, el más oportuno, el que le ha sido preparado desde siempre. Es el regalo que nos espera. El regalo que te espera".

3 comentarios:

M. Jose dijo...

Me emociono con estos textos de Bruno Forte. Estan impregnados de ternura y amor... Llegan con tanta frescura que sólo dan ganas de ponerse a rezar y disfrutar esos momentos tan preciosos. Esto si que es un regalazo.
GRACIAS P.Manuel
Jose

Adriana dijo...

Gracias es hermoso.
La oracion nos unifica, nos hace ascender cada vez mas hacia el Amado y en ese ascenso , descendemos a todos el universo.


Un abrazo
ADRIANA

Adriana dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.

Ser parte de todo...

¡Oh Dios! Somos uno contigo. Tú nos has hecho uno contigo. Tú nos has enseñado que si permanecemos abiertos unos a otros Tú moras en nosotros. Ayúdanos a mantener esta apertura y a luchar por ella con todo nuestro corazón. Ayúdanos a comprender que no puede haber entendimiento mutuo si hay rechazo. ¡Oh Dios! Aceptándonos unos a otros de todo corazón, plenamente, totalmente, te aceptamos a Ti y te damos gracias, te adoramos y te amamos con todo nuestro ser, nuestro espíritu está enraizado en tu Espíritu. Llénanos, pues, de amor y únenos en el amor conforme seguimos nuestros propios caminos, unidos en este único Espíritu que te hace presente en el mundo, y que te hace testigo de la suprema realidad que es el amor. El amor vence siempre. El amor es victorioso. AMÉN.
-Thomas Merton-

Para intercambiar comentarios sobre Thomas Merton y otros maestros contemporaneos del espíritu.