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miércoles, 14 de noviembre de 2007

Una inmensa muchedumbre de hermanos nuestros.


Los Santos del Carmelo son una inmensa muchedumbre de hermanos nuestros que consagraron su vida a Dios, abrazando las enseñanzas del divino Maestro e imitando su vida, y se entregaron al servicio de la Virgen María en la oración, la abnegación evangélica y el amor a las almas, sellado a veces con su sangre. Ermitaños del Carmelo, mendicantes de la Edad media, doctores y predicadores, misioneros y mártires; monjas que dilataron el pueblo de Dios con la misteriosa fecundidad de su vida contemplativa; religiosas que descubrieron el rostro de Cristo a sus hermanos con el apostolado sanitario o docente, sobre todo en tierras de misión; seglares que en medio del mundo supieron encarnar el espíritu de la Orden. Toda la familia del Carmelo de la patria con María, su madre, a la cabeza constituye en este día el motivo de nuestro gozo y nuestra alabanza al Padre. Recordamos a nuestros hermanos que ayer se dedicaban a la asidua oración en la tierra y hoy participan en la liturgia del cielo, y nos unimos espiritualmente a su gloria, mientras peregrinamos por los caminos que ellos, animosos, recorrieron, viviendo en obsequio de Cristo y siguiendo las huellas de nuestra Señora.

2 comentarios:

Manuel. dijo...

No puedo esconder el gozo que me produce evocar y celebrar a los santos. Es para mí una fuente de energía espiritual recordar a los que me precedieron en la fe. Ayer celebré con mucho entusiasmo esta fiesta del Carmelo, lo mismo que el pasado día 1. CReo que recibimos muchas gracias cuando conocemos, evocamos y celebramos a los santos.

Analía dijo...

Qué lindo Manuel! Te comparto esto que quizas hayas visto en mi blog. El domingo tuve el inmenso regalo de poder participar en la ceremonia de beatificación de Ceferino Namuncurá, en la Patagonia.Todavía me inundan la emoción, la alegría, las sensaciones intensas que se vivieron allí.Y coincido con esto de que es una "fuente de energía espiritual inmensa...". Uno reconoce en la vida de los santos, a personas que han hecho de lo ordinario y de lo simple algo GRANDE. Y entonces eso te contagia, te anima, te impulsa interiormente a no quedarte en el lugar, cómodo, Sino a ir decididamente por más, jugarse más, entregarse más, respondiendo SI a Dios, en lo que se nos va presentando a diario como desafío, y en las muchas ocasiones que tenemos durante el día de glorificarlo,haciendo que nuestra vida tenga un sentido pleno. Fue impresionantemente fuerte haber podido ser testigo de esta fiesta.

Compartimos la alegría por la celebración de los santos que nos animan desde su vida y su ejemplo a intentar hacer nuestro propio camino de santidad. Algo que me impacta de Ceferino, es que él ha sido absolutamente fiel en lo poco, y se le han confiado grandes cosas; él quería ser "útil a su gente" ( a su pueblo mapuche)...y ahora se le regala interceder por todo el mundo ante Dios, ahora TODOS somos parte de SU gente. Qué genial!!! no? Que tengas un buen día!

Ser parte de todo...

¡Oh Dios! Somos uno contigo. Tú nos has hecho uno contigo. Tú nos has enseñado que si permanecemos abiertos unos a otros Tú moras en nosotros. Ayúdanos a mantener esta apertura y a luchar por ella con todo nuestro corazón. Ayúdanos a comprender que no puede haber entendimiento mutuo si hay rechazo. ¡Oh Dios! Aceptándonos unos a otros de todo corazón, plenamente, totalmente, te aceptamos a Ti y te damos gracias, te adoramos y te amamos con todo nuestro ser, nuestro espíritu está enraizado en tu Espíritu. Llénanos, pues, de amor y únenos en el amor conforme seguimos nuestros propios caminos, unidos en este único Espíritu que te hace presente en el mundo, y que te hace testigo de la suprema realidad que es el amor. El amor vence siempre. El amor es victorioso. AMÉN.
-Thomas Merton-

Para intercambiar comentarios sobre Thomas Merton y otros maestros contemporaneos del espíritu.