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lunes, 3 de diciembre de 2007

Seguimos en ruta.


El comienzo del ADVIENTO nos ha traido la satisfacción de la lectura del libro sobre Henri Nouwen, que recientemente comentamos en este blog. También la lectura de la carta del papa me ha servido como motivación para adentrarme en este tiempo litúrgico, y quiero presentarla en los diversos ámbitos en que trabajo pastoralmente. Es un documento inteligente y espiritual, que vale la pena revisar, pues nos permite acceder a realidades de la fe católica desde una nueva visión. Es importante siempre tener motivaciones nuevas que nos ayuden a adentrarnos en la vida de modo que esta se renueve, y poder superar la rutina, la costumbre, y los diversos aspectos que tornan arduo el subir al monte de la santidad. Otros recursos serán, como siempre, los textos de Thomas Merton y otros maestros del espíritu que aparecen regularmente en esta página. Ser creativos a la hora de andar la senda del Espíritu, echar fuera el temor y hallar nuestro modo personal de comunicarnos con Dios, sin dejar de ver la dimensión comunitaria y fraterna de toda búsqueda. En los ultimos días no he recibido ningun mensaje de los amigos del blog, y he pensado si hay alguna dificultad para acceder a este, o si simplemente les ha faltado motivación o tiempo para hacerlo. Si es esto último, no hay problemas, me pasa lo mismo a veces a mí, que leo otros blogs, pero no tengo tiempo para dejar comentarios. Seguimos entonces en ruta, buscando vivir este camino interior con los auxilios espirituales que suscita el Espíritu.

3 comentarios:

Analía dijo...

Hola!!! Estamos y leemos eh! A veces con poco tiempo para comentar, me imprimo algunas entradas y las leo después. Me bajé completa la carta del Papa sobre la esperanza, ya que me diste ganas de leerla.
No solo que me hace bien leerte, sino que te recomiendo entre los míos, y te nombro a veces como si fueramos "viejos conocidos". Es este sentirse unidos en la fe y en la esperanza, en las búsquedas y en el caminar mismo, que nos hace tener cierta familiaridad aún sin conocernos. Me sigue haciendo muy bien leerte, es parte de mi rutina cotidiana; y me gusta que me soprendan tus "compartidas" con cosas que hacen bien al espíritu. De verdad se agradece! Te deseo también un buen adviento, provechoso, valioso! Hasta aquí entonces mi "señal de vida". Saludos!!!

Anónimo dijo...

Hola P.Manuel, no dejo de leerte ni un solo día, aunque no deje mensaje alguno. Para mi también forma parte de mi rutina diaria el visitar este espacio. Me ayuda y conforta. "Para mi, que estoy viviendo el adviento por primera vez..." y que hace muy poco que leo a Thomas Merto... no veas lo que supone este blog...
Gracias por este día a día
Desde España
Jose

Manuel dijo...

Gracias, sólo necesitaba sentir el contacto. Saber que había alguien del otro lado, pues como nuestra conexión es tan efímera, a veces pienso que no llega a nadie por alguna dificultad u obstáculo.
Seguimos entonces.

Ser parte de todo...

¡Oh Dios! Somos uno contigo. Tú nos has hecho uno contigo. Tú nos has enseñado que si permanecemos abiertos unos a otros Tú moras en nosotros. Ayúdanos a mantener esta apertura y a luchar por ella con todo nuestro corazón. Ayúdanos a comprender que no puede haber entendimiento mutuo si hay rechazo. ¡Oh Dios! Aceptándonos unos a otros de todo corazón, plenamente, totalmente, te aceptamos a Ti y te damos gracias, te adoramos y te amamos con todo nuestro ser, nuestro espíritu está enraizado en tu Espíritu. Llénanos, pues, de amor y únenos en el amor conforme seguimos nuestros propios caminos, unidos en este único Espíritu que te hace presente en el mundo, y que te hace testigo de la suprema realidad que es el amor. El amor vence siempre. El amor es victorioso. AMÉN.
-Thomas Merton-

Santidad es descubrir quién soy...

“Es cierto decir que para mí la santidad consiste en ser yo mismo y para ti la santidad consiste en ser tú mismo y que, en último término, tu santidad nunca será la mía, y la mía nunca será la tuya, salvo en el comunismo de la caridad y la gracia. Para mí ser santo significa ser yo mismo. Por lo tanto el problema de la santidad y la salvación es en realidad el problema de descubrir quién soy yo y de encontrar mi yo verdadero… Dios nos deja en libertad de ser lo que nos parezca. Podemos ser nosotros mismos o no, según nos plazca. Pero el problema es este: puesto que Dios solo posee el secreto de mi identidad, únicamente él puede hacerme quien soy o, mejor, únicamente Él puede hacerme quien yo querré ser cuando por fin empiece plenamente a ser. Las semillas plantadas en mi libertad en cada momento, por la voluntad de Dios son las semillas de mi propia identidad, mi propia realidad, mi propia felicidad, mi propia santidad” (Semillas de contemplación).

LA DANZA GENERAL.

"Lo que es serio para los hombres a menudo no tiene importancia a los ojos de Dios.Lo que en Dios puede parecernos un juego es quizás lo que El toma más seriamente.Dios juega en el jardin de la creación, y, si dejamos de lado nuestras obsesionessobre lo que consideramos el significado de todo, podemos escuchar el llamado de Diosy seguirlo en su misteriosa Danza Cósmica.No tenemos que ir muy lejos para escuchar los ecos de esa danza.Cuando estamos solos en una noche estrellada; cuando por casualidad vemos a los pajaros que en otoño bajan sobre un bosque de nísperos para descansar y comer; cuando vemos a los niños en el momento en que son realmente niños; cuando conocemos al amor en nuestros corazones; o cuando, como el poeta japonés Basho, oímos a una vieja ranachapotear en una solitaria laguna; en esas ocasiones, el despertar, la inversiónde todos los valores, la "novedad", el vacío y la pureza de visión que los hace tan evidentes nos dan un eco de la danza cosmica.Porque el mundo y el tiempo son la danza del Señor en el vacío. El silencio de las esferas es la música de un festín de bodas. Mientras más insistimos en entender mal los fenómenos de la vida, más nos envolvemos en tristeza, absurdo y desesperación. Pero eso no importa, porque ninguna desesperación nuestra puede alterar la realidad de las cosas, o manchar la alegría de la danza cósmica que está siempre allí. Es más, estamos en medio de ella, y ella está en medio de nosotros, latiendo en nuestra propia sangre, lo queramos o no".
Thomas Merton.

ORACIÓN DE CONFIANZA...

“Señor Dios mío, no tengo idea de hacia dónde voy. No conozco el camino que hay ante mí. No tengo seguridad de dónde termina. No me conozco realmente, y el hecho de que piense que cumplo tu voluntad, no significa que realmente lo haga. Pero creo que el deseo de agradarte te agrada realmente. Y espero tener este deseo en todo lo que estoy haciendo. Espero no hacer nunca nada aparte de tal deseo. Y sé que si hago esto, tú me llevarás por el camino recto, aunque yo no lo conozca. Por lo tanto, siempre confiaré en ti aunque parezca perdido y a la sombra de la muerte. No temeré, pues tú estás siempre conmigo y no me dejarás que haga frente solo a mis peligros

Para intercambiar comentarios sobre Thomas Merton y otros maestros contemporaneos del espíritu.