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sábado, 12 de enero de 2008

Aquí he de amarte, Señor.


"Oh, corazón ardiente,

jamás visto ni imaginado en este desierto,

Tú, sólo Tú eres real, y aquí te he descubierto.

Aquí he de amarte y alabarte en una muerte muda,

Hasta que mis blancos y entregados huesos,

descoloridos y pulidos por los vientos de este Sahara,

revivan a una orden tuya,

se yergan y florezcan en una primavera sin fin".

Thomas Merton.

1 comentario:

M. Jose dijo...

Un poema lleno de fuerza y energía. Tremendo...
Jose

Ser parte de todo...

¡Oh Dios! Somos uno contigo. Tú nos has hecho uno contigo. Tú nos has enseñado que si permanecemos abiertos unos a otros Tú moras en nosotros. Ayúdanos a mantener esta apertura y a luchar por ella con todo nuestro corazón. Ayúdanos a comprender que no puede haber entendimiento mutuo si hay rechazo. ¡Oh Dios! Aceptándonos unos a otros de todo corazón, plenamente, totalmente, te aceptamos a Ti y te damos gracias, te adoramos y te amamos con todo nuestro ser, nuestro espíritu está enraizado en tu Espíritu. Llénanos, pues, de amor y únenos en el amor conforme seguimos nuestros propios caminos, unidos en este único Espíritu que te hace presente en el mundo, y que te hace testigo de la suprema realidad que es el amor. El amor vence siempre. El amor es victorioso. AMÉN.
-Thomas Merton-

Para intercambiar comentarios sobre Thomas Merton y otros maestros contemporaneos del espíritu.