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jueves, 21 de junio de 2007

Hablar desde el silencio.


“ Es esencial que los sacerdotes aprendan a silenciar sus rutinarias declaraciones de verdades acerca de las cuales no se han tomado la molestia de pensar. Si decimos tan sólo lo que pensamos, hablaremos muy poco. Sin embargo, hay que predicar también a Dios. Exactamente. Predicar la palabra de Dios implica silencio. Si la prédica no nace del silencio, es tiempo perdido”. (T.Merton, El signo de Jonás)

4 comentarios:

Anónimo dijo...

aquí Merton tiene razón al decir que a menudo los sacerdotes hablan mucho y su conversación o predicación es pura palabrería, que no nace del corazón ni de la experiencia. De ahí lo importante de experimentar a Dios para hablar solo de lo que sabemos.

Anónimo dijo...

Lo más difícil es dar un mensaje que tengo su fuente en lo más auténtico de nosotros, en lo verdadero, y para eso es necesario que "todas nuestras fuentes estén en él". La prédica ha de surgir de una vida en comunión con Cristo.

Anónimo dijo...

Os recomiendo que leais el blog:contemplacionenelsilencio.blogspot.com
Va en línea de este estpendo blog de Amigos de Tomas Merton.
Un saludo, Alfonso y grupo de oración contemplativa.

Anónimo dijo...

Gracias, amigo, por la recomendación. Eso es lo mejor, hacer una red de blog que nos ayuden a alimentar el espíritu.

Ser parte de todo...

¡Oh Dios! Somos uno contigo. Tú nos has hecho uno contigo. Tú nos has enseñado que si permanecemos abiertos unos a otros Tú moras en nosotros. Ayúdanos a mantener esta apertura y a luchar por ella con todo nuestro corazón. Ayúdanos a comprender que no puede haber entendimiento mutuo si hay rechazo. ¡Oh Dios! Aceptándonos unos a otros de todo corazón, plenamente, totalmente, te aceptamos a Ti y te damos gracias, te adoramos y te amamos con todo nuestro ser, nuestro espíritu está enraizado en tu Espíritu. Llénanos, pues, de amor y únenos en el amor conforme seguimos nuestros propios caminos, unidos en este único Espíritu que te hace presente en el mundo, y que te hace testigo de la suprema realidad que es el amor. El amor vence siempre. El amor es victorioso. AMÉN.
-Thomas Merton-

Para intercambiar comentarios sobre Thomas Merton y otros maestros contemporaneos del espíritu.