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martes, 19 de junio de 2007

Los peores Libros de TM.


Los dos libros que le merecieron a Thomas Merton una peor opinión, digo de los que él mismo escribiera, fueron: “ ¿Qué llagas son esas?” y “El exilio y la Gloria”. Este último fue publicado en los Estados Unidos por Merton cuatro meses antes de su autobiografía, el libro que le haría famoso, y cuenta la vida de la madre M.Berchmanns, misionera trapense en Japón. El otro narraba la vida de Santa Ludgarda de Aywieres, y vió la luz dos años después de “El exilio y la gloria” en Estados Unidos, y dos antes que ese mismo libro, en Francia. Por estos dos relatos hagiográficos Merton pidió disculpas en varias ocasiones.
Las razones que tenía Merton para sentirse insatisfecho con estos libros son varias y complejas. Creía que ambos tenían un estilo pobre, y se sentía incomodo con ellos a causa de su estilo y lenguaje, por haber sido concebidos en un marco religioso bastante restrictivo, y tener poco sentido ecuménico.
En el libro “Querido Lector…”, que recoge los prefacios de Merton a las traducciones de algunos de sus libros, aparece el prefacio de la edición francesa de “El exilio y la gloria” (PUBLICADA EN París, 1955), Y ALLÍ ENCONTRAMOS LOS DATOS QUE RESEÑAMOS AQUÍ.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Está claro que todo autor tiene momentos en que escribe mal, y Merton no es una escepción en esto; sobre todo si pensamos cuánto escribió,y lo mejor de todo es que era consciente del asunto, lo que habla de su claridad, intelectual y espiritual.

Ser parte de todo...

¡Oh Dios! Somos uno contigo. Tú nos has hecho uno contigo. Tú nos has enseñado que si permanecemos abiertos unos a otros Tú moras en nosotros. Ayúdanos a mantener esta apertura y a luchar por ella con todo nuestro corazón. Ayúdanos a comprender que no puede haber entendimiento mutuo si hay rechazo. ¡Oh Dios! Aceptándonos unos a otros de todo corazón, plenamente, totalmente, te aceptamos a Ti y te damos gracias, te adoramos y te amamos con todo nuestro ser, nuestro espíritu está enraizado en tu Espíritu. Llénanos, pues, de amor y únenos en el amor conforme seguimos nuestros propios caminos, unidos en este único Espíritu que te hace presente en el mundo, y que te hace testigo de la suprema realidad que es el amor. El amor vence siempre. El amor es victorioso. AMÉN.
-Thomas Merton-

Para intercambiar comentarios sobre Thomas Merton y otros maestros contemporaneos del espíritu.