Seguidores

viernes, 22 de junio de 2007

Merton habla a los artistas.

"¿El artista debe marchar en fila como los soldados o es libre de elegir su propio destino? Todo artista sabe, o debe saber, que cuando entra a marchar como un soldado deja de ser un creador para convertirse en un destructor. Entonces, mejor preguntar: ¿Cómo puede darse cuenta el artista cuando ha entrado a marchar con la política, sin saberlo? La libertad es imposible sin conciencia: sin una conciencia única y personal totalmente capaz de una disensión madura. Por cierto, el artista no tiene la obligación de promulgar lecciones éticas como tampoco políticas o económicas. Habitualmente, las directivas morales se pierden cuando uno intenta transformarlas en un medio divorciado de la comunicación de formulas conceptuales. Pero el artista tiene la obligación moral de mantener su libertad personal y su verdad personal. Su arte y su vida son separables sólo en teoría. El artista no puede ser libre en su arte si carece de una conciencia que le haga presente cuando actúa en su vida diaria. Nada debe predicar el artista – ni siquiera su propia autonomía. Su arte debe ser portavoz de su propia verdad, y al hacerlo así estará en armonía con toda clase de verdad: moral, metafísica y mística". (T; Paz personal, paz social).

4 comentarios:

Rodrigo dijo...

Oi, achei teu blog pelo google tá bem interessante gostei desse post. Quando der dá uma passada pelo meu blog, é sobre camisetas personalizadas, mostra passo a passo como criar uma camiseta personalizada bem maneira. Até mais.

Anónimo dijo...

Este tema del compromiso del artista con su tiempo es viejo, pero no deja de ser actual, y especialmente en algunos lugares del planeta donde algunos gobiernos no permiiten disentir, y exigen al artista una postura clara de compromiso partidista. De ahí que estas palabras de Thomas Merton sean tan actuales y valgan para la reflexión acerca del lugar del arte en la sociedad y la postura del verdadero artista.

Manuel. dijo...

Gracias, Rodrigo.

Anónimo dijo...

Merton podía hablar con esa claridad porque él mismo era un artista, desafiado por su tiempo y por su fe.

Ser parte de todo...

¡Oh Dios! Somos uno contigo. Tú nos has hecho uno contigo. Tú nos has enseñado que si permanecemos abiertos unos a otros Tú moras en nosotros. Ayúdanos a mantener esta apertura y a luchar por ella con todo nuestro corazón. Ayúdanos a comprender que no puede haber entendimiento mutuo si hay rechazo. ¡Oh Dios! Aceptándonos unos a otros de todo corazón, plenamente, totalmente, te aceptamos a Ti y te damos gracias, te adoramos y te amamos con todo nuestro ser, nuestro espíritu está enraizado en tu Espíritu. Llénanos, pues, de amor y únenos en el amor conforme seguimos nuestros propios caminos, unidos en este único Espíritu que te hace presente en el mundo, y que te hace testigo de la suprema realidad que es el amor. El amor vence siempre. El amor es victorioso. AMÉN.
-Thomas Merton-

Para intercambiar comentarios sobre Thomas Merton y otros maestros contemporaneos del espíritu.