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viernes, 15 de junio de 2007

Un continuo descubrimiento de Cristo.


“La vida cristiana, en especial la contemplativa,
constituye un continuo descubrimiento de Cristo
en nuevos e inesperados lugares.
Estos descubrimientos son a veces más provechosos
cuando Le hallamos en algo que tendimos a olvidar
e incluso a despreciar.
El descubrimiento es entonces más puro
y más hondos sus efectos
al darnos cuenta de que Él se hallaba tan
cerca de nosotros
y no lo habíamos visto”.

El signo de Jonás. TM.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Un continuo descubrimiento de Cristo: la mejor definición de la vida espiritual cristiana. En este camino está todo por hacer, todo por descubrir, y uno debe estar abierto siempre a la sorpresa, pues Dios es imprevisible. El místico es aquel que adquiere una sensibilidad especial para descubrir a Dios en todo.

Ser parte de todo...

¡Oh Dios! Somos uno contigo. Tú nos has hecho uno contigo. Tú nos has enseñado que si permanecemos abiertos unos a otros Tú moras en nosotros. Ayúdanos a mantener esta apertura y a luchar por ella con todo nuestro corazón. Ayúdanos a comprender que no puede haber entendimiento mutuo si hay rechazo. ¡Oh Dios! Aceptándonos unos a otros de todo corazón, plenamente, totalmente, te aceptamos a Ti y te damos gracias, te adoramos y te amamos con todo nuestro ser, nuestro espíritu está enraizado en tu Espíritu. Llénanos, pues, de amor y únenos en el amor conforme seguimos nuestros propios caminos, unidos en este único Espíritu que te hace presente en el mundo, y que te hace testigo de la suprema realidad que es el amor. El amor vence siempre. El amor es victorioso. AMÉN.
-Thomas Merton-

Para intercambiar comentarios sobre Thomas Merton y otros maestros contemporaneos del espíritu.