Seguidores

miércoles, 27 de junio de 2007

Profetas del amor.

En la entrada anterior hemos subrayado algunas afirmaciones interesantes que pueden servirnos como motivación para nuestra propia reflexión personal respecto a nuestra vivencia humana y espiritual. Nosotros no vivimos seguramente la vida monástica tal y como Merton la vivió, pero la experiencia del camino acaba siendo la misma en cuanto que somos seres humanos en proceso y el camino verdadero es interior, hacia lo profundo de nosotros mismos. Allí está Dios y está el prójimo también como un espejo donde nos miramos. Merton insiste con razón en nuestra ignorancia, la que nos hace vivir como lo que no somos. Es es conciencia humana "escindida e ignorante"que desconoce nuestro mayor bien: nuestra condición sagrada. A través de Cristo y de la fe, podemos recuperar nuestra verdad y nuestro ser, ese cielo nuevo y tierra nueva que proclama la Escritura. Lo que distingue a Merton, y ha de distinguirnos a nosotros también, es la capacidad de encarnar en la historia concreta las verdades eternas. Una fe desafiante y esperanzadora, una fe que atraviese la noche y nos conduzca hacia el amanecer de una nueva humanidad. Encarnar esa novedad es difícil, y requiere cierta inteligencia; una inteligencia o sabiduría espiritual, que nos convierte en maestros o profetas de la sencillez y el amor.

No hay comentarios:

Ser parte de todo...

¡Oh Dios! Somos uno contigo. Tú nos has hecho uno contigo. Tú nos has enseñado que si permanecemos abiertos unos a otros Tú moras en nosotros. Ayúdanos a mantener esta apertura y a luchar por ella con todo nuestro corazón. Ayúdanos a comprender que no puede haber entendimiento mutuo si hay rechazo. ¡Oh Dios! Aceptándonos unos a otros de todo corazón, plenamente, totalmente, te aceptamos a Ti y te damos gracias, te adoramos y te amamos con todo nuestro ser, nuestro espíritu está enraizado en tu Espíritu. Llénanos, pues, de amor y únenos en el amor conforme seguimos nuestros propios caminos, unidos en este único Espíritu que te hace presente en el mundo, y que te hace testigo de la suprema realidad que es el amor. El amor vence siempre. El amor es victorioso. AMÉN.
-Thomas Merton-

Para intercambiar comentarios sobre Thomas Merton y otros maestros contemporaneos del espíritu.