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miércoles, 8 de abril de 2015

LO VIEJO Y LO NUEVO

“Para el ‘hombre viejo’, todo es viejo. Él lo ha visto todo, o piensa que lo ha visto todo. Ha perdido la esperanza en cualquier cosa nueva. Lo que a él le gusta es ‘lo viejo’, a lo que se aferra, temiendo perderlo, aunque por otra parte esto no lo hace feliz. De este modo, él mismo se mantiene ‘viejo’ y no puede cambiar. No se muestra abierto a ninguna novedad. Su vida está estancada y es vana. Sin embargo, puede moverse mucho de un lado para otro aunque se trata de cambios que no llevan a ninguna parte…(Mientras más cambia la cosa, más es la misma cosa).

Para el ‘hombre nuevo’ todo es nuevo. Incluso lo viejo es transformado en el Espíritu Santo y se conserva siempre nuevo. No hay nada a lo que aferrarse. No hay nada que esperar de lo que ya forma parte del pasado...El hombre nuevo es aquel que es capaz de encontrar realidad donde ésta no es visible con los ojos de la carne, donde no lo es todavía, donde la realidad se hace presente en el momento en que él la ve. Y donde la realidad no existiría (al menos para él), si él no la viese.

El hombre nuevo vive en un mundo que siempre está en proceso de creación y renovación. Vive en este ambiente de renovación y creación. Vive en la vida."

THOMAS MERTON.
18 de marzo de 1959.  DIARIOS, I.    



jueves, 2 de abril de 2015

LA VERDADERA BUENA NOTICIA

“Se ha usado y abusado tanto del lenguaje del cristianismo que a veces se desconfía de él: no sabemos si detrás de la palabra ‘cruz’ se encuentra la experiencia de misericordia y salvación, o sólo la amenaza de castigo. Si mis palabras significan algo para ti, puedo decir que he experimentado que la Cruz significa misericordia y no crueldad, verdad y no engaño, que la nueva de la verdad y el amor de Jesús es, en efecto, la verdadera buena noticia, pero en nuestro tiempo se proclama en lugares extraños. Y tal vez se anuncie más en ti que en mí; lo digo sin sentir vergüenza ni culpa, porque he aprendido a alegrarme de que Jesús esté en el mundo en personas que no saben que Él está actuando en ellas cuando piensan que están lejos de él, y me alegra decirte que esperes, aunque pienses que para ti toda esperanza es imposible.  Espera, no porque pienses que puedes ser bueno, sino porque Dios nos ama independientemente de nuestros méritos y todo lo bueno que hay en nosotros viene de su amor, no de nuestras obras. Espera, porque Jesús está con los pobres, marginados y quizá despreciados incluso por quienes deberían buscarlos y cuidar de ellos con el mayor amor, porque actúan en nombre de Dios. Nadie en el mundo tiene motivos para desesperar de Jesús, porque Jesús ama al ser humano, lo ama en su pecado, y también nosotros debemos amar al ser humano en su pecado.”

THOMAS MERTON. 
Carta incluída en  “El Libro de Las Horas”. Sal Terrae



sábado, 28 de marzo de 2015

SOLO HE EMPEZADO A BUSCAR LAS PREGUNTAS...

“Supongamos que el mensaje de un supuesto contemplativo a un supuesto hombre del mundo
 sea parecido a este:
Querido hermano: ¿puedo decirte que he encontrado respuestas a las preguntas que atormentan a los hombres de nuestro tiempo? Yo no sé si he encontrado respuestas. Cuando me hice monje, sí, estaba más seguro de las ‘respuestas’. Pero a medida que envejezco en la vida monástica y me adentro más en la soledad, tomo conciencia de que sólo he empezado a buscar las preguntas. ¿Y cuáles son las preguntas? ¿Puede el ser humano encontrar sentido a su existencia? ¿Puede el ser humano honestamente dar sentido a su vida limitándose a adoptar un cierto conjunto de explicaciones que pretenden decirle por qué empezó el mundo y dónde terminará, por qué existe el mal y qué se necesita para una vida buena?. Hermano, quizás en mi soledad me he convertido, por decirlo así, en un explorador para ti, en un buscador de ámbitos que tú no eres capaz de visitar -excepto, tal vez, en compañía del psiquiatra-. He sido llamado a explorar un área desierta del corazón humano donde las explicaciones ya no son suficientes, y donde uno aprende que lo único que cuenta es la experiencia. Una región árida, rocosa y oscura del alma, a veces iluminada por extraños fuegos que los hombres   temen, y poblada por espectros que los hombres evitan cuidadosamente, excepto en las pesadillas. Y en esta área he aprendido que uno no puede conocer verdaderamente la esperanza si no ha descubierto cuánto se parece a la desesperanza. El lenguaje del cristianismo ha dicho esto durante siglos con otras palabras menos desnudas”.

THOMAS MERTON. 
(tomado de “El Libro de las Horas”. Sal Terrae)

viernes, 20 de marzo de 2015

TRES ETAPAS DEL CAMINO

“El Camino no comienza hasta que el discípulo ha abandonado todo y ha superado dos etapas importantes de su evolución: la primera, en la que todo gira alrededor de su ego, el egocentrismo, y la segunda, en la que todo gira en torno al prójimo, una obra a los valores de una comunidad. Entonces entra en una tercera etapa en la que todo gira alrededor de lo divino y de la transformación en una persona deificada. A partir de ese momento, las dos primeras etapas, el compromiso consigo mismo y con el prójimo o con el mundo, adquieren un aspecto de naturaleza radicalmente distinta. El Camino representa para el discípulo una entrega total y sin condiciones para seguir al Maestro. Lo Absoluto no puede surgir más que cuando lo relativo le cede su puesto”.

K.G. Dürckheim

jueves, 12 de marzo de 2015

TRES IDEAS SOBRE LA VIDA CONTEMPLATIVA

“La vida contemplativa no es algo objetivo que está ahí y a lo que, tras de dar muchas vueltas, se gana acceso finalmente. La vida contemplativa es una dimensión de nuestra existencia subjetiva. Descubrir la vida contemplativa es un nuevo descubrimiento de uno mismo. Podríamos decir que es el florecimiento de una identidad más profunda en un plano completamente diferente de un simple descubrimiento psicológico, una nueva identidad paradójica que tan sólo se descubre con la pérdida del ego. Encontrarse perdiéndose: eso es parte de la contemplación”. (147)

“El secreto de la vida contemplativa está en esta capacidad de estar activamente alerta, en un alerta activo y expectante en que la actividad es una profunda respuesta personal en un nivel que está, por decirlo así, más allá de las facultades del alma”. (148)

“La oración contemplativa es una profunda actividad interior, en las raíces mismas de nuestro ser, en respuesta a Dios quien tiene la iniciativa y, sin embargo, nos lleva por nuestra parte, a ciertas formas muy sutiles de iniciativa obediente. Esta combinación de iniciativa y pasividad expectante es diferente en cada persona, pues muchas cosas intervienen en ella. En la renovación de la vida contemplativa, no debemos reducir las posibilidades de desarrollo individual como ha sido antes el caso”. (148)
Thomas Merton. “Acción y contemplación”

jueves, 5 de marzo de 2015

CAMBIO Y PLENITUD

“No nos auto engañemos hablando ahora y viviendo después. Si nuestro replanteo es válido, también es un revivir. No nos perdamos en palabras. Vivamos ahora. No nos proyectemos demasiado lejos. Vivamos en el presente.
 Nuestro replanteo de la vida contemplativa es parte de nuestra contemplación presente. Nuestra nueva vida surgirá de la autenticidad del ahora. Este no es sólo un vacío momento de transición. No estamos en un intervalo de reconstrucción dinámica en el que simplemente vamos a reconstruir una vida estática para descansar en ella. Nuestro descanso está en la reconstrucción misma. La transición también es plenitud”.

“El cambio es uno de los grandes factores de toda vida. Si no somos capaces de ser contemplativos en medio del cambio, si insistimos en ser contemplativos en alguna situación completamente estable que nos imaginamos que vamos a construir en el futuro, entonces nunca vamos a ser contemplativos”.

“Movámonos de manera tranquila y confiada; estemos contentos. No intentemos estar demasiado pendientes de nuestro propio movimiento y no pidamos que todo sea seguro. Primero, vivamos en Cristo, totalmente abiertos a su Espíritu, sin preocuparnos de la seguridad institucional, libres de toda preocupación por estructuras ideales que nunca serán construidas, y conformémonos con la Noche Oscura de la fe, la única en la que realmente estamos seguros, porque somos verdaderamente libres". 

THOMAS MERTON. "Acción y contemplación". Pág. 146


jueves, 26 de febrero de 2015

NUEVAS POSIBILIDADES EN NUESTRA PROPIA VIDA

“Lo que uno necesita hacer es iniciar uno mismo una conversión y una nueva vida, en la medida de lo posible. Así, mi nueva vida y mi contribución a una renovación en el monasticismo empiezan dentro de mí y en mi propia vida cotidiana… La creatividad tiene que empezar conmigo y no puedo quedarme aquí sentado, perdiendo el tiempo y pidiendo a la institución monástica que se vuelva creativa y profética. Para empezar no hay realmente que esperar muchos cambios dentro del marco de la institución. Puede cambiar un tanto y nada más. Tras ello, la estructura no soportará ningún otro cambio. Es inútil lamentarse de que las mejores personas dejen el monasterio y es inútil hacerse esperanzas con ilusorios cambios simbólicos que, después de todo, son sólo pequeñeces. Lo que cada uno de nosotros debe hacer, lo que yo tengo que hacer, es dedicarme de lleno y empezar realmente a investigar nuevas posibilidades en nuestras propias vidas; y si las nuevas posibilidades significan cambios radicales, pues muy bien. Quizá necesitemos cambios radicales y para alcanzarlos tal vez tengamos que luchar y sudar un poco de sangre. Sobre todo, debemos prestar más atención al camino de Dios y al tiempo de Dios y darlo todo cuando realmente se nos pide”. (145)


Thomas Merton. “Acción y contemplación”

jueves, 19 de febrero de 2015

CAMINANDO CON MERTON...


He contado antes cómo fue mi primer encuentro con Merton, y la impresión que me causó la primera lectura de su autobiografía; luego pasaron varios años antes de que empezara a leer sistemáticamente su obra, y me parece recordar que el golpe de efecto lo tuvo la lectura de sus Diarios. En uno de mis viajes a USA encontré la edición en español, en dos volúmenes, de la editorial Oniro, y recuerdo que tenía que leerlo de a poco, porque la lectura me provocaba algo raro, una emoción, un estado espiritual muy particular. Ahí creo que empecé a leer a Merton sistemáticamente, y desde entonces no he dejado de hacerlo.

No pasa un día sin que lea algo suyo, a veces sólo una frase, a veces textos más largos, pero siempre estableciendo una especie de diálogo con él. No me sucede igual con ningún otro escritor, aunque tengo varios a los que leo con sistematicidad, a los que considero mis maestros, pero con Merton es algo especial. En el blog he querido siempre, y fue mi propósito al crearlo, compartir esos diálogos, es decir, combinar algo suyo con mi propia reflexión, pero no lo he conseguido; comparto textos suyos, pero lo que me suscita su lectura no consigo escribirlo, me resulta tan obvio, pero a la vez tan íntimo, que prefiero dejarlo en un silencio meditativo, o ni siquiera eso, sino simplemente en una conversación cotidiana entre sus escritos y yo, conversación llena de lugares comunes, frases, imágenes, repeticiones, u oraciones.

También he tenido espacios de silencio en mi relación con Merton, períodos en los que decido no leerlo, pero siempre regreso con más ímpetu a la lectura de sus libros, que ya no repaso en una lectura formal, sino que simplemente tomo alguno y voy leyendo partes de él, o volviendo a leer lo subrayado; porque mis libros de Merton están todos llenos de subrayados con un bolígrafo rojo, y renglones cubiertos con el trazo de un marcador amarillo. Esta afinidad y este diálogo con la obra de Merton, y con su misma historia personal, no implican que esté de acuerdo con todo lo que Merton hizo o escribió; también tengo mis diferencias con él, pero esto enriquece nuestro diálogo.

Muchas veces he querido seleccionar los textos que más me dicen, a los que más acudo, pero luego pienso que ya otros lo han hecho y no creo tener nada novedoso que aportar con mi selección; sí me gustaría que más personas pudieran aprovecharse de la experiencia de Merton, de sus escritos e intuiciones espirituales. Hoy mismo, leyendo algunas páginas de “Conjeturas de un espectador culpable”, me parecía encontrar muchos puntos de encuentro entre lo que Merton dice y lo que recién escribió el papa Francisco en su exhortación “La alegría del evangelio”; es un signo claro de la actualidad y la necesidad de su mensaje para la Iglesia y para nuestro mundo.

Suelo copiar frases cortas de Merton en pequeñas tarjetas de colores; tengo actualmente una de ellas sujeta en el espejo de mi cuarto, y dice: “Alcanzar la plenitud que busco, la de ser una persona corriente”. Una manera muy acertada de acompañar este Centenario del nacimiento de Merton sería seguir las meditaciones del libro “Un año con Thomas Merton”, tomadas de sus diarios; selección hecha por Jonathan Montaldo, y publicada en español por Sal Terrae. Personalmente he tomado una frase de Merton como inspiración para esta Cuaresma, también tomada de sus diarios: “Prestar atención con amor y humildad a Cristo en la cruz”, y orar, también con él, diciendo:”Ojalá esta Cuaresma sea bendecida con vacío y paz y fe”.

Lo mismo les deseo a todos ustedes

martes, 17 de febrero de 2015

CUARESMA: RETORNO


“Hay una sola cosa importante por sobre todas:
el retorno al Padre.

El hijo vino al mundo y murió por nosotros, resucitó
y subió al Padre; nos envió su Espíritu para que en Él y con Él podamos volver al Padre.

 Para que podamos salir limpiamente de en medio de todo lo transitorio e inconcluso: volver a lo Inmenso, lo Primordial, a la Fuente, al Desconocido, a Aquel que ama y sabe, al Silencioso, al Misericordioso, al Sagrado, 
a Aquel que lo es todo.

Buscar algo, preocuparse de algo que no sea esto es sólo locura y enfermedad, pues ese es el entero significado y el núcleo de toda existencia, y en eso toman su justa significación todos los asuntos de la vida, todas las necesidades del mundo y de los hombres. Todos apuntan a ese gran  regreso
 a la Fuente.

Todas las metas que no sean definitivas, todos los términos de la línea que podemos ver y planear como ‘términos’ son sencillamente absurdos porque ni siquiera empiezan. El "retorno" es el fin más allá de todos los fines y el comienzo de todos los comienzos. .

El  regreso al Padre no es ‘retroceder’ en el tiempo, ni enrollar el rollo de la historia, ni volver del revés nada. Es ir adelante, ir más allá,  pues volver sobre los propios pasos sería una vanidad, una repetición del mismo absurdo, al revés.

Nuestro destino es ir más allá de todo, dejarlo todo, apremiar adelante, hacia el Fin, y hallar en el Fin nuestro Comienzo. El Comienzo siempre nuevo 
que no tiene fin.”


THOMAS MERTON 

sábado, 7 de febrero de 2015

CIERTAS ESTRUCTURAS TIENEN QUE CAER...

“Ciertas estructuras tienen que ser sacudidas, ciertas estructuras tienen que caer. No necesitamos ser revolucionarios dentro de nuestras instituciones. Actualmente se ven muchos rebeldes neuróticos en el claustro; el tipo de neurótico que se queja interminablemente de todo y que no tiene ninguna intención en absoluto de sustituir toda su negación por algo positivo, la persona que siempre está descontenta y que automáticamente echa la culpa de todo a alguien más… no necesitamos nada de eso. Pero por otra parte, no queremos irnos al otro extremo y ser simples avestruces, negándonos a ver que estas instituciones están vencidas en muchos aspectos, y que tal vez la renovación signifique el colapso de algunas estructuras institucionales y el inicio de toda una nueva forma”. (144)
Thomas Merton
“Acción y contemplación”


Ser parte de todo...

¡Oh Dios! Somos uno contigo. Tú nos has hecho uno contigo. Tú nos has enseñado que si permanecemos abiertos unos a otros Tú moras en nosotros. Ayúdanos a mantener esta apertura y a luchar por ella con todo nuestro corazón. Ayúdanos a comprender que no puede haber entendimiento mutuo si hay rechazo. ¡Oh Dios! Aceptándonos unos a otros de todo corazón, plenamente, totalmente, te aceptamos a Ti y te damos gracias, te adoramos y te amamos con todo nuestro ser, nuestro espíritu está enraizado en tu Espíritu. Llénanos, pues, de amor y únenos en el amor conforme seguimos nuestros propios caminos, unidos en este único Espíritu que te hace presente en el mundo, y que te hace testigo de la suprema realidad que es el amor. El amor vence siempre. El amor es victorioso. AMÉN.
-Thomas Merton-

Santidad es descubrir quién soy...

“Es cierto decir que para mí la santidad consiste en ser yo mismo y para ti la santidad consiste en ser tú mismo y que, en último término, tu santidad nunca será la mía, y la mía nunca será la tuya, salvo en el comunismo de la caridad y la gracia. Para mí ser santo significa ser yo mismo. Por lo tanto el problema de la santidad y la salvación es en realidad el problema de descubrir quién soy yo y de encontrar mi yo verdadero… Dios nos deja en libertad de ser lo que nos parezca. Podemos ser nosotros mismos o no, según nos plazca. Pero el problema es este: puesto que Dios solo posee el secreto de mi identidad, únicamente él puede hacerme quien soy o, mejor, únicamente Él puede hacerme quien yo querré ser cuando por fin empiece plenamente a ser. Las semillas plantadas en mi libertad en cada momento, por la voluntad de Dios son las semillas de mi propia identidad, mi propia realidad, mi propia felicidad, mi propia santidad” (Semillas de contemplación).

LA DANZA GENERAL.

"Lo que es serio para los hombres a menudo no tiene importancia a los ojos de Dios.Lo que en Dios puede parecernos un juego es quizás lo que El toma más seriamente.Dios juega en el jardin de la creación, y, si dejamos de lado nuestras obsesionessobre lo que consideramos el significado de todo, podemos escuchar el llamado de Diosy seguirlo en su misteriosa Danza Cósmica.No tenemos que ir muy lejos para escuchar los ecos de esa danza.Cuando estamos solos en una noche estrellada; cuando por casualidad vemos a los pajaros que en otoño bajan sobre un bosque de nísperos para descansar y comer; cuando vemos a los niños en el momento en que son realmente niños; cuando conocemos al amor en nuestros corazones; o cuando, como el poeta japonés Basho, oímos a una vieja ranachapotear en una solitaria laguna; en esas ocasiones, el despertar, la inversiónde todos los valores, la "novedad", el vacío y la pureza de visión que los hace tan evidentes nos dan un eco de la danza cosmica.Porque el mundo y el tiempo son la danza del Señor en el vacío. El silencio de las esferas es la música de un festín de bodas. Mientras más insistimos en entender mal los fenómenos de la vida, más nos envolvemos en tristeza, absurdo y desesperación. Pero eso no importa, porque ninguna desesperación nuestra puede alterar la realidad de las cosas, o manchar la alegría de la danza cósmica que está siempre allí. Es más, estamos en medio de ella, y ella está en medio de nosotros, latiendo en nuestra propia sangre, lo queramos o no".
Thomas Merton.

ORACIÓN DE CONFIANZA...

“Señor Dios mío, no tengo idea de hacia dónde voy. No conozco el camino que hay ante mí. No tengo seguridad de dónde termina. No me conozco realmente, y el hecho de que piense que cumplo tu voluntad, no significa que realmente lo haga. Pero creo que el deseo de agradarte te agrada realmente. Y espero tener este deseo en todo lo que estoy haciendo. Espero no hacer nunca nada aparte de tal deseo. Y sé que si hago esto, tú me llevarás por el camino recto, aunque yo no lo conozca. Por lo tanto, siempre confiaré en ti aunque parezca perdido y a la sombra de la muerte. No temeré, pues tú estás siempre conmigo y no me dejarás que haga frente solo a mis peligros

Para intercambiar comentarios sobre Thomas Merton y otros maestros contemporaneos del espíritu.