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martes, 6 de abril de 2021

HANS KÜNG: LO SENCILLO ES SIEMPRE LO MÁS DIFICIL.

El suizo Hans Küng, uno de los teólogos católicos más reconocidos del mundo, falleció hoy en la ciudad alemana de Tubinga a la edad de 93 años. Küng, hombre de pensamiento crítico, fue suspendido en 1979 por el Vaticano para oficiar como sacerdote y enseñar teología católica por sus cuestionamientos a la doctrina oficial de la iglesia. En 1985 fundó la Fundación Weltethos (Ética Mundial) destinada a fomentar el diálogo interreligioso. De acuerdo con la información, Küng murió mientras dormía de manera plácida en su casa de Tubinga, en el sur de Alemania. Fue uno de los grandes pensadores católicos del siglo XX, participante del Concilio Vaticano II, filósofo y teólogo. Agradecido por lo que que sus libros aportaron a mi formación teológica, descanse en paz
.

"Sea como fuere, siempre me he experimentado como un ser humano contradictorio en múltiples sentidos, ambivalente, con virtudes y debilidades, muy alejado de la anhelada perfección. En ningún caso como un ser humano ideal, sino como un ser humano con altibajos, con lados diurnos y nocturnos, con todo lo que C. G. Jung llama la «sombra» de la persona, justo aquello que el ser humano, en vez de confrontarse con ello, prefiere apartar, reprimir, ocultar. ¿Y no desean algunos en su corazón ser distintos de cómo son? ¿Un poquito menos inteligentes, menos ricos, menos guapos? Con frecuencia nos resulta más fácil aceptar el mundo que aceptarnos a nosotros mismos, tal como —nos guste o no— somos o hemos sido hechos por otros. «Lo sencillo es siempre lo más difícil -leí en C. G. Jung-. Pues, en realidad, ser sencillo es un arte supremo; de ahí que aceptarse a sí mismo constituya la quintaesencia del problema de la moral y el núcleo de toda una visión del mundo» (Sobre la relación de la psicoterapia con la cura de almas, 1932)*. 

No soy un representante del pesimismo vital que vea abocada de antemano al fracaso toda acción; en la vida existen igualmente éxitos, progresos, regalos, felicidad. Pero tampoco las personas exitosas están a salvo de crisis existenciales capaces de poner todo en cuestión. Eso puede ocurrirle a una persona ya en su juventud. O sólo cuando le llega la crisis, la crisis de la mitad de la vida; o a raíz de una enfermedad mortal, posible en cualquier momento, o de un fiasco profesional, una depresión, la jubilación o la vejez. Cuando una persona ha alcanzado todo lo que podía alcanzar y, se mire como se mire, ya no puede alcanzar nada más, entonces ¿qué...?".

Hans Küng, Epd
Lo que yo creo

domingo, 4 de abril de 2021

PASCUA: SALVADOS, LIBRES Y AMADOS

"El misterio de Pascua no se celebra sólo en Pascua, sino en todos los días del año... es la celebración de nuestra libertad cristiana, y reaviva nuestra misma libertad... El poder de la Pascua ha irrumpido en nosotros con la resurrección de Cristo... La Pascua es la hora de nuestra liberación... Para comprender la Pascua y vivirla, debemos renunciar a nuestro temor a la novedad y a la libertad".

"El cristiano no tiene más Ley que Cristo. Su Ley es la nueva vida misma, que se le ha dado en Cristo. Su Ley no está escrita en libros, sino en las honduras de su corazón, no por pluma de hombre sino por el dedo de Dios. Su obligación ahora no es simplemente obedecer sino vivir. No tiene que salvarse a sí mismo; está salvado por Cristo. Debe vivir para Dios en Cristo, no sólo como quien busca salvación sino como quien está salvadoCasi se diría que esta verdad es el gran escándalo del cristianismo. Es la piedra que constantemente es rechazada por los constructores. Es el elemento de nuestra fe que tememos y nos negamos a mirar de frente...".

"Para algunos cristianos, en la práctica, la cruz se ha hecho signo, no de la victoria de Cristo, sino de la victoria de la ley. Miran la cruz principalmente como el signo de ese castigo que correspondería a todos los que violan la Ley... No es la observancia de la obligación lo que nos salva del pecado, sino algo mucho más grande: es el amor".

Thomas Merton
Tiempos de celebración

EXTENDER EL PODER DE LA RESURRECCIÓN

"No hay nada más positivo, más positivo que la fe por la cual el Creador de todas las cosas mora y actúa en nuestros corazones. No obstante sabemos por nuestra historia pasada, que el ideal de “preservar la fe” puede a veces menguar hasta convertirse en algo muy negativo, enconado y obtuso: un mero “no” a todo aquello con lo que no estamos de acuerdo. Ya no podemos permitirnos el lujo de atrincherarnos en nuestro entorno católico y utilizarlo como una pequeña fortaleza de seguridad en un mundo de paganos. Ahora, la mayoría de nosotros estamos obligados por nuestra fe y nuestro amor a la verdad a consagrarnos humilde y enteramente, no solo al mensaje de Cristo, sino también a todo cuanto es válido en la cultura y en la civilización humanas, porque esto, también es suyo, por derecho. No es tan sólo algo que debamos salvar para Cristo, sino más, no está desvinculado de nuestra propia salvación. Si el Señor de todas las cosas se hizo carne y santificó a la naturaleza toda, restituyéndola al Padre por Su Resurrección, también nosotros tenemos nuestra misión que cumplir extendiendo el poder de la Resurrección al mundo entero por medio de nuestras plegarias, nuestros pensamientos, nuestro trabajo y nuestra vida total. Y nada impedirá tan efectivamente que podamos hacerlo como la división, la discontinuidad de la vida espiritual que sitúa a Dios y a la oración en un compartimiento, y el trabajo y el apostolado en otro, como si trabajo y oración fuesen, de algún modo, antagónicos".

Thomas Merton.
"Los Manantiales de la contemplación".

viernes, 2 de abril de 2021

NO HAY VIERNES SANTO SIN RESURRECCIÓN

El misterio de la encarnación se desenvuelve hasta convertirse en el misterio del Viernes Santo y de Resurrección
. Y sucede nuevamente lo mismo que tantas veces en todo este misterio de la fe, o sea: es preciso ver ambos aspectos en conjunto, es necesario entender el uno partiendo del otro. No puede negarse que en la historia de la fe cristiana no siempre ha sido así, que el peso del conocimiento del cristiano ha gravitado más sobre un lado que sobre otro. Es factible hacer constar como la Iglesia de Occidente muestra decidida inclinación por la theologia crucis, es decir, por hacer resaltar y por subrayar que Cristo fue entregado a causa de nuestras transgresiones. La Iglesia Oriental, en cambio, acentúa más el ¡Resucitó para justificación nuestra!; con esto se inclina esta Iglesia más hacia la theologia gloriae. Carecería de verdadero sentido el enfrentar en esta cuestión ambas actitudes. 

Es sabido que Lutero desarrolló desde un principio intensamente la actitud occidental, poniendo en alto la theologia crucis y no la theologia gloriae. Y Lutero tenía razón. Sin embargo, no se debe construir y fijar el contraste, toda vez que no hay theologia crucis posible sin su complemento que es la theologia gloriae. Ciertamente, no hay resurrección sin Viernes Santo; pero igualmente seguro es que no hay Viernes Santo sin resurrección. Con la mayor facilidad se construye en el cristianismo demasiada tribulación y con ello también aspectos que huelen a aposento cerrado. En cambio, si la cruz es la cruz de Jesucristo y no una especulación sobre la cruz, que, en el fondo, cualquier pagano también podría llevar a cabo, entonces será imposible olvidar y pasar por alto que el crucificado resucitó al tercer día de entre los muertos. Siendo esto así, se celebrará el Viernes Santo de una manera completamente distinta e incluso quizás fuera conveniente no cantar el Viernes Santo los himnos, melancólicos y tristes, de Pasión, sino los himnos de resurrección. Lo sucedido el Viernes Santo no es algo digno de lamentaciones, pues El ha resucitado.

Karl Barth
Esbozo de dogmática

miércoles, 31 de marzo de 2021

HISTORIAS DONDE EL CIELO Y LA TIERRA SE TOCAN

"Érase dos monjes que en un antiguo libro habían leído que en el otro extremo del mundo había un lugar en el que el cielo y la tierra se tocaban. Entonces decidieron buscarlo y no regresar hasta haberlo encontrado. Atravesaron el mundo, superaron incontables peligros, sufrieron todas las privaciones que una gira semejante con lleva y todas las tentaciones que a uno pueden apartarlo de su objetivo. Ellos habían leído que allí había una puerta, que bastaba con llamar, y que uno se encontraba en la presencia de Dios. Al fin, encontraron lo que buscaban; llamaron a la puerta y vieron, con el corazón palpitando a tope, cómo se abría, y cuando entraron... estaban en casa, en la celda de su convento. Entonces lo comprendieron: el lugar donde el cielo y la tierra se juntan se encuentra en esta tierra, en el lugar que Dios nos ha asignado". JÖRG ZINK


"Paseaba un alumno por una terraza con Confucio. Abajo, unos jóvenes danzarines ensayaban la coreografía para un nuevo ballet. Fíjate lo armónicos que son sus movimientos, dijo Confucio. A mí el baile me parece algo superficial –repuso el alumno–. ¿No sería mejor que los jóvenes pasaran su tiempo en meditación?. A lo que Confucio replicó: ¡Magnífica pregunta! Si creyéramos que solo hay un camino que conduce a la sabiduría, pronto nos cansaríamos y careceríamos de entusiasmo. Pero si recorremos diversos caminos, si meditamos, bailamos, cultivamos un jardín o pisamos la uva, entonces encontramos nuevas y distintas facetas en nosotros. Todo ello nos hace más fuertes, nos da aliento y nos ayuda a reaccionar si un día surgen obstáculos en nuestro camino. Entonces, esos obstáculos no nos perturbarán. WILLI HOFFSÜMMER

"Un erudito intelectual acudió a un rabí. Como había oído hablar muy bien de él, le expuso un deseo completamente personal y le dijo: Llevo estudiando teología muchos años y he leído un libro tras otro, pero hasta ahora nunca he encontrado a Dios. Respondió el rabí: Entonces, seguro que todavía no te has agachado lo suficiente.


"Rabí, hay algo que no entiendo: se acerca alguien a un pobre y se muestra amable y le ayuda en lo que puede. Pero llega a un rico y ni siquiera lo mira. ¿Qué pasa con el dinero?. Entonces dijo el rabí: Acércate a la ventana: ¿qué ves?.Contestó: Veo a una señora con un niño. Y un coche que va al mercado. «Bien. Ahora ponte delante del espejo. ¿Qué ves?». ¡Por Dios, rabí, qué voy a ver: a mí mismo!. «Pues ya ves: la ventana está hecha de cristal, y de cristal está hecho el espejo. Basta con poner un poco papel de plata detrás, y uno ya solo se ve a sí mismo». SIGMUND VON RADECKI.

lunes, 29 de marzo de 2021

DIOS QUIERE SER VIVIDO

¿Misticismo y corporalidad, espiritualidad y vida cotidiana, ¿acaso no se excluyen? 

"Todo lo contrario, se compenetran. En este contexto me gusta citar a Josef Beuys: El misterio tiene lugar en la estación del ferrocarril. Así es: Dios se manifiesta en la vida cotidiana, y en ningún otro sitio se le va a encontrar. El Maestro Eckhart ha expuesto esta verdad de forma muy plástica en su exégesis, tan singular, de la historia bíblica sobre María y Marta (sermón 28). No debería ser María, la que está sentada en arrobamiento a los pies de Jesús, el ejemplo a seguir sino Marta, que se afana y sirve a Jesús. Marta está más adelantada que María en el camino espiritual, conoce la experiencia mística que impregna su vida cotidiana mientras que María aún disfruta del gozo del éxtasis. María tiene que atravesar todavía su experiencia de iluminación para volver a la vida cotidiana. Es allí, en las cosas sencillas, donde se trata de experimentar la realidad divina. Dios no quiere ser adorado, sino vivido. Solo por este motivo hemos nacido como seres humanos: porque Dios quiere ser persona en nosotros".

Willigis Jager
La ola es el mar

sábado, 27 de marzo de 2021

DOMINGO DE RAMOS: CUANDO EL AMOR SE ENTREGA...

Domingo de Ramos, pórtico de la Semana Santa
Nuestros templos se colman de personas que siguiendo una antigua tradición, transmitida de generación en generación, quieren recibir las palmas, “el guano bendito”, se dice en Cuba. 

Para este domingo dos propuestas para nuestra reflexión:
1- “¡Perdónalos, Padre, porque no saben lo que hacen!”. Jesús dice esto sobre sus verdugos. Pero ¿Es verdad? Todo parece indicar que no eran precisamente inocentes. ¿Cómo es posible que los verdugos de Jesús, y también nosotros muchas veces, no sepamos lo que hacemos? La respuesta puede ser esta: No sabemos lo que hacemos porque no sabemos cuánto somos amados. Esa es la ceguera y la verdadera ignorancia de los verdugos. Criticamos, perseguimos y crucificamos a otros porque no nos sentimos queridos, aceptados y amados. Somos severos con los otros porque estamos urgentemente necesitados de amor, y al no saberlo nos sentimos débiles y frágiles y entonces nos endurecemos, pero de una manera absurda y falsa. La mayoría de nosotros no ha escuchado nunca en su corazón la voz de Dios diciendo: “Te amo”. Pocos hemos escuchado lo que Jesús junto al Jordán: “Tú eres mi hijo amado, en quien me complazco”. La verdad es que una inmensa mayoría no ha escuchado esto, ni de Dios, ni de otro ser humano. Esta es la fuente de la maldad del mundo. Por eso esa era la misión de Jesús: contarnos acerca del infinito e inmenso del Padre. Y así, “Habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo”.
2- “Uno de ustedes me va a entregar”. Así dice Jesús en la Última Cena. Y vean la palabra ENTREGAR porque es muy importante. Porque eso es también lo que hace Dios, según Pablo: “…él, que no perdonó a su propio Hijo, sino que lo ENTREGÓ por todos nosotros”. (Romanos 8, 32). El momento en que Jesús es entregado es crucial en el ministerio de Jesús. Es pasar de la acción a la pasión. Después de años de enseñar, predicar, sanar y desplazarse hacia donde Él quisiera ir, Jesús es entregado al capricho de sus enemigos. Ya las cosas no son hechas por Él, sino a Él. Es flagelado, coronado de espinas, escupido, ridiculizado, desnudado, clavado desnudo, en una cruz. Es una víctima pasiva, sujeta a las acciones de los otros. Desde el momento en que Jesús es entregado, comienza su pasión y a través de esta pasión Él cumple con su vocación.

¿Qué aprendemos en este día de Jesús?:
1- Que lo más importante es el Amor. Esa es la razón para vivir, la meta de nuestra vida, la santidad a la que somos convocados por la fe. Amar y dejarse amar sigue siendo la tarea más importante de cada ser humano, y por eso el mensaje de Jesús sigue siendo hoy URGENTE. Mientras la gente no sea o no se sepa amada habrá crucificados.
2- Y a veces el crucificado puede convertirse en la mayor expresión de ese AMOR que necesitamos. Jesús cumple en plenitud su misión cuando, por amor, acepta que su vida sea, no acción, sino PASIÓN, dejarse hacer. La mayor parte de nuestra vida también es pasión También nosotros, cuando somos entregados, podemos encontrar la manera de anunciar como Jesús la BUENA NUEVA. Dice Jesús: “Ustedes no me quitan la vida, yo la doy”. Eso es ser cristiano.
Para este domingo en el que se juntan la gloria y el rechazo en la persona de Jesús, sintamos la urgencia de la falta de amor, amor verdadero, amor que se deja crucificar, y seamos de verdad discípulos de aquel que siempre nos amará primero. Amen.

Fray Manuel de Jesús, ocd

AMIGO DE LA VIDA

“Señor, tú siempre puedes utilizar tu poder. ¿Quién va a resistir la fuerza de tu brazo? El mundo entero es ante ti como un grano de arena en la balanza, como gota de rocío matutino que cae sobre la tierra. Pero tú te compadeces de todos, porque todo lo puedes, pasas por alto los pecados de los hombres, para que se arrepientan. Amas a todos los seres y no aborreces nada de lo que hiciste; pues si hubieras odiado alguna cosa, no la habrías creado. ¿Cómo subsistiría algo, si tú no lo quisieras? ¿Cómo se conservaría si no lo hubieras llamado? Pero tú eres indulgente con todas las cosas, porque son tuyas, Señor, amigo de la vida, pues tu aliento incorruptible está en todas ellas. Por eso corriges poco a poco a los que caen y los reprendes recordándoles sus pecados, para que se aparten del mal y vuelvan a ti, Señor” 

(Sabiduría 11, 22-12, 2).

viernes, 26 de marzo de 2021

HACIA UNA PRESENCIA MÁS PROFUNDA...

"Somos convocados a la presencia de Dios por el hecho de nuestro nacimiento, pero nos hacemos presentes a Dios sólo por nuestro consentimiento. A medida que se desarrollan y despliegan gradualmente nuestras facultades y capacidades de relacionarnos, crece la capacidad de entrar en relación con Dios y cada paso hacia una presencia más profunda requiere un nuevo consentimiento. Cada nuevo despertar a Dios cambia nuestra relación con nosotros mismos, con todos y con todo lo demás. El crecimiento en la fe es crecimiento en la percepción correcta de toda la realidad

(Thomas Keating, Intimidad con Dios).

 

jueves, 25 de marzo de 2021

LA VERDADERA CONTEMPLACIÓN PRODUCE UNA CONCIENCIA SOCIAL

  

"Al encontrar a Dios, Merton encontró todo el resto de la realidad y, especialmente a sus hermanos, hombres y mujeres. Los descubrió no como una masa sin rostro, sino como personas individuales, cada uno diferente y único a los ojos de Dios, todos unidos por una red de relaciones que los entrelazan encontrando cada uno su identidad y singularidad en Dios, que es para todos la causa oculta del amor. Lo que la personalidad humana significaba para Merton, también ha de significarlo para nosotros: el descubrimiento de nuestra unidad con nuestros hermanos y hermanas en Dios. Cuando llegamos a caer en la cuenta de nuestra dependencia de Dios y de la dependencia de toda realidad, experimentamos un sentido de interdependencia con todo el pueblo de Dios y la responsabilidad que tenemos hacia ese pueblo. La verdadera contemplación inevitablemente produce una conciencia social. Necesito, pues, extenderme más allá de los problemas morales que me conciernen como individuo y comprometerme en los asuntos sociales que enfrentan los hombres y mujeres de mis días y mi época. No puedo tener conciencia de Dios, si, al mismo tiempo, no tengo conciencia de mis hermanos y hermanas. Ellos como yo, están en Dios...".

William H. Shannon

"Silencio en llamas"

lunes, 22 de marzo de 2021

RAYOS DE LUZ Y DE FUEGO

 "Como una lupa concentra los rayos del sol en un pequeño punto de calor ardiente que puede quemar una hoja seca o un trozo de papel, así los misterios de Cristo en el Evangelio concentran los rayos de luz y de fuego de Dios en un punto que prende fuego en el espíritu del hombre. Para eso Cristo nació y vivió en el mundo y murió y volvió de la muerte y ascendió hasta Su Padre en el cielo...A través del cristal de Su Humanidad concentra los rayos de Su Espíritu Santo sobre nosotros para que sintamos la quemadura y toda experiencia mística se infunda en el alma a través del Hombre Cristo".

Thomas Merton, Semillas de contemplación

miércoles, 17 de marzo de 2021

VER Y TOCAR A DIOS EN TODO Y TODOS

 

"La verdadera santidad no consiste en tratar de vivir sin las criaturas. Consiste en usar las cosas buenas de la vida para hacer la voluntad de Dios. Consiste en usar la creación de Dios de tal modo que todo lo que tocamos y veamos y usemos y amemos dé nueva gloria a Dios. Ser un santo significa pasar por el mundo recogiendo frutos para el cielo en todos los árboles y cosechando la glorias de Dios en todos los campos. El santo es el que está en contacto con Dios de todos los modos posibles, en todas las direcciones posibles. Está unido con Dios en las profundidades de su propio ser. Ve y toca a Dios en todo y en todos los que le rodean. A donde quiera que va, el mundo vibra y resuena (aunque en silencio) con las profundas armonías puras de la gloria de Dios".

Thomas Merton, Tiempos de celebración

lunes, 15 de marzo de 2021

LA ENCENDIDA MEMORIA (nueva edición).

Este volumen analiza la vida y obra de Thomas Merton a partir de la relación entre los conceptos de soledad y sociedad desde una memoria iluminada. Se establecen correspondencias entre aspectos cruciales que se abordan dentro de las categorías amplias de soledad y sociedad desde la perspectiva de los estudios norteamericanos. La estructura monástica sería transformada en un proceso religioso dinámico, al igual que un tiempo de silencio habría de acompañar una necesidad de anunciar las buenas noticias halladas en el corazón de la contemplación y de denunciar los males de su tiempo. El crecimiento de Merton ilustra cómo iluminación y compasión acompañan indisociablemente el sendero de descenso al deshacer la caída de Adán. Se exploran las consecuencias éticas y políticas de una reconstrucción de la propia identidad con Cristo en su contexto estadounidense.

Autor: Fernando Beltrán Llavador
Publicación de la Universidad de Valencia
2020

miércoles, 10 de marzo de 2021

UNA VENTANA PARA VER A DIOS (Henri Nouwen habla de Thomas Merton)

"La única vez que me encontré con Thomas Merton me impresionó su actitud llana, propia de alguien con los pies bien puestos en la tierra. Durante un retiro en la Abadía de Getsemaní, dos estudiantes de la Universidad de Notre Dame que habían concertado un encuentro con Merton a orillas del lago me pidieron que me sumara al mismo. La conversación fue muy animada. Hablamos un poco sobre los abades, otro tanto sobre Camus, y todavía un poco más sobre la escritura. Tomamos cerveza, contemplamos el agua y dejamos transcurrir momentos de silencio; nada muy especial, profundo ni «espiritual». De hecho, fue un poco decepcionante. Probablemente hubiera esperado algo fuera de lo usual, algo que pudiera comentar con otras personas o que pudiera contar cuando escribiera a casa. Sin embargo, Thomas Merton se comportó como un ser humano cabal, sano, alguien que no estaba dispuesto a actuar para satisfacer nuestra curiosidad. Era uno más entre nosotros.

Más tarde, cuando estudié los libros de Merton y pude impartir un curso sobre su vida y sus escritos y escribir una pequeña introducción a su pensamiento, agradecí mucho ese encuentro que no había tenido nada de espectacular. Me di cuenta de que cada vez que me sentía tentado a dejarme llevar por ideas sublimes o aspiraciones etéreas, me bastaba con acordarme de aquella tarde para volver a pisar tierra. Siempre que traía de nuevo a mi mente la imagen de aquel hombre sencillo, de vaqueros gastados, abierto, expansivo, risueño, amistoso y natural, me daba cuenta de que Merton no fue y no es sino una ventana a través de la cual quizás podamos captar un atisbo de Aquel que le había llamado a una vida de oración y soledad. Cualquier intento de ponerlo en un pedestal no solo le horrorizaría sino que está en las antípodas de lo que Merton representaba. El mismo Merton lo expresó de forma inequívoca cuando, después de veinte años de vida monacal, escribió: «Mi monasterio… es un lugar en el que desaparezco del mundo como un objeto de interés a fin de estar en todas partes por medio del ocultamiento y la compasión» (Prefacio a la edición japonesa de La Montaña de los Siete Círculos). 


Volver a hacer de Merton un objeto de interés sería como usurparle póstumamente su vocación. Pertenecía a la esencia de su vocación dejar morir a su «interesado e interesante» viejo yo para recibir un nuevo yo que se halla oculto en Dios".

Henri Nouwen
(Fragmento de su prólogo a El Palacio del Vacío de Thomas Merton, de James Finley)

VISIÓN CONTEMPLATIVA

"Mientras la espiritualidad devocional insiste principalmente en términos de conducta, la espiritualidad contemplativa, sin descuidar la necesidad de ese cambio, recalca la necesidad del cambio de conciencia. No basta con portarse mejor; necesitamos llegar a ver la realidad de un modo diferente...

No basta con saber lo que significa contemplación y oración de conciencia; necesitamos saber también a dónde nos conducen. La respuesta es sencilla: nos conducen a todos nuestros hermanos y hermanas. La vida de Thomas Merton nos puede servir de ejemplo. En 1941 entró a la abadía de Getsemaní, con la irrevocable determinación de abandonar el mundo. Fue a buscar a Dios y solamente a Dios. Y, con el correr del tiempo, encontró que su búsqueda de Dios lo conducía inevitablemente hacia las personas... Por supuesto esta es la sencilla lógica de una visión contemplativa de la realidad. Pues, si yo soy uno con Dios, también lo son mis hermanos y mis hermanas. El contemplativo encuentra la causa del amor en toda la realidad. Esto es lo que Merton quiere decir, cuando afirma que la contemplación es un despertar a lo real dentro de todo lo real.

Esta experiencia no dualística de Dios, experiencia de Dios como realmente distinto del mundo, pero no separado de él, es lo que más adelante conducirá a Merton a darse cuenta de que abandonar el mundo es en el mejor caso una parábola, y en el peor una ilusión. Al encontrar a Dios, Merton encontró todo el resto de la realidad, y especialmente a sus hermanos, hombres y mujeres".

William H. Shannon 
"Silencio en llamas"

jueves, 4 de marzo de 2021

SIN CONTEMPLACIÓN NO PODEMOS COMPRENDER...

“La contemplación sola no construye un nuevo mundo. La contemplación sola no da de comer al hambriento, no viste al desnudo, no educa al ignorante, ni devuelve al desdichado pecador la paz, la verdad y la unión con Dios. Pero, sin contemplación no tenemos la perspectiva para ver lo que hacemos en nuestro apostolado. Sin contemplación no podemos comprender el íntimo significado del mundo en el cual tenemos que actuar. Sin contemplación, permanecemos pequeños, limitados, divididos, parciales: nos aferramos a lo insuficiente, permanecemos unidos a nuestro limitado grupo y a sus intereses, perdemos de vista la justicia y la caridad universal, nos dejamos llevar por las pasiones de la acción y, finalmente, traicionamos a Cristo.”...

Thomas Merton

lunes, 1 de marzo de 2021

TRASCENDER TODA DIVISIÓN

 

En 1956, mientras los negros en Montgomery boicoteaban la discriminación en los autobuses, y el nombre de Martín Luther King, Jr. empezaba a figurar en los titulares de los periódicos, Merton estaba leyendo a Gandhi. Este interés ya le venía de antes, de cuando estudiaba en Oakham, aunque ahora había algo más de por medio que figurar en una posición radical entre los estudiantes de su clase. Se trataba, en parte, de un proceso de análisis de las implicaciones sociales del evangelio así como de uno de los primeros pasos de conexión con contemplativos no cristianos.

 Esa primavera marcó el comienzo de la inmersión de Merton en la literatura y escritos religiosos rusos. A ratos fue interesante; ese otoño se lanzó el primer Sputnik; pero lo que los rusos podían ofrecerle a Merton no eran los viajes espaciales sino una profunda tradición espiritual. Llegó al convencimiento de que la restauración de la unidad en la Iglesia comenzaba con la recuperación de la unidad en uno mismo.

"Si queremos poner junto lo que está dividido, no podemos hacerlo mediante la imposición de una división sobre otra. Si hacemos esto, la unión ya no es cristiana. Es una unión política y condenada a posteriores conflictos. Debemos contener todos los mundos divididos en nosotros y trascenderlos en Cristo".


Explorando los escritores rusos, Merton fue de los primeros occidentales que leyeron la novela de Boris Pasternak, Doctor Zhivago. Sorprendido por los chocantes y genuinos elementos cristianos que marcaron los escritos de Pasternak, Merton le escribió en agosto de 1958, dos meses antes de que el Comité de los Nobeles anunciara que el premio Nobel le había sido concedido a Pasternak.

 Merton le dijo a Pasternak que estaba pensando en estudiar ruso "a fin de intentar adentrarse en la literatura rusa en sus textos originales..., preferiría más leerle a usted en ruso".

Jim Forest

"Thomas Merton. Vivir con Sabiduría"

(PPC)

domingo, 28 de febrero de 2021

HABLAR CON RESPONSABILIDAD

"¿Es una tentación el hecho de que yo desee formarme juicios –y los emita– acerca de la situación del hombre actual? A veces me imagino que esta actitud refleja soberbia y megalomanía. Como si yo fuera una autoridad. ¿Quién soy yo? Lo cierto es que he adquirido el poder suficiente como para ser escuchado. Es evidente que debería usarlo discreta y modestamente, cuando parece que tengo algo que decir. La solución humilde y prudente consiste, pues, en aceptar las responsabilidades que tal poder conlleva, desconfiar de mi propia observación y de mis limitaciones, pero estudiar y pensar y, cuando parezca oportuno o adecuado, hablar. En esto no hay nada de megalomanía, si yo no me engaño a mí mismo teniéndome por un profeta o un doctor de la Iglesia. Este autoengaño no debería ser, objetivamente hablando, demasiado difícil de evitar, puesto que no puede tener ninguna base visible y concreta. ¿Quién soy yo? Un sacerdote y un escritor, alguien que tiene el don de hablar inteligiblemente, espero. Así pues, también debo pensar claramente y orar y meditar y, siempre que las circunstancias lo requieran, hablar. Hablar a quienes quieran escucharme acerca de cosas que afectan a su felicidad y su destino, además del mío propio. En una palabra, acerca de su salvación".

Thomas Merton
Diarios 
(30 de septiembre de 1960)

SHAKERS: "Un extraño y equivocado intento de sinceridad".

La Sociedad Unida de Creyentes en la Segunda Aparición de Cristo, conocidos como Shakers (Sacudidos) o Shaking Quakers (Cuáqueros sacudidos), es una organización religiosa originalmente descrita como una rama de los Cuáqueros protestantes.  Fundada sobre las enseñanzas de Ann Lee  (1736-1784), el grupo fue conocido por su énfasis en la igualdad social, el celibato y el rechazo del matrimonio, lo cual llevó a su precipitado declive en número después de que se redujera su gran participación en el funcionamiento de orfanatos. 
Los líderes de los Shakers profetizaron que Jesucristo volvería (provocando el fin del mundo) en 1792. Vendría como un ladrón, sin que nadie pudiera preverlo.​Cuando pasó este año sin que nada sucediera, los pastores volvieron a vaticinar que el Juicio Final   sucedería en 1794​ Con algunos supervivientes en la actualidad, son conocidos por sus contribuciones culturales (sobre todo en el estilo de música y la ebanistería). La teología de los Sacudidos (Shakers) se basa en la idea del dualismo de Dios como hombre y mujer: "Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó" (Génesis 1-27). Se interpretó como que este pasaje demostraba la naturaleza dual del Creador y consideraron a su fundadora la contraparte femenina de Cristo.

Thomas Merton
visitó por primera vez la comunidad de Shakers de Pleasant Hill, en Kentucky, en 1959, con Jamen Laughlin, regresando de Lexington. Aunque en un tiempo había sido una próspera comunidad, en ese momento se encontraba deshabitada. En sus Diarios, Merton recoge algunas de sus impresiones, y entre ellas, esta: "Hay mucho de Shakertown en Gethsemani". Ambas comunidades estaban cercanas geográficamente, y tenían mucho en común. 
Dedicó tiempo a estudiarlos, leyendo los mejores libros que existían entonces sobre el tema; aunque también vertió algunas críticas sobre ellos, podía más la simpatía y afinidad espiritual que sentía por esa experiencia. Escribió sobre ellos, hay un artículo al respecto en Místicos y Maestros zen, y en Conjeturas... entendió que habían hecho los Shakers una contribución única y original a la cultura americana, personificando un elemento esencial de dicha cultura

El 8 de marzo de 1960 escribió en su diario:
 
"Ayer recibí una encantadora carta de una anciana shaker de New Hampshire, en respuesta a una pregunta que yo le había hecho por escrito. Un escueto prospecto conmovedor acerca de cómo los Shakers se enfrentan hoy tranquilamente a la extinción, convencidos de que su experiencia no ha constituido un fracaso. También yo comparto esta opinión. El Shakerismo es, hasta cierto punto, una señal, un misterio, un extraño y equivocado intento de sinceridad total que pretendió ser demasiado puro y que, a pesar de todo, terminó siendo puro y bueno, aunque absurdo desde muchos puntos de vista. Esta absoluta lealtad es lealtad a una visión que no conduce a ninguna parte. Aunque... ¿es cierto que tales visiones no conducen, de hecho, a ninguna parte? Lo que hicieron los Shakers está ahí y fue algo impresionante. A veces me obsesionan la atmósfera y el espíritu, la imagen que crearon, el arquetipo".

sábado, 20 de febrero de 2021

CONSEGUIR LA ARMONÍA...

 

Una vez vi una entrevista con Catherine de Hueck Doherty, baronesa rusa, fundadora del Apostolado Madonna House. Tenía más de 80 años de edad y, reflexionando sobre las luchas de su camino espiritual, comentaba:

 “Es como si habitaran tres personas distintas dentro de mí. Una a la que llamo “la baronesa”. La baronesa es espiritual, entregada a la ascesis y la oración. Es la que fundó la comunidad religiosa; la que escribió libros espirituales y quien trata de entregar su vida a los pobres. Pero dentro de mí también hay otra persona a quien yo llamo Catherine. A Catherine le gusta la ociosidad, largos baños, ropa fina, maquillarse, buen vino y, cuando estuvo casada, disfrutó de una sana vida sexual. No quiere renuncias ni pobreza. No es religiosa, como la baronesa. De hecho, odia a la baronesa y tiene una relación tensa con ella. Por último, dentro de mí hay alguien más, una niña. Una niña recostada sobre una ladera en Finlandia, mirando las nubes y soñando despierta. Y, a medida que envejezco, me siento cada vez más como la baronesa; anhelo más a Catherine; pero creo que tal vez la niña que sueña despierta, recostada en una colina de Finlandia, podría ser mi verdadero yo”. 

Estas palabras provienen de un gigante espiritual. Alguien que logró tanto la integridad como la santidad, después de una larga búsqueda y de una lucha difícil. Al igual que Catherine Doherty, todos albergamos diferentes personas dentro de nosotros. “Totalidad” significa hacer, de alguna manera, un todo armónico con esas personas.

R. Rollheiser

miércoles, 17 de febrero de 2021

DOS RELIGIONES

 

Existen dos religiones, una verdadera y otra falsa, entre las cuales no tenemos más remedio que escoger. 

 La falsa, la pagana, es la religión de lo que nosotros hacemos por Dios, de esas cosas desagradables, tristes y raquíticas que nos imponemos por Dios. Se trata de una religión pobre, raquítica y antipática; nadie tiene ganas de imponerse más penitencia, porque nadie quiere dar un paso más en esa religión. Esa religión termina dándonos frente a Dios una mentalidad de bienhechor rencoroso; cuando miramos nuestro pasado, decimos: ¡Cuántas cosas he hecho yo por Dios! ¡Cuántas cosas le he sacrificado! Pero él, ¿qué es lo que ha hecho por mí?

La otra religión, la verdadera, es la de las cosas que Dios ha hecho por nosotros, la de las cosas grandes y maravillosas que él ha hecho en la pobreza, en la pequeñez de sus siervos. En esta religión nunca se siente uno saciado, siempre está uno encontrando maravillas, siempre está uno deseando descubrir más todavía. Es la religión del Magníficat, de los salmos que cantan las maravillas de Dios, es la religión del Credo que no dice ni una sola palabra de nosotros, pero que canta todas las iniciativas, todos los inventos, todas las grandes y maravillosas empresas de Dios para testimoniarnos su amor, para persuadirnos de que él nos ama de verdad.

La penitencia no es un simple replegarse sobre sí mismo, un confesar y reconocer las faltas... La penitencia es volver hacia el verdadero Dios, encontrarlo, conocerlo, pasmarse de su cariño, venir a sus brazos y alegrarse de su perdón.

La diferencia entre ambas concepciones se refleja en la diferencia entre Pedro y Judas. Judas reconoció su falta, fue a confesarse, les dijo a los sacerdotes: he pecado, he derramado sangre inocente. Pero se contentó con esto, no fue más allá; quedó tan abrumado por su pecado, que se hundió del todo.

Pedro, en cambio, miró a Jesús. La mirada de Pedro se dirigió a Jesús y se encontró con su divina mirada: vio a su Dios humillado, cariñoso, amante, llamándolo y esperándolo; y entonces él también se llenó de ternura, de amor, de dolor y de gozo, de una inmensa esperanza, de un verdadero arrepentimiento. ¡Y desde entonces ya no pensó más en sus  faltas, echó totalmente fuera su pecado y encontró a aquel que es infinitamente mejor que el pecado y que la desesperación!

Nosotros somos cristianos, si hemos encontrado alguna vez a ese Dios, a esa divina mirada. Somos cristianos si creemos y si, después de tantos años de camino, sabemos que Dios nos ama.   

Somos cristianos porque tenemos esa persuasión extraña, singular e inaudita, de que Dios nos ama, de que Dios ama a todos, de que se goza con nuestras vidas y en nuestros corazones, de que es sensible a nuestra atención y vulnerable a nuestra negativa.

En el cielo no se nos preguntará más que una cosa:¿has creído tú en el amor que Dios te tenía? Y los santos contestarán con San Juan: Nosotros hemos conocido el amor de Dios y hemos creído en él. 

Louis Evely

La cosa empezó en Galilea.

lunes, 15 de febrero de 2021

AMOR Y PAZ

“Hay que hacer la guerra más dura, que es la guerra contra uno mismo. Hay que llegar a desarmarse. Yo he hecho esta guerra durante muchos años. Ha sido terrible. Pero ahora estoy desarmado. Ya no tengo miedo a nada, ya que el Amor destruye el temor. Estoy desarmado de la voluntad de tener razón, de justificarme descalificando a los demás. No estoy en guardia, celosamente crispado sobre mis riquezas. Acojo y comparto. No me aferro a mis ideas ni a mis proyectos. Si me presentan otros mejores, o ni siquiera mejores sino buenos, los acepto sin pesar. He renunciado a hacer comparaciones. Lo que es bueno, verdadero, real, para mí siempre es lo mejor. Por eso ya no tengo miedo. Cuando ya no se tiene nada, ya no se tiene temor. Si nos desarmamos, si nos desposeemos, si nos abrimos al hombre-Dios que hace nuevas todas las cosas, nos da un tiempo nuevo en el que todo es posible. ¡Es la Paz!”

(Texto del patriarca de Constantinopla, Atenágoras I (1886-1972).en: OLIVIER CLÉMENT, Dialogues avec le Patriarche Athénagoras I, Éd. Fayard, Paris 1969, p.183. Traducido y ofrecido por Xavier Melloni)

lunes, 8 de febrero de 2021

ESTO ES OBRA DE DIOS

 
A mi parecer, lo mejor de “Dos semanas en Alaska”, texto que recoge el viaje de Thomas Merton por esa región en 1968,  son las 8 conferencias que el libro recoge en su segunda mitad. Quiero reseñar algunas ideas de la primera de esas conferencias que lleva por título: "Esto es obra de Dios”.

Merton está dando una charla a un grupo de religiosas, en un año de cambios importantes, de movimientos estudiantiles y renovación eclesial, y por tanto es en este contexto que hay que entender lo que dice, para luego aplicarlo también a nuestra propia situación actual.

Lo primero: “Lo que estamos haciendo no es una acción humana, sino divina. Esto es obra de Dios, no nuestra”. Los cambios y aperturas doctrinales del Concilio Vaticano II pusieron en cuestionamiento los valores que sustentaban la vida contemplativa, y la propia vida consagrada. El despliegue de la acción social de la Iglesia obligaba a replantearse las bases de la vida religiosa. Recuperar lo humano del cristianismo podía hacer que olvidásemos lo divino de nuestra fe. Por eso Merton escribe:

Lo que es primordial es la obra de Dios, el Espíritu de Dios, y esto es aplicable sobre todo a la vida contemplativa. Como contemplativos no llegaremos a ninguna parte a no ser que tomemos conciencia de que estamos plenamente en las manos de Dios”.

Merton sabe que la expresión “vida contemplativa” es ambigua. Nosotros también podemos pensarla como sinónimo de “monje” o “monja”, y que por tanto no atañe a los laicos. Pero para Merton se trata de mucho más, de una vocación compartida por todos los cristianos.

Esto es la vida contemplativa: escuchar la palabra, convertir la palabra en la propia morada, habitar en la palabra y ser discípulo del Señor”.

La vida contemplativa necesita de un clima de paz interior. Al pensar en nuestra acción como creyentes y en nuestra vocación particular es necesario hacerlo con un tipo especial de actitud o clima mental. Un clima de paz y de confianza, opuesto a la agitación, la tensión o el desasosiego. Todo lo que hacemos ha de estar fundado en una actitud de paz y no de contienda. Por ello es importante no apresurar el paso y quemar etapas; no se ha de avanzar si esa paz interior no está presente. Recomienda Merton: “Espera hasta que llegue la hora de Dios”.

Y añade luego (y que nos sirva como meditación esta frase):

Cuando las cosas se ponen difíciles, desconcertantes y tensas, déjalas pasar y vuelve a situarte en el centro de paz”.

Dejo otra afirmación importante:

La obra de Dios en nosotros es una llamada muy pero que muy profunda, que se escucha en silencio en la parte más honda de nuestro ser. La renovación de la vida contemplativa es pura y simplemente una disposición tal de nuestra vida que podamos responder de manera fácil y sencilla a dicha llamada”.

Importante: PAZ y ACTITID DE ESCUCHA.

lunes, 1 de febrero de 2021

DOS LIBROS SOBRE THOMAS MERTON

"Peace Smiles" traza la fascinante y a veces turbulenta vida de Thomas Merton desde una infancia perturbada y una adolescencia bastante turbulenta, hasta su conversión al catolicismo romano, su ordenación en 1949 y su vida en el monasterio trapense de Getsemaní. Fue allí donde comenzó a surgir la voz profética de Merton. El libro explora a Merton como artista, crítico social y ecumenista, sus posturas contra la guerra y el racismo hasta su prematura muerte a la edad de cincuenta y tres años. Su autor nos muestra, sobre todo, que en los escritos de Merton se respira una profunda esperanza de que nosotros también podemos encontrar el camino a casa si permanecemos auténticos y fieles a nosotros mismos. Esta búsqueda de autenticidad y verdad se convirtió en una búsqueda de Merton para toda la vida.

SOBRE EL AUTOR: Fintan Monahan es el obispo católico de Killaloe, con sede en Ennis, Co. Clare. Su libro anterior, A Perfect Peace: Newman, Saint for Our Time, es publicado por Veritas Publications.


"A WAY TO GOD": Este poderoso libro fue impulsado por una invitación que recibió Matthew Fox para hablar sobre el centenario del nacimiento de Thomas Merton. Fox dice que muchos de los problemas en los que se ha metido, como ser expulsado de la Orden Dominicana en 1993, después de treinta y cuatro años, por el cardenal Ratzinger (que más tarde se convirtió en el Papa Benedicto), se debió a Merton, quien impulsó a Fox a asistir a la Institut Catholique de París para realizar un programa de doctorado en espiritualidad.

Fox volvió a sumergirse en los diarios, la poesía y los escritos religiosos de Merton, y descubrió que el matrimonio de Merton entre misticismo y profecía, contemplación y acción se asemejaba estrechamente al de Meister Eckhart, el místico del siglo XIII que inspiró la espiritualidad de la creación de Fox. En A Way to God, Fox explora el trabajo pionero de Merton en el ámbito interreligioso, sus enseñanzas esenciales sobre la combinación de contemplación y acción, y cómo la visión de Meister Eckhart influyó profundamente en Merton en lo que Fox llama su viaje de Espiritualidad de la Creación.

sábado, 30 de enero de 2021

LA ALEGRÍA DE CELEBRAR A THOMAS MERTON

(El siguiente texto está tomado de la página de Facebook de Jonathan Montaldo, y aunque tiene algunos errores de traducción me pareció de interés su publicación).

"El signo de Acuario y el ′′ último día de enero ′′ nos recuerda que ya hemos dado 106 vueltas al sol desde 1915, año de una gran y sin sentido guerra. Fue en este espacio-tiempo, ′′ bajo las sombras de ciertas montañas francesas ", en pequeños Prades, en una casa en la esquina de la Rue du 4 Septiembre y Rue du Palais-de-Justice, que el llanto de los artistas El primer hijo de Ruth y Owen se hizo eco. Así nació Thomas James Merton.

Signo; Guerra; Montaña; Rincón: palabras clave que describen el perfil del niño nacido este día. Quién será este chico? Qué podría o podría detener a este joven? Cómo se convirtió en un hombre nuevo?
Hemos leído y releído los libros de Merton durante décadas, familiarizándonos con el poder de su intelecto y su don literario, con un encantamiento por su intensa y ardiente vida interior, y humanizados por sus contradicciones. Es lo absurdo y la Gracia personificada: su infancia - juventud - la vida adulta es un vórtice catalítico de todos los que miran dentro y realmente buscan a Dios.
Este profeta silencioso claustro llamó la atención del mundo, escribiendo sobre los temas más diversos, anticipando temas esenciales en los ámbitos social y eclesial. Sus Nuevas Semillas de Contemplación, por ejemplo, plantaron en la Iglesia el llamado universal a la santidad, una intención ratificada y actualizada por el Papa Francisco en el Gaudete et Exsultate (2018). Su movimiento pionero en el diálogo con otras tradiciones religiosas y las críticas El reconocimiento formal del ′′ extraordinario americano ′′ de la sociedad capitalista reverberado en Evangelii Gaudium (2013). El reconocimiento formal del Pontífice Supremo del ′′ extraordinario americano ′′ surgiría del discurso histórico que pronunció en el Congreso de los Estados Unidos en septiembre de 2015, cuando observa que Thomas Merton sigue siendo una fuente de inspiración espiritual y una guía para muchas personas

La alegría de celebrar a Thomas Merton es, para una legión de admiradores, una oportunidad entusiasta para dar gracias al Señor por las pistas encontradas en sus libros para un camino espiritual diferente: la oración ya no es una técnica rígida o una práctica devocional estática; en cambio, lo es se convierte en una manera amorosa de permanecer en la presencia de Dios y de ser una sustancia con su voluntad.

Ahora se nota en Brasil, una nueva generación de lectores encantados, y, por lo tanto, interesados en el mensaje del monje trapista. Aquí está el secreto, Merton tenía un don en el que destacaba: el de causar al lector un sentimiento de cercanía e identificación, nos proporciona las claves de su progreso espiritual - que es también el nuestro: el amor como nuestro verdadero destino, que debe ser revelado por el que amamos!

La experiencia desarrollada actualmente por la Asociación Thomas Merton en Brasil, y también en Portugal, de fomentar grupos de lectura a través de videoconferencia ha dado aliento a la vida espiritual de algunas decenas de personas aisladas por la pandemia. Los testimonios y acciones en cada reunión muestran la profundidad y gratitud al mentor espiritual: ′′ Thomas Merton ilumina los pasos hacia mi propósito en la vida "; ′′ Tiene una visión moderna del cristianismo "; ′′ Merton representa un faro para un barco Hace mucho tiempo perdido en una tormenta oscura..."; ′′ Me tocó su inquietud "; ′′ Merton representa una espiritualidad que traduce el Misterio al lenguaje del alma "; ′′ Él es el icono del ser humano arraigado en Dios "; ′′ Es la apertura del corazón y la mente lo que me fascina en Thomas Merton "; ′′ Merton representa para mí un maestro espiritual contemporáneo que conoce las profundas realidades del ser humano y es sensible al misterio trascendente "; ′′ Merton representa a yo un claro en el denso bullicio de la vida contemporánea "; ′′ representa el Espíritu de Dios respirando más tiempo para la espiritualidad y menos de la iglesia-ismo... más silencio encerrado en mi habitación y menos aleluya-ismo, más escucha a Dios y menos mundanidad desviada de la única cosa que importa."

En tiempos tan amargos, marcados por sucesiones de molestias, el legado de Thomas Merton, como señala correctamente J. C. Ismael, ′′ merece ser recordado por la generación que lo amó y conocido por la que lo ignora."

Que el fenómeno que emana de la vida-obra-ejemplo del monje trapista, que nos une alrededor de Cristo, sea la invitación a la bola de la gran danza cósmica, que luego culminará cuando la inmensidad de todo el Universo oiga el estribillo eterno El amor ha ganado, el amor es victorioso"

Cristóvão de S. Meneses Júnior,
 es presidente de ′′ Associação Thomas Merton ′′ de Brasil

jueves, 28 de enero de 2021

DE LA CABEZA AL CORAZÓN

"Nosotros racionalizamos y verbalizamos en exceso. Estamos acostumbrados a hacerlo por el tipo de educación que hemos recibido. Tarde o temprano, en la vida que llevamos, cada uno de nosotros comprende que debe explorar a fondo, más allá de la superficie de las cosas. Pero hay quienes nunca lo hacen, quienes se quedan estancados en el nivel de lo racional. Se aferran a esa forma de meditación racional y no se sueltan de ella porque de otro modo no se sienten seguros.

 Las cosas tienen necesariamente que descender «de la cabeza al corazón». Esta es una expresión más o menos consagrada. Si para ti una cosa no se convierte realmente en una segunda naturaleza, esa cosa sigue siendo solo una idea. Esto es aplicable también a las cosas que vienen del exterior. Adoptar las normas sociales, o las normas ajenas, o las normas de la autoridad, es alienante. Se puede hacer y está bien. Pero no nace del corazón. Es el caso de muchos buenos religiosos que observan todas las reglas, pero esta observancia nunca tiene demasiado valor. Ellos están convencidos y son sinceros. Sin embargo, dales una oportunidad, y harán algo completamente contrario, siempre y cuando no esté previsto por una regla particular. 

Es como tocar el piano. Cuando nace de lo profundo del ser, la persona se sienta y toca. Otros se preocuparán por el estilo y la técnica y lo que pueda opinar el maestro. También en esto se trata, simplemente, de hacer lo que se está haciendo".

Thomas Merton
Los manantiales de la contemplación

NUESTRA VOCACIÓN PROFÉTICA

"Para vivir proféticamente, tenemos que escrutar e indagar los factores que están detrás de los hechos. Tenemos que ser conscientes de que hay contradicciones. En cierto sentido, en ello consiste nuestra vocación profética: en registrar y sufrir las contradicciones de la sociedad. Esta es la cruz que hoy en día nos toca llevar. Porque nosotros mismos somos en parte responsables. Una cruz más pesada aún es, para muchos de nosotros, la de las contradicciones en el seno de la Iglesia. Y las contradicciones de nuestro pasado y nuestras vidas cristianas, contradicciones de las que no somos totalmente responsables, pero que tenemos que aceptar, afrontándolas constantemente. Tenemos que trabajar con ellas y resistir la tentación de culpar a otros de nuestros errores. 

Leamos a los profetas del Antiguo Testamento. Su mayor problema consistía en eso, en que eran profetas. Jeremías no quería ser profeta. Y, en cierto sentido, nosotros estamos en el mismo brete. Dios nos impone la carga de sufrir las contradicciones de nuestro mundo y de la Iglesia, y la de revelarlas en la medida en que somos honestamente capaces de hacerlo".

Thomas Merton
Los manantiales de la contemplación

miércoles, 27 de enero de 2021

SER CRISTIANO ES VIVIR COMO CRISTO Y QUEDAR UNIDO A ÉL

El siguiente texto es un prefacio, escrito por Thomas Merton, para una edición japonesa de su libro VIDA Y SANTIDAD, uno de los más exitosos en cuanto a acogida de los lectores se refiere. En mi caso particular he leído ese libro muchas veces y me he aprovechado de él, académica y espiritualmente. A unos días de celebrar otro aniversario del natalicio del monje trapense, lo comparto acá

El hecho de que el cristianismo se desarrollara en Occidente, y de que la cristiandad o la «cultura cristiana» se haya identificado durante tanto tiempo con la cultura europea, nos hace olvidar que el cristianismo es, desde el punto de vista europeo, «oriental» en su origen. Los rasgos culturales que el cristianismo adquirió desde que se aclimató a Europa no son necesariamente cristianos. De ahí que el cristianismo en ocasiones presente la apariencia de un sistema marcadamente activo, individualista y ético, basado en un cuerpo de verdades dogmáticas que tienden a definir a Dios objetivamente y a ofrecernos una explicación clara y definida de Su voluntad y de Sus planes para el mundo. Lo que le queda al hombre es aceptar esas descripciones y explicaciones especulativas y vivir una vida energética, progresista y productiva llena de rectitud y buenas obras.

Este concepto activo del cristianismo parece implicar que ser «cristiano» comporta también ser «moderno», «progresista» y «occidental». Para quienes son partidarios de las ideas occidentales, esa visión del cristianismo les puede resultar atractiva. Ciertamente se trata de una religión que mira hacia el futuro, pero no pone sus esperanzas meramente en el progreso humano. Del mismo modo, la esperanza del cristiano es sin duda una esperanza en el hombre, pero deposita su confianza en Dios y no en el hombre.

El Dios escondido, de cuyo ser nos damos cuenta oscuramente cuando somos conscientes de nuestra propia vida y libertad, pero al que no podemos ver, ni definir de forma adecuada o explicar con claridad, sin duda alguna se ha revelado. Pero no ha expuesto a la luz claramente el misterio interior de Su naturaleza escondida, tal y como Él es en Sí mismo. Lo que ha revelado en el Evangelio es Su amor al hombre. Este amor nos ha abierto un camino de salvación, en el que oímos Su voz llamándonos a una plenitud que al principio no podemos entender, pero que puede alcanzarse si obedecemos Su voluntad misteriosa. Esa voluntad es algo más que una ley externa. Es una vida en la que Dios mismo vive en nosotros, a través de Su Espíritu Santo.

El cristianismo es en primer lugar un modo de vida antes que una forma de pensar
. Limitarse a estudiar las verdades cristianas y obtener de ese modo comprensión intelectual no basta. De hecho, el estudio, por sí solo, no nos aporta una comprensión completa de las mismas. Únicamente si vivimos la vida cristiana podemos llegar a entender el significado completo del mensaje cristiano. El sentido de ese mensaje es precisamente que Dios ha venido a morar en el hombre y a mostrar, en él, que las penas, los sufrimientos y los fracasos inherentes a la existencia humana jamás pueden privar al hombre de sentido siempre que sea capaz de decidir vivir como un hijo de Dios y que permita que Dios viva y triunfe en su corazón. Eso no es tan solo cuestión de consuelo individual sino de amor fraterno. El cristiano da testimonio del amor de Dios al mundo viviendo una vida comunitaria en la cual la presencia de Cristo se manifiesta oscuramente en el amor que los hermanos se muestran entre sí.

No se puede vivir la vida cristiana tal como se debe sin aspirar a ser santo. Para ser santo se ha de estar libre de la tiranía y de las ataduras del pecado, la lujuria, la ira, el orgullo, la ambición, la injusticia y el espíritu de violencia. Cuando se renuncia sinceramente al pecado y a la vida egoísta, se comienza a encontrar algo de la paz y de la serenidad que vienen de la conciencia de que Dios vive y obra en nosotros. Sin embargo, el «hombre viejo» y pecador todavía no ha muerto en nosotros. Pronto tiene lugar una nueva fase de lucha e incertidumbre en la que nos damos cuenta de que la santidad no es fácil, y no consiste solamente en fuerza de voluntad y en buenas intenciones. En esta lucha difícil ganamos experiencia de nuestras propias limitaciones y flaquezas. Pero también aprendemos, por experiencia, que si confiamos en el poder de Dios, y buscamos imitar a Su Hijo amado, Jesucristo, en Su pasión y en Su victoria, recibimos una fuerza misteriosa cuya fuente no es humana. Entonces comenzamos a identificarnos más con Cristo y a darnos cuenta, al menos en el silencio del corazón que ama y confía en Él, que Él mismo vive en nosotros y es nuestra fuerza. Jesucristo es nuestro nuevo y secreto yo. Nuestro verdadero camino a la vida pasa, pues, por renunciar a nuestro yo externo, con sus deseos e ilusiones egoístas a fin de que Cristo pueda vivir en nosotros. Así es como empezamos a ser auténticamente cristianos. Pues entonces la vida nueva que comenzó en nosotros sacramentalmente por el bautismo se convierte en una cuestión de experiencia cotidiana, puesto que Cristo toma posesión de nuestro ser a fin de ser Él mismo la vida, la santidad y la sabiduría en nosotros.

El camino cristiano necesariamente comienza aprendiendo a obedecer ciertas normas de conducta, pero pronto se convierte en una forma de simple obediencia a Dios en el Espíritu del amor que mora en su Iglesia, la asamblea de todos los fieles que son Uno en Cristo.

Este aspecto comunitario de la santidad cristiana es importante. La perfección cristiana no es únicamente el severo desapego ascético del individuo que se ha propuesto seguir una vía heroica de renuncia. Es ante todo una comunión en el amor jubiloso de Cristo viviente en Su Iglesia. Es una forma de compartir la alegría de la fe, una participación en la adtextosoración y en la luz espiritual, una vida común en el Espíritu Santo. De esta vida nadie queda excluido, ni el pobre, ni el despreciado, ni el pecador infortunado que consiente en ser amado y en volver a Cristo.

Ser cristiano no consiste, pues, en creer en Cristo sino en vivir como Cristo y, de una manera misteriosa, en quedar unidos a Cristo. En eso se basan al mismo tiempo la vida y la santidad cristianas.

El camino a la santidad cristiana no exige una extraordinaria virtud ni poderes milagrosos sino la fidelidad y el amor sencillos en el día a día de la vida ordinaria. El trabajo, la vida de familia, los consuelos sencillos y los sufrimientos ordinarios de los cristianos se viven con un nuevo Espíritu, y están llenos del amor y de la fe que persiguen solamente la voluntad de Dios, y no el provecho y la gratificación personales.

Este libro está escrito para cristianos que han decidido que no pueden contentarse con una práctica exclusivamente externa de su religión. No les basta con limitarse a «cumplir sus obligaciones» y con vivir vidas «correctas». Son conscientes de que se puede ser bueno exteriormente sin conocer a Cristo, pero no les satisface una vida que no Lo conozca. Creen que su vocación cristiana entraña una revolución interior en la que lo que parece ser su «yo» se destruye gradualmente y a cambio aparece otro ser más profundo, el Espíritu de Cristo. Esos cristianos son verdaderos cristianos que saben que «Dios es amor» y que no buscan sino abandonarse a ese amor. Amando a Dios es como aprenden a amar a los demás como a sí mismos. Su amor pone de manifiesto que Dios mora en ellos.

Pero vivir esa vida de amor hoy en día requiere un gran valor y paciencia. El mundo está en crisis. La sociedad humana está asolada por una especie de locura que amenaza con destruirla en su totalidad. La fe, el amor y la paciencia de los santos son las únicas fuerzas que pueden salvarnos de esa destrucción. El cristiano, con profunda compasión, debe intentar ayudar a sus semejantes a escapar de las terribles consecuencias de la avaricia y el odio. Debe interesarse por la justicia social y la paz en la tierra. Sería un error grave confundir el cristianismo con la ideología del poder y la fuerza que a veces influye en las políticas de ciertas naciones que apelan al cristianismo para verse legitimadas.

Está claro que los cristianos de Asia y de África han de aprender cada vez más a crear formas auténticas de testimonio cristiano que sean propias y no estén dominadas por las ideas culturales y los prejuicios importados del mundo occidental.

Esta traducción permite al autor expresar su profundo amor hacia sus hermanos y hermanas de Corea, y asegurarles que ora por ellos, al tiempo que les pide que también ellos recen por él para que pueda ser fiel a la tarea que tiene asignada dentro de la Iglesia.


Thomas Merton, LA VOZ SECRETA. Reflexiones sobre mi obra en Oriente y Occidente (Sal Terrae, 2015)

Ser parte de todo...

¡Oh Dios! Somos uno contigo. Tú nos has hecho uno contigo. Tú nos has enseñado que si permanecemos abiertos unos a otros Tú moras en nosotros. Ayúdanos a mantener esta apertura y a luchar por ella con todo nuestro corazón. Ayúdanos a comprender que no puede haber entendimiento mutuo si hay rechazo. ¡Oh Dios! Aceptándonos unos a otros de todo corazón, plenamente, totalmente, te aceptamos a Ti y te damos gracias, te adoramos y te amamos con todo nuestro ser, nuestro espíritu está enraizado en tu Espíritu. Llénanos, pues, de amor y únenos en el amor conforme seguimos nuestros propios caminos, unidos en este único Espíritu que te hace presente en el mundo, y que te hace testigo de la suprema realidad que es el amor. El amor vence siempre. El amor es victorioso. AMÉN.
-Thomas Merton-

Santidad es descubrir quién soy...

“Es cierto decir que para mí la santidad consiste en ser yo mismo y para ti la santidad consiste en ser tú mismo y que, en último término, tu santidad nunca será la mía, y la mía nunca será la tuya, salvo en el comunismo de la caridad y la gracia. Para mí ser santo significa ser yo mismo. Por lo tanto el problema de la santidad y la salvación es en realidad el problema de descubrir quién soy yo y de encontrar mi yo verdadero… Dios nos deja en libertad de ser lo que nos parezca. Podemos ser nosotros mismos o no, según nos plazca. Pero el problema es este: puesto que Dios solo posee el secreto de mi identidad, únicamente él puede hacerme quien soy o, mejor, únicamente Él puede hacerme quien yo querré ser cuando por fin empiece plenamente a ser. Las semillas plantadas en mi libertad en cada momento, por la voluntad de Dios son las semillas de mi propia identidad, mi propia realidad, mi propia felicidad, mi propia santidad” (Semillas de contemplación).

LA DANZA GENERAL.

"Lo que es serio para los hombres a menudo no tiene importancia a los ojos de Dios.Lo que en Dios puede parecernos un juego es quizás lo que El toma más seriamente.Dios juega en el jardin de la creación, y, si dejamos de lado nuestras obsesionessobre lo que consideramos el significado de todo, podemos escuchar el llamado de Diosy seguirlo en su misteriosa Danza Cósmica.No tenemos que ir muy lejos para escuchar los ecos de esa danza.Cuando estamos solos en una noche estrellada; cuando por casualidad vemos a los pajaros que en otoño bajan sobre un bosque de nísperos para descansar y comer; cuando vemos a los niños en el momento en que son realmente niños; cuando conocemos al amor en nuestros corazones; o cuando, como el poeta japonés Basho, oímos a una vieja ranachapotear en una solitaria laguna; en esas ocasiones, el despertar, la inversiónde todos los valores, la "novedad", el vacío y la pureza de visión que los hace tan evidentes nos dan un eco de la danza cosmica.Porque el mundo y el tiempo son la danza del Señor en el vacío. El silencio de las esferas es la música de un festín de bodas. Mientras más insistimos en entender mal los fenómenos de la vida, más nos envolvemos en tristeza, absurdo y desesperación. Pero eso no importa, porque ninguna desesperación nuestra puede alterar la realidad de las cosas, o manchar la alegría de la danza cósmica que está siempre allí. Es más, estamos en medio de ella, y ella está en medio de nosotros, latiendo en nuestra propia sangre, lo queramos o no".
Thomas Merton.

ORACIÓN DE CONFIANZA...

“Señor Dios mío, no tengo idea de hacia dónde voy. No conozco el camino que hay ante mí. No tengo seguridad de dónde termina. No me conozco realmente, y el hecho de que piense que cumplo tu voluntad, no significa que realmente lo haga. Pero creo que el deseo de agradarte te agrada realmente. Y espero tener este deseo en todo lo que estoy haciendo. Espero no hacer nunca nada aparte de tal deseo. Y sé que si hago esto, tú me llevarás por el camino recto, aunque yo no lo conozca. Por lo tanto, siempre confiaré en ti aunque parezca perdido y a la sombra de la muerte. No temeré, pues tú estás siempre conmigo y no me dejarás que haga frente solo a mis peligros

Para intercambiar comentarios sobre Thomas Merton y otros maestros contemporaneos del espíritu.