Para intercambiar comentarios sobre Thomas Merton y otros maestros contemporaneos del espíritu.
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viernes, 23 de junio de 2023
CARNE Y ESPÍRITU
jueves, 6 de febrero de 2020
THOMAS MERTON: CONTADO POR ÉL Y POR OTROS
Es importante conocer que no se trata de un mero ensayo biográfico, sino que es una autobiografía novelada, que recrea su vida, a partir de un modelo particular de relato centrado en la conversión del protagonista. La autobiografía de Merton se suma a otros textos cristianos del mismo estilo y que comparten un mismo propósito: comunicar una experiencia de fe y tocar así el corazón del lector. No todo lo que Merton va narrando ha de recibirse como “exactamente” histórico; los acontecimientos sí, pero su lectura de ellos es una lectura de fe, en un momento de su vida, en un lenguaje y con una perspectiva peculiar, propia también de la etapa espiritual que está viviendo cuando escribe. Es desde esta perspectiva que revisa toda su vida pasada, y la vuelca dentro de una estructura literaria particular. Esto es importante para poder entender el alcance de sus afirmaciones, y luego la transformación que tiene lugar en Merton, en la medida en que va madurando como consagrado, como escritor y como contemplativo.
Francisco R.de Pascual ha preparado la edición de "Escritos Esenciales. Thomas Merton", publicada por Sal Terrae, en el año 2006. A la selección esmerada de los textos de Merton precede una cronología de su vida y obra, y una introducción en la que pretende también presentar una especie de guía biográfico-doctrinal sobre la que luego desplegará una selección de textos de la obra de Merton[7]. Así, todo el libro gira sobre unas coordenadas que recogen de modo esencial las ideas fundamentales desarrolladas por Merton a lo largo de su vida y de su obra. Los títulos de estas son: Entrar en el mundo es gracia; Libre por naturaleza; Intuiciones difíciles; Un submarino en el fondo del mar; Mi lugar en el mundo; De la soledad a la compasión; y La visión unificada y la integración final. Como se puede constatar estas aluden a una comprensión concreta de la vida de Merton, que apuntan a su vez a la manera que este tuvo de buscar la santidad cristiana en su vocación personal, como bautizado y como consagrado también.
Finalmente, quiero mencionar en este sentido la tesis de licenciatura presentada en la Universidad de Comillas (Madrid) por Elvira Rodena, titulada “Thomas Merton, una propuesta de vida interior”, año 2005.
viernes, 31 de enero de 2020
THOMAS MERTON: RESUMEN BIOGRÁFICO
martes, 5 de febrero de 2019
SANTOS EN CRISTO
martes, 29 de enero de 2019
NATALICIO DE THOMAS MERTON
jueves, 1 de noviembre de 2018
SANTIDAD CRISTIANA
El término “santidad” aparece generalmente vinculado a otros términos afines: discipulado, seguimiento, imitación, filiación, unión, vida espiritual, vida que tiene su fuente en Cristo, o a lo que el tratado de la gracia denomina “participación”. Así, podemos afirmar que el concepto de santidad implica, por tanto, en lo concreto, vitalidad y dinamismo en la práctica de la fe.
Me parece que ilumina el tema las distinciones que hace Luis Aróstegui, carmelita descalzo, para entender de lo que hablamos cuando tratamos acerca de la santidad:
Primero, para la fe Bíblica y cristiana, el Santo es ante todo Dios, que merece adoración; es decir, el reconocimiento de lo santo como santo, de Dios como Dios.
Luego, en segundo lugar, lo Santo santifica o reserva especialmente para sí realidades terrenas, lugares, personas tiempos, acciones, relacionadas especialmente con el Santo, que funcionan como mediaciones para entrar en comunicación con los humanos. Son realidades “santas” por participación, que resultan accesibles y que pueden ser profanadas, pero el Santo no, en el sentido de que por ello sufra detrimento su santidad.
Y en tercer lugar estarían las personas llamadas “santas” en el devenir histórico cristiano, distinguibles de las que anteriormente señalábamos porque en ellas la presencia de Dios (del Santo) se realiza a través de lo ético.
Así también, dice el mismo autor, en la aplicación del calificativo “santo”, se pueden distinguir varios niveles:
a. los santos en el sentido del Nuevo Testamento, es decir, los cristianos que viven cristianamente, que han recibido la fe en el bautismo, y con ella la filiación, el Espíritu Santo. Son santos, no sólo consagrados al culto divino, sino consagrados interiormente, en su propio ser.
b. Luego, en un sentido más restringido, santos son los cristianos que viven plenamente la vida cristiana, los que han alcanzado su madurez en Cristo, y lo viven con sencillez y libertad, con naturalidad. Casi nunca empleamos con ellos la palabra “santa”, por parecernos demasiado grandes; les llamamos “buenos”.
c. Y finalmente, están los santos canonizados o canonizables, una santidad con signos “extraordinarios”, que funcionan como “modelos” eclesiales e incluso humanos.
Estas distinciones ayudan en la comprensión de la santidad cristiana, pero por supuesto que no agotan el ámbito del que tratamos, que permite siempre nuevas maneras de vida y relaciones humanas, como expresión del actuar de Dios en el mundo.
Son muchos los frutos que la llamada a la santidad ha dejado en
viernes, 20 de abril de 2018
MERTON: SANTOS COMO EL ÁRBOL.
martes, 1 de noviembre de 2016
NOSOTROS LOS SANTOS.
jueves, 1 de enero de 2015
2015: CENTENARIO DE MERTON
Yo he seguido una lectura y un estudio sistemático de su vida y su obra, ante todo, porque se fue convirtiendo en un maestro espiritual para mí y porque creo que su experiencia, su propuesta, su testimonio espiritual, siguen siendo actuales, importantes y necesarios.
lunes, 5 de mayo de 2014
VIDA Y SANTIDAD
martes, 1 de octubre de 2013
THOMAS MERTON Y LOS SANTOS DEL CARMELO.
Ser parte de todo...
-Thomas Merton-
Santidad es descubrir quién soy...
“Es cierto decir que para mí la santidad consiste en ser yo mismo y para ti la santidad consiste en ser tú mismo y que, en último término, tu santidad nunca será la mía, y la mía nunca será la tuya, salvo en el comunismo de la caridad y la gracia. Para mí ser santo significa ser yo mismo. Por lo tanto el problema de la santidad y la salvación es en realidad el problema de descubrir quién soy yo y de encontrar mi yo verdadero… Dios nos deja en libertad de ser lo que nos parezca. Podemos ser nosotros mismos o no, según nos plazca. Pero el problema es este: puesto que Dios solo posee el secreto de mi identidad, únicamente él puede hacerme quien soy o, mejor, únicamente Él puede hacerme quien yo querré ser cuando por fin empiece plenamente a ser. Las semillas plantadas en mi libertad en cada momento, por la voluntad de Dios son las semillas de mi propia identidad, mi propia realidad, mi propia felicidad, mi propia santidad” (Semillas de contemplación).
LA DANZA GENERAL.
Thomas Merton.
ORACIÓN DE CONFIANZA...
“Señor Dios mío, no tengo idea de hacia dónde voy. No conozco el camino que hay ante mí. No tengo seguridad de dónde termina. No me conozco realmente, y el hecho de que piense que cumplo tu voluntad, no significa que realmente lo haga. Pero creo que el deseo de agradarte te agrada realmente. Y espero tener este deseo en todo lo que estoy haciendo. Espero no hacer nunca nada aparte de tal deseo. Y sé que si hago esto, tú me llevarás por el camino recto, aunque yo no lo conozca. Por lo tanto, siempre confiaré en ti aunque parezca perdido y a la sombra de la muerte. No temeré, pues tú estás siempre conmigo y no me dejarás que haga frente solo a mis peligros
Para intercambiar comentarios sobre Thomas Merton y otros maestros contemporaneos del espíritu.



















